La problemática con la industria extractivista debe ser visibilizada para promover acciones de prevención, conservación y rehabilitación en favor de los ecosistemas y las comunidades que habitan en la Amazonía. Esto indica el resumen del microdocumental titulado Amazonas: una llama que se extingue, producido por el ecuatoriano Santiago Uribe, magíster en Entornos Digitales.

La producción dura siete minutos y muestra la belleza de la selva ecuatoriana y sus amenazas en imágenes captadas incluso con el uso de drones.

Veinte estudiantes universitarios españoles siguieron la ruta de Francisco de Orellana desde Quito hasta la selva y evidenciaron los conflictos ambientales del Ecuador contemporáneo junto con Ibon Tobes, docente e investigador español de la Universidad Indoamérica de Quito, que fue el coordinador de la travesía.

Las imágenes captadas por Uribe son parte de esta pieza audiovisual, que incluye vistas panorámicas de la exuberante selva y los ríos que la flanquean. En medio de ellas aparecen algunas frases, como la de la activista indígena huaorani Nemonte Nenquimo: “No esperen que solo los pueblos indígenas defendamos la Amazonía, es una lucha de todos”.

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Una de las especies de aves que habitan en los ríos amazónicos del país. Foto: CORTESÍA SANTIAGO URIBE

La producción participa en la categoría de documental reportaje de la cuarta edición anual del Festival Internacional de Cine en Ciencia y Tecnología que organiza la Universidad de Navarra.

Las entrevistas realizadas a los dueños de las reservas y a los dirigentes y pobladores de las comunidades afectadas son parte del video, afirma Uribe. “Este muestra una pequeña parte de lo que se vive en la actualidad en el país al hablar de superficies concesionadas tanto a mineras como a petroleras”.

Entre los entrevistados está el ahora fallecido líder de la comunidad Cofán Dureno Silvio Chapal, quien recalca en la pieza audiovisual las promesas incumplidas que siempre plantean antes de la explotación petrolera: “Dijeron que íbamos a mejorar la calidad de vida. No tenemos agua potable; funcionó creo que tres meses, cuatro meses”, manifiesta con un gesto de ironía el dirigente, que murió este año.

Un mensaje que hoy suena más como una paradoja, ya que las provincias amazónicas de donde se extrae el petróleo son las que tienen mayores porcentajes de pobreza y de servicios básicos insatisfechos.

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Los ríos que eran la principal fuente de vida de estas comunidades en la selva, con la pesca, hoy están contaminados, y las áreas de cacería y de recolección de frutas son cada vez más reducidas, por lo que este medio de vida ancestral está en riesgo.

Una de las especies de reptiles captadas en la travesía. Foto: CORTESÍA SANTIAGO URIBE

El microdocumental muestra el impacto de las concesiones mineras gubernamentales en los territorios indígenas y en las áreas protegidas, al igual que los 900 derrames petroleros ocurridos en la Amazonía ecuatoriana entre 2015 y 2021.

La preproducción, producción y posproducción se hizo, agrega Uribe, junto con la licenciada en relaciones internacionales María José Buitrón, quien ayudó en la recolección de la información más actualizada de los impactos causados por los derrames de petróleo y la minería en Ecuador.

A la cuarta edición del festival se presentó un total de 1.106 producciones de todo el mundo. La notificación de los ganadores se hará el 5 de septiembre próximo, informa Uribe. (I)

En los viajes fluviales hay que estar atentos para observar a las aves posadas en las ramas. Foto: CORTESÍA SANTIAGO URIBE