Lo inquietante es que la paz ya no se parece a la paz. Se parece a una pausa operativa: una tregua con fecha implícita...
En mi vida no fue “un artista que me gusta”. Fue una presencia larga, estable, de esas que no se anuncian.
La pregunta no es cuánto resistirá el poder. Es cuánto más deberá resistir la gente común. Y cuánto tiempo más seguirá América Latina administrando su silencio.
Si no se rompe el incentivo que convierte la justicia en botín la historia se repetirá con otro personaje y otro expediente.
Se desnaturaliza cuando se lo pretende convertir en un atajo para imponer un “derecho al silencio” sobre hechos verificables y de interés público.
Llamemos “mano inteligente” a lo que casi nunca vendemos en campaña: usar la fuerza legítima con prioridades claras, información, coordinación y controles.
Vuelvo a esta mesa, a esta obligación elegida. La tinta no salva, pero acompaña. Y en tiempos ásperos, eso ya es mucho.
La LIII Asamblea General de la OEA ha dejado en claro los desafíos que aún enfrentamos en materia de derechos en América Latina.
Todo esto y más son las enseñanzas que nos plantea la Cumbre Amazónica sobre Periodismo y Cambio Climático.
Es necesario analizar algunas de las principales barreras que enfrentan las mujeres para que la participación de las mujeres no sea simplemente un número.
¿Cómo lo ha hecho? Con una estrategia que combina populismo, carisma, cinismo y manipulación.
El único que puede marcar la diferencia es el ciudadano, siempre y cuando no se deje llevar por los discursos populistas.
Los periodistas y defensores de derechos humanos en Guatemala han estado alzando su voz en apoyo de Zamora y la libertad de expresión.
Es necesario que trabajemos juntos para proteger la libertad de prensa y promover el periodismo independiente en un mundo en constante evolución.
Si quieren ser recordados como verdaderos defensores de la libertad y la justicia, deben tomar una posición firme en la defensa de Ucrania.
¿Por qué el narcotráfico ha decidido atacar a los periodistas? La respuesta es simple: porque los periodistas son una amenaza para sus negocios ilícitos.
La desigualdad es un problema complejo y multifacético, y solo podremos abordarlo de manera efectiva si estamos dispuestos a aprender.