Una pérdida de producción petrolera de 78.000 barriles se ha generado en los siete días de paralización que se desarrolla por parte de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). De este total, 64.600 barriles se han perdido en los campos de la petrolera estatal Petroecuador, mientras que 13.400 barriles se han dejado de producir en los campos y bloques de varias empresas privadas. La pérdida de producción sería al momento de $ 7,6 millones, mientras que Petroecuador ha debido apagar 237 pozos petroleros.

Así lo anunciaron este lunes, 20 de junio de 2022, el gerente de Petroecuador, Ítalo Cedeño, junto con otros representantes del Ministerio de Energía y Minas.

Cedeño explicó que estos 237 pozos han sido apagados de manera segura por los propios trabajadores, frente a las amenazas de manifestantes que habían amenazado con hacerlo por su propia cuenta, lo cual podría generar daños irreparables a la infraestructura. Al momento, la pérdida diaria de barriles en Petroecuador es de 29.112 barriles y hay 28 torres paralizadas.

Ramón Correa, subsecretario de Exploración y Producción, dijo que lo más preocupante es que los datos de hoy serán más complejos mañana. Pues ya se conoció que los protestantes se han tomado el campo Villano, de Plus Petrol. Estas pérdidas mayores se reflejarán mañana. Hizo hincapié en que si ayer eran 62 pozos cerrados y hoy son 237 pozos, la tendencia a generar cada día más pérdidas es muy preocupante.

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Entre los principales problemas registrados por Petroecuador están:

  • Al menos 124 incidentes en las vías dentro de las zonas de operación. Los trabajadores han tenido que someterse a turnos extendidos, sin fecha precisa de salida. Además sufren de falta de alimentación, por el cierre de vías. Los cierres de vías impiden el traslado de trabajadores para llegar a las locaciones para mantener los equipos o reparar situaciones emergentes.
  • Además hay baja provisión de combustible para los centros de generación y se indica que no hay suficientes guardias y militares para control de equipos de producción y pozos, entre otros.

La propia Confeniae reporta diariamente las medidas de hecho que toman en contra de las instalaciones petroleras.


Veinte denuncias ante la Fiscalía

Sobre el tema de seguridad, Ítalo Cedeño dijo que no hay suficientes militares ni guardias que logren cuidar todas las instalaciones, sobre todo porque se trata de áreas muy extensas y separadas. Aseguró que los militares han hecho su esfuerzo por proteger las instalaciones estratégicas. En todo caso, indicó: “Vamos a tener que defendernos con todo lo que la ley nos permite”.

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Aseguró además que ya se han puesto al menos 20 denuncias en la Fiscalía sobre el tema de la afectación a las instalaciones.

Al ser consultado sobre si los proyectos, por ejemplo, de gasolina mejorada o de concesión de varios proyectos energéticos se verán afectados por los problemas de conflictividad, dijo que espera que no, pero que sí se ha generado retraso en la llegada de posibles inversionistas. Explicó que esta semana iba a llegar un grupo de 30 inversionistas para participar en diversos concursos, pero frente a los problemas han debido reprogramar.

Cedeño nuevamente recalcó que este tipo de protestas se seguirán dando mientras se permita la impunidad. Para el ejecutivo, fue negativo que se hayan entregado amnistías o indultos a la gente que protagonizó hechos vandálicos en 2019, pues lo han vuelto a hacer.

Cedeño también señaló que la industria trabaja con altos niveles ambientales buscando realizar el menor daño posible al ambiente y lamentó que, en cambio, protestantes de la Amazonía destruyan árboles y la naturaleza para llevar adelante sus medidas de restricción del tránsito de personas y vehículos. “Se han destruido árboles milenarios”, dijo.

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Fuerza mayor

Por otro lado, Cedeño explicó que la declaratoria de fuerza mayor anunciada el fin de semana no es para suspender actividades, sino para no tener que pagar penalidades en el caso de que se llegara a incumplir con las entregas de exportaciones de crudo, debido a la pérdida de producción. Sostuvo que hasta ahora no se ha debido aplazar ningún cargamento, pero si en algún momento los tanques de las diferentes instalaciones de la empresa llegaran a quedar con una carga menor a la que se requiere para el autoabastecimiento, entonces no se podrá cumplir con las ventas pactadas.

El daño causado a la industria no es solo la pérdida de los barriles, sino los gastos en los que se deberá incurrir para volver a ponerlos en producción. (I)