Este martes, 28 de junio de 2022, el Ecuador podría dejar de producir petróleo, debido al cierre de pozos generado por el paro indígena que lleva adelante la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). De acuerdo con declaraciones del ministro de Energía, Xavier Vera Grunauer, la paralización ha afectado de tal manera a la industria que para este 28 de junio podría estar totalmente paralizada.

Los problemas se generan por dos vías. La primera es que decenas de manifestantes de las etnias amazónicas han llegado hasta los pozos petroleros y han obligado bajo amenaza a apagar los pozos. Adicionalmente, los propios trabajadores han visto la necesidad de apagarlos por seguridad, frente a amenazas de que los manifestantes podrían cerrarlos ellos mismos. Sin un protocolo de seguridad se pueden generar enormes siniestros y pérdidas definitivas. En segundo lugar, el cierre de carreteras hace que al momento no puedan llegar los suministros necesarios para la producción. Por ejemplo, el diésel que es necesario para generadores y para producir electricidad no está llegando a los campos.

La caída de la producción total en el Ecuador es enorme: se ha reducido más de la mitad, es decir, un 53 %. Según los datos de la Agencia de Regulación y Control de Energía (ARC), 233.073 barriles diarios, de este volumen 180.408 provienen de Petroecuador y 52.665 barriles diarios de las privadas. Se trata de una baja profunda si se toma en cuenta que el primer día de paro, cuando aún no se registraban las consecuencias de las tomas y del cierre de carreteras, la producción total era de 496.351 barriles diarios. De estos, Petroecuador producía 386.907 barriles y las privadas 109.444 barriles.

De acuerdo con las declaraciones que hicieron en su momento las máximas autoridades del Ministerio, la caída de la producción iba a generar una baja exponencial, conforme más días pasaran. Por ello se calculaba que este 28 se dejaría de producir completamente.

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El ingreso petrolero es muy importante para el presupuesto general del Estado. Con un barril calculado de $ 60, se esperaba que llegaran al presupuesto unos $ 2.500 millones, pero al tener un barril por sobre ese valor, ahora se podía esperar que llegaran unos $ 4.000 millones, en el caso de que se mantuviera en el tiempo en $ 90. Solo hasta mayo habían ingresado al presupuesto unos $ 1.400 millones. Con esta paralización el escenario de ingresos queda mucho más incierto.

El lunes 27 de junio, Petroecuador informó que sus pérdidas en producción ascienden a 202.574 barriles, si se compara lo producido ese día con la producción del 13 de junio pasado, cuando se iniciaron las protestas indígenas. Sin embargo, la pérdida acumulada es de 1′232.501 barriles. El número de pozos apagados asciende a 995 y hay 33 torres paralizadas.

Frente a este panorama, el ministro del Interior, Patricio Carrillo, ha indicado que se está trabajando en llevar adelante un operativo para liberar la infraestructura petrolera. Sin embargo, hasta la tarde del lunes no se conocía aún de las actividades ni de resultados. (I)