Charles-Michel Geurts, embajador de la Unión Europea (UE) en Ecuador, resalta que hubo un superávit de 1.500 millones de euros (1.758 millones de dólares) a favor de Ecuador en la balanza comercial en pleno 2020, año de crisis comercial por la pandemia.

El delegado asegura que para que el bloque europeo gane no se necesita revertir esa situación. La contraparte de “un acuerdo ganar-ganar” para ambas partes es, afirma, la llegada al mercado que él representa de productos de calidad que no se producen en ese continente y viceversa, todo a precios más accesibles para los consumidores.

Pero una de las preocupaciones, añade, es el respeto a las normas laborales en Ecuador y de la denominación geográfica de los productos, según lo contemplado en el acuerdo comercial.

La previsión es alentadora y el país debe aprovechar la reactivación económica de la UE, dice Geurts.

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La Comisión Europea (CE) prevé que el crecimiento económico de la UE y la Eurozona irá al alza durante lo que resta del 2021 con un crecimiento del producto interno bruto del 4,8 %, pero el incremento es todavía insuficiente para llegar a los niveles del 2019.

¿Cómo evalúa el acuerdo comercial de Ecuador con la Unión Europea (UE)?

Es muy importante para nosotros no esperar más y tener la Expo Europa (feria con el fin de enlazar negocios con la UE y que se hará en octubre), porque el momento es crucial para la reactivación económica en Ecuador y Europa. Es el momento de que Ecuador aproveche la recuperación y reactivación económica en Europa a través del acuerdo comercial y lo mismo para el bloque europeo en participar en este proceso. Es la razón de que la Expo Europa será totalmente de manera virtual con una plataforma digital de gran capacidad, 20.000 personas al mismo tiempo, la tendremos entre el 19 y 22 de octubre. Un poco más de cuatro años de vigencia del acuerdo comercial, que es una herramienta de desarrollo sostenible en el Ecuador, hay cifras muy positivas ya que el país ha mantenido su nivel de exportaciones en el año de crisis global comercial 2020 con un incremento del 1 %. Las exportaciones ecuatorianas hacia Europa han aumentado el 7 % durante el primer semestre del 2021. Y vemos que el 80 % de las exportaciones de la UE hacia Ecuador son bienes de capital y suministros que van a alimentar directamente al sector productivo.

Dentro de las importaciones de Ecuador de la UE hay tecnología e insumos que requiere la industria nacional.

Es para fortalecer con tecnología, máquinas, bienes de capital, suministros al sector productivo del Ecuador.

Los consumidores ven una diversificación de productos de origen de la UE en licores, quesos, alimentos procesados, carros que ha propiciado precios más módicos. ¿Pero se deja sin piso la crítica de que estos acuerdos afectan la productividad de un país en vías de desarrollo?

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En primer lugar es una suerte para el consumidor diversificar lo que puede comprar y tener más productos de origen europeo de gran calidad, que no van a competir directamente con la producción local. En segundo lugar, no olvidemos que el acuerdo con la UE es asimétrico, lo que significa que la liberalización de los dos mercados no se hizo de manera simétrica a partir del primer día. Sobre los productos tangibles hay contingencias para los productos europeos y no las hay para los productos ecuatorianos que entran a Europa. Hay un sistema para tomar en cuenta la fragilidad del mercado del Ecuador como un país de renta media, al mismo tiempo que las exportaciones del Ecuador aprovechan un acceso totalmente libre al mercado europeo, sin derechos arancelarios y restricciones, es una diferencia importante que para mí es muy positiva. Significa que tenemos un acuerdo comercial que es un instrumento de desarrollo para el país que permite fortalecerse, sin encontrar de un día a otro una competencia total con el gran bloque europeo.

¿Cuáles son los retos que la productividad ecuatoriana debe superar en este periodo de ventaja?

Dos desafíos. El primero es aprovechar todavía más el acuerdo que genera un superávit estructural para el Ecuador de 1.500 millones (de euros) el año pasado (1.758 millones de dólares). Aprovechar aún más para contribuir a la recuperación económica. El segundo es utilizar la apertura comercial del acuerdo para estimular e impulsar más inversiones que significan transferencia de tecnología, creación de empleos, cooperación con universidades para desarrollar las nuevas carreras, de economía circular, de desarrollo digital. El hecho de que Ecuador reciba mucha menos inversión extranjera que sus vecinos Colombia y Perú no es una maldición. Hay un espacio para mejorar la seguridad jurídica para los inversionistas, para reducir la tramitología que no siempre es necesaria y reanudar los tratados bilaterales de protección de inversiones para impulsarlas e implementar el lema del nuevo Gobierno, “Más Ecuador en el mundo, más mundo en el Ecuador”.

Es una buena señal que el acuerdo comercial haya avanzado durante los tres últimos Gobiernos ecuatorianos. ¿Qué le dice a los detractores del actual régimen que rechazan esta apertura?

Los ciudadanos y grupos del Ecuador que tienen dudas, temor a la apertura de la economía como factor que contribuye al desarrollo económico y comercial, si tienen dudas, tienen que ver el impacto del acuerdo comercial con la UE. Si Ecuador tiene buenos acuerdos que tengan en cuenta la complementariedad de las economías del Ecuador y de sus nuevos socios comerciales, si se toma en cuenta las diferencias de desarrollo del país con estos nuevos socios, me parece que sería la misma situación del acuerdo con la UE. Un pacto ganar-ganar. Para la UE ganar no significa que necesitamos un superávit comercial con Ecuador, significa que gracias al acuerdo tenemos la garantía de recibir con la calidad y regularidad que piden los consumidores europeos los productos excelentes del Ecuador que no producimos, como el banano, atún, café, camarón, las flores, el cacao. Y para el Ecuador es aprovechar los estándares de la UE en términos de salud, del respeto del medioambiente, de desarrollar su producción de manera todavía más sostenible y participar en la lucha contra el cambio climático.

