Estas son selecciones desprendidas de algunos de mis libros. Buen domingo para todos.

Tradición cristiana

Un pastor protestante, después de formar una familia, ya no tení­a tranquilidad para rezar. Una noche, al arrodillarse, le perturbaron los juegos de los niños en la sala.

”¡Di a los niños que se estén quietos!”, gritó.

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Su mujer, asustada, le obedeció. A partir de entonces, cuando el pastor llegaba a su casa y empezaba a rezar sus oraciones, todos permanecí­an en silencio. Pero él sentí­a que Dios ya no le escuchaba.

Una noche, en medio de la oración, preguntó al Señor: “¿Qué está sucediendo? Tengo la paz necesaria, pero no consigo rezar.

”Y un ángel le respondió:

”Él escucha palabras, pero ya no escucha risas. Él siente la devoción, pero ya no ve alegrí­a”.

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El pastor se levantó y de nuevo gritó a su mujer:

”¡Di a los niños que jueguen! ¡Ellos forman parte de la oración!”.

Y Dios volvió a escuchar sus palabras”.

Tradición islámica

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Un ciego mendigaba en el camino que lleva hacia La Meca cuando un piadoso musulmán se le acercó, preguntándole si la gente le daba limosna generosamente, como manda el Corán.

El hombre le mostró una pequeña lata, casi vací­a. Dí­jole entonces el visitante:

– Déjame escribir algo en el cartel que llevas colgado del cuello.

Horas después, el visitante retornó. El mendigo estaba sorprendido, porque habí­a recibido una cantidad enorme de dinero.

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-¿Qué es lo que ha escrito en el cartel? – preguntó.

– Me limité a escribir: “Hoy es un hermoso dí­a de primavera, el sol brilla y yo soy ciego”.

Tradición judaica

Una vez preguntaron a Dov Beer de Mezeritch:

”¿Cuál es el mejor ejemplo a seguir? ¿El de los hombres piadosos, que dedican su vida a Dios? ¿El de los hombres cultos, que procuran comprender la voluntad del Altí­simo?

”El mejor ejemplo es el de los niños”, respondió.

”Los niños no saben nada. Aún no han aprendido lo que es la realidad”, replicaron casi todos.

”Estáis muy equivocados, porque la realidad tiene tres cualidades que jamás deberí­amos olvidar”, dijo Dov Beer. “Siempre está alegre sin motivo. Siempre está ocupada. Y cuando desea algo, sabe exigirlo con insistencia y determinación”.