A través del decreto n.° 1040, el presidente Lenín Moreno suprimió el Instituto de Fomento al Talento Humano (IFTH) como medida para reducir el gasto fiscal. La entidad la creó el 19 de enero del año 2015 el entonces primer mandatario Rafael Correa, en remplazo del Instituto Ecuatoriano de Crédito Educativo y Becas (IECE).
En el decreto firmado por Lenín Moreno se indica que una vez cumplido el proceso de supresión, todas las competencias, las atribuciones, las funciones, los programas, los proyectos, las delegaciones, que le correspondían al iFTH, serán asumidos por la Secretaría de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Senescyt); y se establece un proceso de transición de 90 días. Según dijo en una entrevista Agustín Albán, titular de la Senescyt, “este y varios decretos más que han salido, buscan optimizar recursos, poder hacer lo mismo, mejorar procesos y ser más eficientes en términos de presupuesto”. Dos cosas importantes de esa declaración son mejorar los procesos, y ser eficientes en la parte presupuestaria, ojalá así sea. Pero viendo el panorama actual del país, muchas víctimas por la pandemia de coronavirus que ralentizó toda la economía, además el mal de la corrupción; se han enflaquecido las ya escuálidas finanzas nacionales. Me preocupa que ambos factores yugulen las posibilidades de hacer ciencia en temas de investigación, educación continua y mejoras tecnológicas. La inversión en educación de profesionales que desean optar por especialidades, doctorados, Ph. D., maestrías, con el firme propósito de mejorar sus conocimientos a la postre de lo novedoso para servir y aportar al Ecuador, pueden verse seriamente afectada en desmedro del futuro del país que debe apuntar a ser mucho más eficiente, tecnológicamente. De los innumerables problemas que esto acarrea, está el impago a los médicos posgradistas de la especialidad de Medicina Familiar, que desarrollan sus prácticas en la ciudad de Esmeraldas. Ellos firmaron un contrato en el cual se estipulaba el pago puntual por sus trabajos, en sus cuentas bancarias; sin embargo, esto no ocurre ni consideran que muchos tienen cargas familiares.(O)
Luis Antonio Coello Kuon Yeng, doctor internista, Esmeraldas