Por cerca de 45 minutos, la noche del sábado 16 de marzo último, rindió su versión dentro del caso Metástasis Marcelo Nicolás Lasso Saavedra, procesado que ya cumplió su pena por delitos de tráfico de armas y drogas, pero que estando en el Centro de Privación de la Libertad de Cotopaxi, en Latacunga, conoció y estuvo cerca del narcotraficante Leandro Norero, líder de la “empresa criminal” que investiga la Fiscalía dentro del proceso penal por delincuencia organizada.

Directamente la fiscal general, Diana Salazar, dispuso que se oficie al comandante de la Policía Nacional para que a su vez se coordine con las unidades respectivas para que se proceda a la ubicación, localización, inmovilización y traslado sin esposas del versionante. La orden se dio a las 09:00 del sábado último y para las 22:00 Lasso Saavedra ya rendía personalmente la versión a la que fue convocado.

Se buscaba conocer lo que sabía Lasso Saavedra, pues se conocía que presenció lo que hizo Norero desde su llegada al CPL de Cotopaxi hasta el día en que se produjo el asesinato del narcotraficante, el 3 de octubre de 2022. De lo contado por el testigo se desprende que su padre era amigo de Norero y que él lo veía con admiración.

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Claudia Garzón: Puedo aportar pruebas y evidencias que en la investigación hasta el día de hoy no la tienen, las tengo yo

La versión del testigo arrancó contando pormenores de lo que ocurrió el primer mes de la llegada de Norero y del acercamiento que muchas autoridades del Servicio Nacional de Atención a Personas Privadas de la Libertad (SNAI) y del CPL de Cotopaxi tuvieron.

“El primer mes hubo visitas a hacerle regalos, a pedirle plata. Los primeros que llegaron a la celda de Leandro para asegurarse de que él esté cómodo y también recibir el primer pago para las comodidades que necesitaba era el coronel Acurio, director de la cárcel en ese momento; el abogado Gonzalo Díaz, director de Máxima; y el director encargado que era José Ignacio Arévalo. Empezaron a ir los guías a pedirle plata, a pedirle favores, y él también les pedía que le ingresen cosas. Más que todo, el agente Mendoza y el agente Moya eran los que ingresaban las balas y las armas de fuego. Personalmente, yo vi una Baby Glock y una Glock modelo 17, como las que utilizan los policías, que era la que teníamos escondida en la celda número 9, que había sido la celda del vicepresidente (Jorge) Glas, porque esa celda tenía un vacío en la división de metales del baño. Por ahí se metía la pistola”, apuntó el versionante.

Además de estos acercamientos y de los objetos ilegales que se habrían ingresado a la cárcel y a la celda de Norero, por pedido suyo, Marcelo Lasso Saavedra contó sobre presuntas entregas de dinero a dos de los 52 ya procesados en esta causa: el general (sp) Pablo Ramírez, entonces director del SNAI, y Claudia Garzón, integrante de la Comisión de Diálogo Penitenciario y Pacificación, creada por el hoy expresidente Guillermo Lasso, en diciembre de 2021.

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“Ella (Claudia Garzón) era la encargada de transmitir lo que necesitaba y quería Leandro, para poderle transmitir al general Pablo Ramírez. Entre la visita de Claudia tuvimos la visita del coronel Carolis, de Inteligencia, que me revisó la celda mía, que era la número 1, y la celda número 2, que era la de Negrete. Entonces Leandro le dijo a Claudia que le diga a Pablo que eso no podía ser, que no quería más visitas de Carolis. Se le dio una cuota extra al coronel Acurio para que Carolis no tenga ingreso a Transitoria. Y aparte Claudia le dijo a Leandro que lo que necesitaba Pablito, porque así se refería a él, eran unos $ 200.000 como un donativo para el SNAI, pero que se lo entregue en efectivo a él. Y Leandro le dijo que no había ningún problema, que hable con alias Estimado, que él iba a entregarle la plata en Guayaquil. Me encargó a mí que converse con el Estimado hasta que esté entregada la plata”, afirmó Lasso Saavedra.

