Es casi inevitable que ocurra. Habrá enamoramientos en el trabajo. La proximidad, las horas compartidas y la compatibilidad de caracteres pueden llevar al romance. En Ecuador le pasa al menos a la mitad del talento humano, según la actualización del estudio Match en el trabajo, del portal de empleo Multitrabajos.

Del documento se desprende que el 47 % de las personas trabajadoras encuestadas en Ecuador (usuarias de la plataforma) se enamoró en su lugar de trabajo. Fue el 44 % en el reporte 2025. Además, el 71 % de quienes vivieron esta experiencia afirma que sus sentimientos fueron correspondidos, frente a un 29 % que asegura que no fue así.

¿Qué pasó con estos sentimientos? El 33 % indicó que mantuvo una relación amorosa con esa persona de su trabajo; el 29 % aseguró que salió o tuvo citas en algunas ocasiones; y el 15 % contrajo matrimonio, frente al 12 % del año anterior.

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“Estos escenarios exigen claridad, el 50 % de las organizaciones todavía no cuenta con políticas específicas sobre relaciones amorosas en el entorno laboral. Contar con lineamientos y protocolos ayuda a prevenir conflictos, cuidar la convivencia y promover vínculos sanos”, explica Miguel Bechara, director de Multitrabajos.com en Jobint.

Casi cinco de cada diez ecuatorianos se enamoraron en su sitio de labores. Y según un estudio reciente de Multitrabajos, el 71 % de ellos asegura que esos sentimientos fueron correspondidos. Foto: Shutterstock

Match en el trabajo encuestó a 5.006 personas trabajadoras y especialistas en Recursos Humanos de Ecuador, Argentina, Chile, Panamá y Perú.

Amor en secreto y con consecuencias

Las historias de romance en horas de oficina tienen sus bemoles. El 48 % fueron enamorados en secreto; el 38 % salió parcialmente al público, lo que significa que lo sabían solo algunas de las personas de su trabajo; y el 14 % asegura que fue totalmente pública, conocida por la mayoría o por todos sus colegas.

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El 60 % de los talentos afirma que la relación amorosa tuvo un efecto positivo: redujo el estrés laboral para el 21 %; brindó apoyo emocional a otro 21 %; y mejoró la motivación para el 19 %.

En contraste, entre quienes consideran que la relación los afectó negativamente, señalan: el 35 % enfrentó conflictos emocionales; otro 35 % sufrió distracciones frecuentes; el 24 % tuvo un impacto en su reputación; y el 6 % experimentó una reducción de su productividad.

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Casi cinco de cada diez ecuatorianos se enamoraron en su sitio de labores. Y según un estudio reciente de Multitrabajos, el 71 % de ellos asegura que esos sentimientos fueron correspondidos. Foto: Shutterstock

Además, el 41 % de las personas que mantuvieron una relación amorosa en el trabajo experimentó rumores o comentarios (35 %); desaprobación de los directivos (29 %); conflicto de intereses (15 %); discriminación (12 %); y dificultad para separar lo personal de lo profesional (9 %).

Sin reglas claras: un llamado a las empresas

A veces, simplemente, no se sabe cómo proceder. El 36 % de los trabajadores en Ecuador afirma que recibió información oficial sobre cómo llevar adelante las relaciones amorosas en el trabajo, el porcentaje más alto de la región.

Respecto de la postura de las empresas, el 38 % de las personas trabajadoras indica que está prohibido; el 34 % señala que no existe una política formal; el 10 % menciona un protocolo específico; el 8 % comenta que hay un veto entre integrantes del mismo equipo; y el 6 % afirma que debe informarse a Recursos Humanos.

¿Qué dicen las organizaciones? Según los especialistas en RR. HH. participantes por Ecuador, el 50 % no tiene políticas específicas. Entre quienes las tienen, el 65 % prohíbe cualquier vínculo romántico entre sus integrantes; el 23 % las permite bajo ciertas condiciones (informar a recursos humanos o contar con el consentimiento claro de ambas partes; el 11 % no interviene, aunque se mantiene alerta ante posibles casos de acoso, abuso o vínculos entre líderes y subordinados; y solo el 1 % no impone restricciones.

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El problema del acoso

Las relaciones amorosas en el trabajo tienen su contracara: la violencia, acoso o abuso. El 22 % de los trabajadores afirma haber sufrido acoso en su lugar de trabajo frente al 78 % que no. Entre los primeros, el 11 % señala que el acoso provino de pares, el 7 % de un líder o supervisor y el 4 % de directivos de la organización.

El 76 % de ellos no inició ninguna acción; el 11 % cambió de trabajo; 9 % habló con Recursos Humanos; y solo el 4 % presentó una denuncia.

Dos de cada diez organizaciones registraron denuncias. Ante estas situaciones, el 57 % de las organizaciones realizó una investigación exhaustiva y tomó medidas basadas en los hallazgos; el 29 % aplicó sanciones o medidas disciplinarias según la gravedad del comportamiento; y el 14 % no realizó ninguna acción, aunque absolutamente todas aseguraron contar con un protocolo para estas situaciones. (I)