Si se sigue la resolución del 30 de mayo pasado de la jueza de Garantías Penitenciarias de Pichincha, Soledad Manosalvas, respecto al cómputo de la pena que debe cumplir el exvicepresidente Jorge Glas, al líder correísta le restaría por completar de su pena única de ochos años solo dos años, cuatro meses y algunos días más.

Esto seguirá su rumbo independientemente de que el juez de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) Luis Rivera haya convocado para el 5 de enero del 2024 a la audiencia de formulación de cargos por el delito de peculado dentro del caso Reconstrucción de Manabí, o que en la Fiscalía se haya abierto una investigación previa contra el excompañero presidencial de Rafael Correa por el delito de intimidación, ante una denuncia hecha por su exasesora Soledad Padilla.

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Los ocho años de pena única son el resultado de que la sentencia en firme de ocho años de cárcel por el delito de cohecho pasivo agravado, en el caso Sobornos 2012-2016, absorbió a la condena, también en firme y en proceso de ejecución, de seis años de prisión que le impusieron a Glas dentro del caso Odebrecht, por asociación ilícita. La unificación de penas o pena única fue una decisión adoptada en enero pasado por otra jueza penitenciaria de Pichincha.

Jorge Glas vuelve a salir de una cárcel sin cancelar la reparación económica que debe entregar al Estado por actos de corrupción condenados

Con esos dos resultados obtenidos en 2023, la defensa de Glas busca que se le entregue el beneficio penitenciario de la prelibertad, el cual está contenido en el ya derogado Código Penal (CP) y el Código de Ejecución de Penas y Rehabilitación Social. Entre otros requisitos que el condenado debe cumplir para que se le otorgue la prelibertad está el cumplimiento de las dos quintas partes de la pena, es decir, el 40 % de la condena.

La audiencia para tratar el pedido de prelibertad hecho por Jorge Glas estaba inicialmente definida para el 19 de diciembre, pero un pedido de última hora del propio Glas ante un cambio de defensor la difirió para el 27 de diciembre próximo.

El artículo 22 del Código de Ejecución de Penas señala que la fase de la prelibertad es la parte del tratamiento en la que el interno que ha cumplido los requisitos y normas del sistema progresivo desarrolla su actividad controlada por el régimen fuera del centro de rehabilitación social. En el artículo siguiente, en el 23 de ese mismo cuerpo legal, se aclara que la prelibertad puede ser revocada cuando hubiere motivo para ello, y de acuerdo con lo previsto en el Reglamento General.

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Quito, lunes 18 de diciembre del 2023. La embajada de México en Quito se encuentra custodiada por policías. La tarde del domimgo 17 de diciembre pasado, Jorge Glas se presentó para pedir protección del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Fotos: César Muñoz/API Foto: API

La audiencia para tratar la prelibertad solicitada se dará de forma presencial, mas no virtual, desde las 15:00 del miércoles 27 de diciembre próximo en una de las salas de la Unidad de Garantías Penitenciarias, en el cuarto piso del Complejo Judicial Norte, en Quito.

Se ha solicitado la presencia del director de la Cárcel 4, en la que estuvo Glas, y del delegado de la Comisión Especializada para el Cambio de Régimen Social, Indultos, Repatriaciones y Beneficios Penitenciarios del Servicio Nacional de Atención a Personas Privadas de la Libertad (SNAI).

Solo se dispuso la comparecencia virtual de los siete profesionales que han efectuado y calificado los ejes de tratamiento (áreas Laboral, Educativa, Cultural, Deportiva, Social, Psicológica y Diagnóstico y Evaluación) correspondiente al Centro de Privación de la Libertad de Cotopaxi, en Latacunga.

La jueza encargada solicitó a las autoridades de la Cárcel 4 consignar el informe jurídico actualizado de Jorge Glas y pidió a la Defensoría Pública envíe a un funcionario para que asuma la defensa del exvicepresidente en el caso de que ocurra algún otro incidente con sus abogados.

Juez que acogió medidas cautelares a favor de Jorge Glas también dispuso la salida de la cárcel de dos procesados por delitos como asesinato y narcotráfico

Esta audiencia se dará a diez días de que Glas, el 17 de diciembre último, ingresó a la Embajada de México, en Quito, argumentando que tenía temor por su seguridad y libertad personal. Fue recibido en esa delegación diplomática en calidad de huésped, pero sus abogados ya presentaron una solicitud formal de asilo diplomático. Están a la espera de una respuesta.

Jorge Glas tomó esa decisión una vez que conoció el requerimiento hecho al comandante de la Policía Nacional, general César Zapata, por la fiscal Salazar para que se lo detenga y sin esposar sea llevado a la Fiscalía del fuero de Corte Nacional, al norte de la capital, para la práctica de varias diligencias investigativas dentro del caso Reconstrucción de Manabí, el cual se generó ante supuestas irregularidades en el contrato para la construcción de la vía Manta-Colisa, como parte del proceso de reconstrucción de Manabí, luego del terremoto ocurrido en abril de 2016.

Sonia Vera, parte de la defensa del exvicepresidente, asegura que el proceso de peculado es parte de una persecución judicial. Califica como una sentencia de muerte el que Glas sea detenido y regresado a la cárcel.

Desde el 28 de noviembre del año pasado, Glas está fuera de la Cárcel 4. De allí salió bajo la figura de “libertad provisional” debido a medidas cautelares autónomas acogidas por el juez constitucional de Santo Domingo de los Tsáchilas Émerson Curipallo, quien de momento es además uno de los 31 procesados por delincuencia organizada en el caso Metástasis que investiga el presunto delito de delincuencia organizada.

Como parte de la “libertad provisional”, Glas debía presentarse en la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil, y tenía prohibido salir del país. La presentación periódica se reformó a mediados de abril pasado, debido a la situación de violencia e inseguridad que existe en la Penitenciaría del Litoral. En su lugar se dispuso que deje de presentarse una vez por semana en ese CPL y en su lugar lo haga ante un juez de Garantías Penitenciarias de Guayaquil.

El juez Curipallo aclaró en su sentencia que la libertad provisional estará vigente hasta que un juez de Garantías Penitenciarias disponga lo contrario. Según él, se acogió la pretensión porque se estaba precautelando en libertad los derechos de Jorge Glas, pues la demora que existía en el trámite realizado por la defensa del ex segundo mandatario ante otro juzgador para obtener beneficios penitenciarios podría lesionar sus derechos a la seguridad jurídica y el debido proceso.

Aunque no variará el tiempo que le resta por cumplir a Jorge Glas de los ocho años impuestos por el tema de la unificación de penas, algo que si podría influir en la libertad controlada que se le otorgue es si en la formulación de cargos por el caso Reconstrucción de Manabí se decide iniciar una instrucción fiscal y dentro de ella se ordena la medida cautelar de prisión preventiva. Eso se deberá cumplir independientemente de cualquier otra medida que se encuenre vigente para ese momento. (I)