¿El acuerdo ofrece oportunidades para que Ecuador camine hacia una producción más limpia, uno de los objetivos ambientales del actual régimen?

Me gusta el sustantivo que ha utilizado, oportunidad. El camino hacia la sostenibilidad, la transformación hacia una economía circular no solo son necesidades del planeta, es una oportunidad también para crear empleos, mejorar los currículos de formación de educación para vivir de manera mejor en nuestros países. En nuestra relación estrecha no solo tenemos el acuerdo comercial, también somos uno de los primeros donantes al Ecuador. Tenemos programas y proyectos para apoyar a los esfuerzos de los productores ecuatorianos, especialmente las mipymes (las micro, pequeñas y medianas empresas) y los de la economía social y solidaria, para apoyar y ayudarles a adaptarse a los estándares de sostenibilidad de la UE.

¿Ecuador está aprovechando este periodo de ventaja para volverse más competitivo?

Lo que veo en Ecuador más que en otros países donde he trabajado es que hay un interés del país, de la sociedad civil, del sector privado y del Gobierno, hay un interés hacia la sostenibilidad y para aprovechar todavía más de estos mercados importantes o de los nichos que hay en la UE, donde los consumidores están cuidando cada vez más y viendo la calidad y el origen social de lo que consumen. Para mí es una coincidencia muy positiva que haya un incremento del interés del Ecuador en toda su diversidad para el tema de la sostenibilidad y también en el mercado europeo vemos un incremento del interés del consumidor.

¿Qué oportunidades de negocios se pueden dar en la Expo Europa?

La plataforma digital permite a las empresas ecuatorianas y europeas presentar sus marcas a todos los participantes. Hay varios tipos de espacios que las empresas pueden comprar para presentarlas a los que van a circular en la plataforma. Pero hay también una gran oportunidad de contactos business to business para fomentar o fortalecer lazos comerciales y de inversiones entre las empresas ecuatorianas y de la UE. Las cámaras binacionales organizarán en la feria contactos con jefes de empresas para aprovechar de su experiencia que conllevó a llegar al mercado europeo y lo mismo para los europeos, alcanzar este mercado de la región andina. Al final, la delegación de la UE en Ecuador organizará cuatro días de seminarios gratuitos con interlocutores de alto nivel en Bruselas (capital del bloque europeo) para aprovechar más el acuerdo comercial en temas importantes como la implementación del capítulo de desarrollo sostenible del acuerdo comercial, las compras públicas y la propiedad intelectual, muy importante para la industria farmacéutica ahora con el tema de las vacunas y la producción. Y lo que significa en términos concretos la famosa estrategia de la UE de la granja a la mesa con el fin de fomentar la sostenibilidad de la producción en el consumo de productos agrícolas y agroindustriales.

¿Cómo avanza la implementación del capítulo de desarrollo sostenible del acuerdo comercial?

Es un capítulo clave del acuerdo comercial. La UE y Ecuador se comprometen en normas de derechos humanos, ambientales y laborales con referencia a estándares comunes que nos unen. Por ejemplo, en materia laboral, todos los Estados miembros de la UE y Ecuador han ratificado las convenciones de la Organización Internacional de Trabajo (OIT). Y para ver el impacto del acuerdo comercial sobre estos estándares de desarrollo sostenible, tenemos a la sociedad civil involucrada como socio independiente de las partes. Por el momento, las pocas preocupaciones se enfocan sobre el derecho laboral, especialmente en el respeto en el Ecuador de los principios del derecho de asociación, que derivan de las convenciones de la OIT.

¿Qué les preocupa respecto a la propiedad intelectual?

Nos preocupa que Ecuador y Europa aprovechen las condiciones del acuerdo sobre la posibilidad de generar una denominación geográfica de sus productos. Por ejemplo, el fantástico café de Loja, resultado de factores ambientales propios de esa región. Sus productores pueden proteger su marca Loja no solo en Ecuador sino en todo el mercado europeo para evitar que una importación de café de Europa usurpe el nombre de Loja para beneficiarse de la buena reputación de este café. Es un tema muy importante el de la denominación geográfica protegida a través del acuerdo. De la misma manera significa que, por favor, nuestros amigos productores de vino con gas, no hablar de su excelente producto, champán, o los productores de los deliciosos quesos frescos de Macas, no van a llamar a sus quesos mozzarella.

Justamente hay presión sobre las farmacéuticas de UE para que liberen las fórmulas de las vacunas contra el COVID-19.

La UE ha hecho propuestas en la Organización Mundial de Comercio para ver cómo bajar el nivel de propiedad intelectual y facilitar que las vacunas se introduzcan en más países del mundo. Es un tema muy sensitivo y difícil porque la industria farmacéutica dice que desarrollar una vacuna especialmente en periodos de emergencia como lo ocurrido el año pasado necesita inversiones de miles de millones, se necesita la propiedad intelectual para recuperar su inversión. Para la UE hay temas a explorar sobre cómo facilitar que se comparta la receta, la tecnología de las vacunas, pero viendo que la industria de vacunas necesita mantener un alto nivel de inversiones para desarrollar las vacunas que el mundo necesita. (I)