El viernes último, durante la audiencia en la que se la vinculó a Claudia Garzón y doce personas más, ella aseguró que puede aportar evidencias y pruebas de lo que trabajó en 180 días en la Comisión de la que fue parte, y en la que, afirma, su vida estuvo en riesgo, ya que por descubrir irregularidades de miembros dentro del sistema penitenciario empezó a ser perseguida y le abrieron algunos procesos, denuncias, todo para callarla.

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Leandro Norero sí está muerto: fiscal Diana Salazar dice que existe la prueba forense

La vinculada en calidad de colaboradora de una estructura criminal liderada por el narcotraficante Leandro Norero aseguró que se une a la indagación en este caso porque puede aportar pruebas y evidencias que, resaltó, en la investigación hasta el día de hoy no las tiene la Fiscalía, pero ella sí.

Según Lasso Saavedra, muchas personas del círculo cercano del general Ramírez conocían de la entrega de estos dineros. Una fuente comentó a este Diario que algunas personas que fueron cercanas al exdirector del SNAI ya rindieron su versión y aseguraron nunca haber visto o escuchado nada.

Sobre este mismo tema, el testigo recordó en su versión que una semana después Pablo Ramírez fue a la cárcel para agradecer el gesto. “Tuvimos una visita del general Ramírez antes del censo penitenciario. Él habló conmigo porque yo era el vocero, yo era el encargado de Transitoria, yo era la persona que daba la cara por el pabellón. Me dijo que muchas gracias por el dinero y que por favor le llamara de una manera discreta a Leandro y a Israel, hermano de Norero. Acto seguido, yo fui a la celda número 3 y les dije que ya estaba todo hablado, que salgan nomás a hablar con Ramírez, que todo estaba en orden. Ellos salieron a hablar y se pusieron en una esquina al fondo, a donde no enfocaba la cámara, aunque igual se puede ver la salida de ellos y la llegada al lugar donde estaba Ramírez”.

El miércoles 5 de octubre, dos días después del asesinato dado dentro del Centro de Privación de la Libertad de Cotopaxi, fue retirado el cuerpo de Leandro Norero. Foto: Wilson Pinto Foto: El Universo

Otro tema del que se habló en la versión fue que Leandro Norero manejaba desde el financiamiento de las fiestas y se enteraba antes de que sucedan los operativos de control en la cárcel. Todo se le era informado a quien llevaba el alias Patrón.

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“Se acabó el censo penitenciario, iban a hacer un evento que pagó Leandro. Todos los eventos de la cárcel, agasajos, celebraciones, festivales, todo salía del bolsillo de Leandro. Él incluso remodeló muchas cosas de las oficinas. En la celda de él puso una bomba de agua. (...) Él le dio la plata a Acurio y Mauricio Naranjo, él era el que pasaba en las cámaras. Siempre que iba a hacer una requisa o algo, era el encargado de decirnos que escondamos las cosas. El coronel Acurio también nos tenía informados. Ellos le comunicaban a Leandro y él me comunicaba a mí para que les haga guardar a todos sus teléfonos”, refirió detalladamente el testigo.

Finalmente, Marcel Lasso Saavedra relató cómo se dio la muerte de Norero, pues dijo haber estado en ese momento, e incluso contó que pudo asegurar al hermano de Leandro Norero al llevarlo a la zona de seguridad media. El shock que tenido el hermano de Norero, Israel, le habría causado una descompensación y no pudo reconocer el cadáver del narcotraficante. Ante ello, Lasso Saavedra dice haber hecho ese reconocimiento con base en unos tatuajes que mantenía el cuerpo del victimado, el cual, resaltó, estaba destrozado.

Lasso Saavedra asegura haber atestiguado diversas reuniones entre Norero y otros líderes de bandas dentro del proceso de pacificación. La versión habría concluido luego de una serie de consultas hechas por el representante de la Fiscalía y de la Procuraduría. La totalidad de los abogados de los procesados asistieron por vía telemática a la versión. (I)