Carlos Piana Castillo
Hace algún tiempo leí una entrevista de Vila-Matas en la que confesaba que Doctor Pasavento era su mejor novela. Los que lo han leído conocen su inusual talento. Obras que parten y concluyen en la literatura. Sus fuentes, insisto, se reducen casi exclusivamente a lo literario: sus formas, juegos y posibilidades. Poco má...
Solenoide es infinito. Pocas veces me ha deslumbrado tanto, con tal altura y creciente profundidad, una novela. Pocas veces se ve tal valentía, tal esfuerzo, tal intensidad en la búsqueda del sentido como en Mircea Cartarescu. Eso sin olvidar que, como dijo Jaccottet, “Il n’est pas de poésie sans hauteur” (“No hay poesía sin altura”). El rumano...
Al igual que tú. De hecho, al igual que cada ser racional que deambula sobre la tierra (nótese: hablo, en un evidente acto de fe, de racionalidad en estos tiempos de idiotez generalizada). ¡Pero qué barbaridad!, dirá alguno. Si la fe solo ha traído guerras y ceguera. Ojo: esta es una opinión. Sin embargo, una que defendería Voltaire: “Detesto lo...
Que ciertos libros son infinitos es una perogrullada. La sola Odisea ha engendrado bibliotecas de artículos, ensayos, estudios críticos, representaciones cinematográficas (recordemos a Homero Simpson como Odiseo), y eso sin mencionar las diversas reescrituras de la obra. ¿Cómo imaginar el Infierno dantesco sin el canto XI? Quizá Los piratas del...
Hace poco leí un discurso (La utopía de la lectura) que dio Mircea Cartarescu en Madrid. A los días de recomendarlo, encontré un comentario que aplaudía la obra del rumano aunque le echaba en cara que no había citado a ninguna mujer. Cartarescu escribe para “comprender” la existencia. Solenoide (2015), “ensayo-río” como lo denominó Pérez Ordóñez,...
El resto de maravillas que leí este 2018 fueron: Los sonámbulos (1933), de Hermann Broch. Probablemente el libro que marcó de manera más evidente a Milan Kundera, según él mismo refiere en El arte de la novela y como se evidencia en la manera en que el checo estructura sus ficciones. En La inmortalidad (1990), Kundera plasma su heredado credo...
De esta civilización se ha dicho mucho y falta mucho por decir. Por ejemplo, hasta qué punto cabe aún el término “civilización”. En todo caso, en esta “civilización” del espectáculo, del cansancio, del aburrimiento, del grito, de la moda, hemos opuesto a nuestra orgullosa ignorancia la arrogante pretensión de saber. Todos (es un decir, claro)...
Discutía con mis alumnos sobre la palabra dignidad. La ponía en duda, por supuesto. Me explico: soy un atorrante profesor de filosofía que da alguna información a partir de la que (y esto es lo importante) empezamos a dialogar. Llámalo pérdida de tiempo, llámalo método socrático....

Páginas