Como se sabe, los primeros años de vida son básicos y determinantes en la configuración de nuestro cerebro. Es en ese período tan importante, en que los niños aprenden de su entorno las habilidades básicas que van a necesitar, durante toda su vida, para vivir e incluso, sobrevivir.

Los aprendizajes son necesarios para procurarse cobijo o alimento y cuando las condiciones de la primera infancia son muy extremas, tal como publica Cuerpo Mente.

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Por qué tengo una relación tóxica con la comida

Diego de Olmedilla, fundador del Método Thinking, tras años de perder kilos y recuperarlos al poco tiempo, sin esperanzas de conseguir alcanzar un peso saludable, decidió ahondar en el foco de su problema.

“Una dieta sobre un papel no era una solución para mí. Sabía lo que tenía que comer, pero no lo hacía. No era mi estómago, era mi cabeza la que tenía el problema”, confiesa.

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De esta manera, el autor decidió emprender lo que él denomina como Psiconutrición, pilar sobre el que se basa el método Thinking.

Las carencias de la infancia marcan profundamente el presente, incluso la relación que tenemos con la comida. Muchos trastornos alimentarios se gestan en los primeros años de vida. Foto: MediaProduction

Atracones de comidas y emociones

Según Olmedilla, el bloqueo emocional y las relaciones tóxicas con la comida son los culpables de que las personas no consigan lograr sus objetivos en la pérdida de peso, según El Mundo.

En este sentido, afirma que, a largo plazo, las personas que no han solucionado su manera de relacionarse con la alimentación, vuelven a recaer, experimentando el denominado ‘efecto yoyo’.

“No comemos compulsivamente por hambre. Comemos para llenar otros vacíos, normalmente emocionales. Igual que hay personas que beben, se drogan o son víctimas de otras adicciones. El hambre de por sí no es selectiva, pero el emocional sí que lo es”, afirma.

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Por eso buscamos bollería industrial y comida basura, cuyos ingredientes son igual de adictivos”, agrega el autor.

La comida es buena, pero a veces la relación con ella se distorsiona. Foto: RyanKing999

Cómo reprogramar el patrón dañino

Para reprogramar este patrón, requiere trabajar a un nivel mucho más profundo, más emocional. A lo largo de las sesiones, el paciente debe lograr interiorizar y aprender que su situación actual ya no tiene nada que ver con su carencia del pasado.

Progresivamente, la nueva idea debe ir sustituyendo a la antigua para que se refleje en su vida.

Lógicamente, para que la persona logre alcanzar un peso saludable, no solo se trata del factor psicológico, sino que el método se compone de un asesoramiento multidisciplinario, con expertos en varios ámbitos: nutrición, medicina, ejercicio físico y coaching.

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Todos, según Olmedilla, son indispensables para conseguir el objetivo. “A comer se aprende comiendo”, explica.

“Cuando empezamos a ser conscientes de los nutrientes que nos aportan los alimentos y de lo que significan, nos damos cuenta de que lo que nos sienta bien es lo que, al final, más nos gusta comer”.

Cómo romper con la relación tóxica

Progresivamente, la nueva idea debe ir sustituyendo a la antigua para que se refleje en su vida. Foto: Farknot_Architect

Es la comida real y no los azúcares o la comida procesada, la que elige nuestro organismo”, apunta el autor. Pero para entender esto, lo más importante es romper con la relación tóxica que se tenga con la comida. A continuación, algunas recomendaciones del autor.

  • Liberar la mente: La respiración profunda es, como en todas las actividades de meditación, la clave para aliviar tensiones, relajar la mente y alcanzar un estado de concentración. Esto es, según Olmedilla, esencial a la hora de comer, ya que frena la ansiedad que pueda aparecer en el momento de comer.
  • Reconocer el alimento: “Hay que familiarizarse con la comida que vamos a comer. Conocer su procedencia. Solo debes pensar en eso”, explica el autor. “Debemos ver la comida como la gasolina que es”, añade.
  • Olerlos, saborearlos y masticarlos despacio: De esta manera, notará cómo le sacia. “Algo que, comiendo deprisa y sin pensar, no ocurre”, asegura Olmedillo.

Cómo saber que estás en una relación tóxica y cómo salir de ella

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