Las grasas, fritos y procesados se han ganado la fama de ser alimentos dañinos para el corazón. Sin embargo, existe un enemigo silencioso, poco popular, pero igual de mortal para este órgano vital: la sal.

Ante el desconocimiento social de esta problemática y en el marco de la “Semana mundial de sensibilización contra la sal” (9 al 15 de marzo) te contamos, con la ayuda de expertos, la realidad sobre este ingrediente que suele estar en la comida de todos.

Es un hecho, la sal es una sustancia necesaria para la vida.

Sin embargo, su consumo excesivo puede afectar tu organismo hasta arraigar fatales consecuencias, los expertos del portal de medicina Temas Sobre Salud lo explican:

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La sal como un estimulante

Este elemento entra en la categoría de alimentos de estrés debido a que estimula el sistema nervioso simpático y las glándulas suprarrenales, hasta el punto de excitación.

  • Presión arterial alta

Su consumo excesivo provoca retención de agua en el cuerpo, además de aumento en el volumen sanguíneo y un mayor esfuerzo cardíaco causado por la subida de la presión arterial.

La reducción en el consumo de sal permite observar un considerable descenso en la presión arterial, resultante de la dieta para la hipertensión.

  • Debilitamiento de los huesos

El calcio de los huesos puede llegar a ser eliminado, haciéndolos más débiles debido al consumo excesivo de la sal.

El calcio también es eliminado en la orina por el consumo excesivo de la sal de mesa refinada.

Foto: Pexels
  • Atento a tus riñones

La ingesta excesiva de sal desequilibra este proceso natural y altera las funciones en todo el organismo. “Primero, el riñón debe realizar un esfuerzo extra para expulsar el exceso de sal, lo que causa un desequilibrio de líquidos y electrolitos; esto, a su vez, genera retención de líquidos en el cuerpo, provocando finalmente hipertensión arterial y alteraciones hormonales”.

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El exceso de sal sobrecarga los riñones, teniendo que trabajar más duro para eliminar ese exceso. En función del tiempo y en la medida que dicha situación persista, se pueden ir debilitando.

Recuerda que los riñones no pueden eliminar más de 4-5 gramos de sal por día. El resto de la sal al no ser eliminada da lugar a situaciones indeseables en el cuerpo.

  • Aumento de peso

Los riñones eliminan parte del exceso de sal del cuerpo filtrando el sodio que es uno de los compuestos que forman la sal.

Como el funcionamiento de los riñones se ha debilitado, bien por exceso de carga o debido a un pobre suministro de sangre (por debilidad del corazón), los riñones eliminan menos sodio. Aumentando la cantidad de sodio retenida por el cuerpo.

Debido a que que los riñones deben mantener una proporción fija de sodio agua-sangre, el exceso de sal en el cuerpo también significa exceso de agua y por lo tanto, exceso de peso del cuerpo.

¿Cómo consumir correctamente la sal?

“La sal contiene sodio y cloro, elementos químicos necesarios para el correcto funcionamiento de las células del cuerpo y del corazón. Para mantener estas funciones, el organismo necesita cantidades exactas de sodio fuera de las células y potasio dentro de ellas, para crear un equilibrio perfecto llamado homeostasis”, explica el doctor Gregory Celis, director médico de Laboratorios Bagó.

Hay que tener algunos puntos en cuenta:

  • La mayoría de personas consumen diariamente de 9 a 10 gramos de sal. Esta cantidad excede en 200% la cantidad recomendada por la OMS, que es menos de 5 gramos (menos de una cucharadita) al día para personas adultas.
  • En niños, la cantidad debe ser menor a dos gramos (menos de media cucharadita) diaria.

Cuando se te pase la mano con la sal en tus platos de comida, no los tires a la basura, hay solución para ello.

Un exceso de este ingrediente, además de ser poco saludable, puede arruinarnos un plato. Foto: Pexels

Si estás preparando lentejas o un caldo, basta con que añadas un puñado de arroz, una papa pelada y cortada a la mitad o un trozo de zapallo o de pan -mejor si es duro-. El poder de absorción de estos alimentos ayudará a eliminar el exceso de sal.

Para rectificar los aliños y vinagretas, puedes utilizar hierbas aromáticas, miel o jugo de naranja.

Si se trata de un arroz, prueba a rociarlo con un poco de jugo de limón. Su acidez ayudará a compensar el exceso de sal, además de darle un toque interesante.

En cualquier caso, siempre hay que tener cuidado a la hora de utilizar la sal en la cocina. La ingesta de sodio procedente de alimentos y bebidas procesadas suele exceder los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud. (F)