El presidente del Consejo de la Judicatura (CJ), Wilman Terán, en entrevista con Diario EL UNIVERSO, habló de la situación actual del sistema de justicia y de sus ocho meses en el cargo en el que ha mantenido discrepancias con los titulares de otras instancias de la Función Judicial, como la Fiscalía y la Corte Nacional de Justicia (CNJ).

Reconoce que la Función Judicial necesita repararse mucho y asegura que está trabajando en eso. Insiste en que su principal objetivo es devolver la confianza ciudadana al sistema de justicia nacional y aclara que no es correísta.

El sistema de justicia no es bien visto actualmente. Jueces procediendo en contra de la ley, enfrentamientos entre las cabezas de instituciones de la Función Judicial y por último vocales del CJ siendo procesados penalmente. ¿Es el peor momento del sistema de justicia ecuatoriano?

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Creo que fue el momento adecuado para llegar aquí, con conocimiento de causa y luchar por devolver esa confianza ciudadana, por depurar la Función Judicial. Yo llegué en febrero, pero esta crisis no es de ahora, vienen diez años sistemáticamente. El número de jueces, de secretarios que había hace diez años no existe actualmente, hay menos... Mermó la cantidad del gasto corriente y el presupuesto de la Función Judicial. Hace diez años teníamos más de $ 500 millones de presupuesto. La población crece y lo lógico también es que el servicio se amplíe. Pero hoy me encuentro con cerca del 50 % de ese presupuesto y con menor número de servidores judiciales. Creo que fue el momento oportuno para llegar y decir: oigan este conjunto de crisis, del represamiento procesal, de la justicia lenta, de esa justicia que aburre y reniega toda la sociedad tiene que cambiar. Estamos trabajando por eso.

Es una realidad la falta de presupuesto, funcionarios, pero estos enfrentamientos entre representantes de instituciones, los señalamientos contra jueces que emiten sentencias en contra de la ley, ¿cómo las ve? ¿Es un momento delicado ahora o común de la justicia?

Cualquier síntoma de corrupción o anómalo no debe verse como algo normal. No es normal para mí aceptar aquello y por lo tanto yo he asumido como una misión el depurar la Función Judicial. Lo estamos haciendo. Más de 130 servidores sancionados en estos ocho meses. Es más fuerte que la cantidad del año pasado. De esos 130, más del 50 % están destituidos por actos de corrupción. No me enorgullece y me obliga a depurar porque la ciudadanía se lo merece, porque no debe verse esas manchas dentro de la Función Judicial.

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Wilman Terán ingresó a la Judicatura ofreciendo ‘generar confianza en la ciudadanía’ y fortalecer la Función Judicial

¿No cree que se ha abierto demasiados frentes en ocho meses de administración? La Fiscalía, al intentar tratar un informe administrativo que recomendaba suspender a Diana Salazar; el reclamo del presupuesto al Gobierno del presidente Guillermo Lasso vía acción judicial; decisiones adoptadas por el pleno del CJ que generaron le retiren la confianza una buena parte del pleno de la CNJ.

Si usted mira a la Función Judicial, esta no le ha retirado el respaldo a sus principales servidores y yo soy uno de ellos. Mi trabajo incide mucho en territorio, hay satisfacción en lo interno. La satisfacción externa va a seguirse viendo a través del descongestionamiento de citaciones, el perfeccionamiento de la oficina judicial electrónica ... Cuando un ciudadano responsable asume sus funciones con seriedad no implica muchos frentes, implica connotar la realización de sus acciones. Fue una función que me corresponde hacer y voy a hacerlo cueste lo que cueste.

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¿Pero es consciente que tiene estos frentes abiertos?

El ser humano debe actuar conforme a sus convicciones y sin cobardía.

Ha dicho que hay un ataque concertado contra usted siendo la cabeza del CJ, que se intenta meter las manos a la justicia e incluso que no se alía con corruptos. ¿Diana Salazar, Iván Saquicela y Guillermo Lasso están juntos para un ataque contra usted?

Si los señalaría con puntualidad debería estar respaldado con una documentación. Lo que sí observo es que hay ataques sistemáticos que están encadenados y no solamente a mí, sino a la Función Judicial. ¿Qué sucedería si existe una Función Judicial sin gobierno y sin control disciplinario? (...) Hay un claro interés en desprestigiar a la Función Judicial. (...) No es buena táctica desprestigiar, menos a la Función Judicial. La Función Judicial necesita repararse mucho y estamos trabajando en eso.

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Y ese ataque concertado por qué, para qué. ¿Piensa que quieren verlo fuera de su cargo?

Si llegaran a incomodar, a intimidar a este pleno del CJ, a esta presidencia estaríamos en otra situación. Al contrario, mientras siguen atacando, seguimos trabajando.

