En un artículo publicado recientemente por el New York Times, se comenta que el Ecuador ha recibido préstamos de la China por aproximadamente 19 mil millones de dólares, a altas tasas de interés.

Según la prensa local, el presidente de la República, Lenín Moreno Garcés, en su viaje a la China obtuvo un préstamo por $ 900 millones a una tasa del 6,5%, a 6 años plazo, con 2 de gracia.

¿Si Colombia (5,3%), Perú (4,5%) y Chile (4,2%) obtuvieron del FMI préstamos a esas tasas de interés y a 30 años plazo, ¿podemos nosotros hacer lo mismo?

Aunque las consecuencias de la declaratoria de “default” del expresidente Correa en el 2018, nos desconectó de los mercados financieros internacionales durante los mejores 10 años económicos que ha tenido el Ecuador, entendidos en la materia consideran que eso es posible siempre que propongamos un razonable programa de ajustes que comprenda una drástica reducción del tamaño del Estado, derogar ciertos impuestos como el de salida de divisas y el anticipo del impuesto a la renta y flexibilizar la ley laboral, permitiendo la contratación por horas, entre otras cosas.

Para muestra basta un botón: ¡Estados Unidos, cuya población bordea los 327 millones de habitantes, tiene aproximadamente 2’200.000 empleados federales, y Ecuador que tiene 17 millones de habitantes, tiene aproximadamente 600.000 empleados públicos!

Comprendo el costo político de tomar esa medida, pero hay que reducir el tamaño del Estado.

En materia económica, supongamos que debemos $65.000 millones a un plazo promedio de 3 años y a un costo del 10% anual. De ser ese el caso, tendríamos que refinanciar aproximadamente $ 28 mil millones al año, incluidos intereses! Si esa cantidad la pudiéramos refinanciar en condiciones similares a las de nuestros vecinos, solo tuviéramos que refinanciar
$ 6.000 millones. ¡Esa es la diferencia entre tener credibilidad y acceso a los mercados financieros, y no tenerla!(O)

Miguel Macías Carmigniani,

abogado, Guayaquil