Por mi negocio de comida preparada que tengo debo comprar mondongo de res, ya que preparo la tradicional guatita.

Las compras las realizo en los mercados de la ciudad, como en el de la Caraguay, pero me siento lesionada al ver que en todos los mercados municipales el mondongo tiene el mismo tratamiento por parte de los vendedores, ya que lo colocan en tanques plásticos que parecen que han sido reciclados quién sabe con qué productos químicos, no se ven aseados, llenos de agua que la dejan de un día para otro. Tengo entendido que el Camal Municipal faena reses hasta cierta hora, luego los comerciantes compran la carne y trasladan hasta sus locales para que una vez puesta en congeladores comienzan a venderla, pero solo el mondongo es colocado en estos tanques de un día para otro. El mondongo al estar sumergido en agua gana en peso, y al ser pesado no lo dejan escurrir lo suficiente, con el agravante de que las balanzas no son exactas. En el traslado, del mercado a mi negocio, de las 20 libras de mondongo que compré, solo hay 15; todo el peso era “gracias” al agua y las balanzas mal calibradas, y esto no ha sido una vez, es constante. Por ser conocida por mis compras, los comerciantes conversan los “trucos” para las ventas y hasta cómo se alteran las balanzas; por lo que constatar el peso en estas es una pérdida de tiempo. ¿Por que directores de mercados no paran esto y la utilización de tanques plásticos? ¿Por qué no les exigen que el mondongo sea puesto en congeladores?

Deben cambiar la forma de vender mondongo, carnes donde engañan al comprador, y las balanzas oficiales deben estar a la vista para evitar alteraciones apenas da la espalda el comprador, el inspector de mercados. Puede ser que la forma para conservar y vender el mondongo no sea la adecuada.(O)

Gina Villa Brown, comerciante, Guayaquil