¿Qué intereses tocó para que se vuelva importante y exista un ataque concertado en su contra?

Ha habido las presidencias que vamos a denotar desde ahorita. Gustavo Jalkh tenía todo un apoyo, dejó montando la infraestructura, se ha retirado. Vino (Marcelo) Merlo, fue más debacle. Vino María del Carmen Maldonado, no sé qué sucedió. Gustavo Jalkh fue interrumpida la presidencia, Merlo fue transitorio, María del Carmen no cumplió el periodo, Fausto Murillo estuvo un tiempo, luego vino (Álvaro) Román. Llega Wilman Terán y se activa todo y quieren otra vez desestabilizar. No hay interés en la estabilización de la Función Judicial, hay un interés en mantener una Función Judicial sumisa. No permitieron en los ejercicios anteriores que unas presidencias del CJ, independiente de la línea a la que pertenezcan, ejecuten su misión con tranquilidad.

¿Quiénes no permitieron?

Estos intereses están documentados. Está documentado en el interés económico-financiero manejado por el Ministerio de Finanzas; está en el interés de Planifica, entidad que autoriza la planificación de los órganos del sector público. Está el interés en el Poder Ejecutivo que irrespetando la independencia de poderes del Estado emite una directriz, aprovechándose que es dueño de la chequera, para limitar el gasto público y la ejecución normal de otro poder del Estado. No entregar los recursos es un atentado contra la independencia judicial y lo hace como que fuera algo normal, como si la Función Judicial fuera otro ministerio más.

Usted ha impartido justicia desde lo jurisdiccional y ahora administra la justicia desde la Judicatura. ¿Ha visto presión política, económica e incluso presión de los grupos narcodelictivos?

Aquí adentro no han llegado y saben que no pueden llegar. Será acaso que esa es una percepción del ambiente de que esos poderes tratan de llegar y que no puedan dialogar porque la Función Judicial no puede hacer pactos con ninguna gestión irregular, anómala que afecte a la sociedad.

Muchos lo señalan de correísta. ¿Le está haciendo el juego a esta tienda política?

No tengo nada que ver. Creo que todo lo que incomoda al mando de turno, he llegado a esa conclusión, al parecer todo lo que es contrario a la monotonía lo están llamado correísmo. Si algo te hace mal, correísta; si algo no puedes debatir o discutir, correísta. No soy correísta, de ninguna manera. (...) Dirán que soy correísta porque más joven fui parte de la Comisión de la Verdad del caso Angostura, estuve en el Conagopare. (...) Acaso por ser servidor público significa que sea parte de ese grupo. (...) Ahora que me digan correísta, ni me va ni me viene, me tiene sin cuidado.

¿Tiene algún problema con Iván Saquicela o Diana Salazar?

Ninguno. He estado haciendo las diferentes actividades, gestionando para que sigamos operando coordinadamente para esa lucha contra la corrupción. Por Dios, estamos en el mismo equipo, siempre lo hemos estado. (...) Nos necesitamos mutuamente. Eso debe entender la Fiscalía, la ciudadanía, la Corte Nacional, que nos necesitamos, no somos distantes.

¿Quién es Wilman Terán, el presidente del Consejo de la Judicatura?

Dice que existe una relación cordial con las demás autoridades de la Función Judicial, entre ellas de la Fiscalía. ¿Eso se mantiene en medio de este procesamiento penal que se le viene por obstrucción de la justicia?

(...) No me asusta, no porque sepa las mejores estratégias jurídicas, sino porque simple y llanamente mi conciencia está tranquila. No he cometido nada ilegal. Al no cometer nada ilegal seguro estoy y confío en el buen juicio de la fiscal, del juez. (...)

¿Pensaría en renunciar si se le confirma el inicio del procesamiento penal?

Por qué, no hay fórmula. Nunca he sido procesado, porque no ha habido actividad anómala alguna. Jamás.

¿Pero no sería un tanto extraño que el presidente del CJ esté siendo procesado y se mantenga en funciones?

Sería extraño si el presidente del CJ es condenado. Ahí estaríamos en una preocupación más grave.

¿Cambió en algo el trabajo en el pleno CJ cuando salieron del cargo los vocales Maribel Barreno y Juan José Morillo. ¿Usted tenía mayoría?

Se decía mi mayoría. Otra vez las noticias selectivizadas. La mayoría de las decisiones estando Maribel Barreno, Juan José, no tengo nada contra ellos, en esa mayoría de sesiones con quién hemos votado siempre juntos y hemos razonado ha sido Fausto Murillo. No ha sido con Maribel Barreno o Xavier Muñoz. Hoy en día, qué agradable, la mayoría de decisiones están saliendo por unanimidad, es decir, hay mayor fluidez, disposición a debatir con altura, con contenido y no un sí porque quiero, no por un capricho. (I)