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Construcción de variantes y remediación ambiental costaron $ 68 millones, tras la rotura de oleoductos ocurrida hace un año

El 8 de abril del 2020, hace un año, el país conoció la noticia de la rotura de los oleoductos, producto de la erosión regresiva, generada en el Río Coca.

Petroecuador ha debido construir variantes del SOTE para garantizar la operación petrolera, en el sector de la erosión regresiva Foto: Petroecuador

El 8 de abril de 2020, en medio de la pandemia y ya registrando problemas de demanda de crudo (que generaron precios negativos), el país se levantó con la noticia de la rotura del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano, del poliducto, ambos de la estatal Petroecuador y del Oleoducto de Crudos Pesados, perteneciente a la empresa privada del mismo nombre.

La rotura, a causa del derrumbe de tierra en el sector de San Rafael (límite entre Sucumbíos y Napo), fue a la vez consecuencia de la erosión regresiva que se había generado en el río Coca y que fue conocida en febrero de ese mismo año cuando la hermosa cascada de San Rafael colapsó y desapareció para siempre. El siniestro causó el derrame de petróleo que afectó a comunidades del sector.

A un año del fenómeno, tanto Petroecuador como OCP hicieron una evaluación de los trabajos realizados para hacer viable la operación petrolera y las remediaciones que debieron cumplir, tras el desastre ambiental. La inversión que se ha hecho por parte de ambas empresas ha sido de alrededor de $ 68 millones. De esta cifra, $ 35 millones fueron destinados a remediación ambiental, mientras que las variantes de oleoductos y poliductos costaron $ 33 millones.

OCP Ecuador dijo que tras un año del siniestro “se van culminando los procesos de reparación integral que incluyen tareas de remediación y atención a comunidades”. Pero ante la imprevisible evolución del fenómeno de erosión regresiva, que desde el punto de rotura ha seguido avanzando aguas arriba del río Coca, OCP Ecuador ha invertido más de $ 21 millones en construcción de dos variantes definitivas y seis baipases temporales.

Entre tanto, Petroecuador explicó que a un año del problema, busca prevenir y mitigar los daños ocasionados por la erosión regresiva. En la parte técnica, Maldonado afirmó que “hasta el momento se han invertido $ 10,5 millones en la construcción de seis variantes y un baipás del SOTE, mientras que del Poliducto Shushufindi-Quito la inversión supera los $ 1,5 millones en tres variantes, retiro de tubería afectada y otros trabajos emergentes, además que falta una cuarta variante que está en construcción, con lo cual estos ductos se han alejado de la erosión”.

La rotura de abril del 2020 también generó la baja de la producción de la petrolera estatal a 45.000 barriles al día, cuando la producción promedio era de 425.000. Para mayo del 2020, esta se recuperó a niveles de 400.000 barriles diarios. Sin embargo, no ha vuelto a alcanzar las cifras prepandemia. La producción reportada hoy por la Agencia de Regulación de Energía y Recursos Naturales no Renovables es de 504.062,70, de los cuales 396.396,65 barriles son de Petroecuador y 107.766,05 de las privadas.

Remediación ambiental

Petroecuador y OCP hicieron rabajos de remediación en las riberas del Río Coca tras derrame por rotura de oleoductos Foto: OCP

“El evento de fuerza mayor nos obligó a reinventarnos y a unir esfuerzos junto a EP Petroecuador para iniciar la reparación integral, que incluye tareas de remediación y compensación social. Ha sido complejo, pero hemos logrado mantener la operación y continuar apoyando a las comunidades afectadas”, aseguró Andrés Mendizábal, presidente ejecutivo de OCP Ecuador.

Entre ambas empresas se atendieron alrededor de 108 comunidades a las que se entregaron más de 1,7 millones de litros de agua y más de 26.000 kits de alimentos. Además, se desarrollaron brigadas médicas atendiendo a más de cinco mil personas entre abril y julio del 2020. Igualmente, se entregaron 6.464 tanques de agua de 500 litros, uno por familia, para ayudar en la recolección de agua lluvia. En su mayoría, estos insumos fueron adquiridos a proveedores locales.

A partir del 14 de abril se iniciaron las tareas de remediación ambiental en las cuales, junto a la autoridad ambiental y los líderes de las comunidades afectadas, se identificaron las zonas que debían ser remediadas. Se determinaron 189 puntos geográficos donde, por más de cuatro meses, se realizaron trabajos de desbroce de vegetación, hidrolavado a presión en rocas, limpieza de riberas y más, para lo cual se contrataron tres empresas especialistas en remediación que, a su vez, contrataron aproximadamente a 1.200 personas como mano de obra local. Petroecuador dijo que el presupuesto para este tema llega a $ 35 millones entre ambas empresas. (I)

Redacción
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