El gobierno del presidente Guillermo Lasso registra varios escollos en el tema de sectores estratégicos. A cinco días de iniciado el Gobierno aún no encuentra a la persona idónea que manejará la cartera de Energía y Recursos Naturales no Renovables. Además, esa cartera tiene pendientes una serie de problemas por resolver: concesiones de refinerías y campos, mejoramiento de la producción petrolera, precios de combustibles, financiamiento, entre otros.

Justamente ayer se confirmó que Roberto Salas, empresario y ex-CEO de Nobis, quien había sido designado como titular de esa cartera, pero que no había sido aún posesionado, declinó ser parte del Gabinete del presidente Lasso. Fue el secretario de Comunicación, Eduardo Bonilla, quien confirmó la noticia, a la vez que anunció que el próximo lunes se conocería su reemplazo.

De lo que se conoce, Salas presentaba un supuesto conflicto de intereses, por haber sido como parte de Nobis director de la minera canadiense Adventus.

Quien se encargue de esta Cartera tiene un primer gran reto, que es incrementar la producción petrolera a un millón de barriles diarios, según lo ofrecido por el presidente Lasso en campaña.

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Sobre el tema, el analista petrolero Miguel Robalino consideró que la falta de una cabeza deja al sector en el limbo, en este momento. Pero además asegura que será muy difícil cumplir dicha meta. Así, para Robalino el Gobierno primero debe proponerse sostener la producción petrolera que ahora está en 490.000 barriles, para continuar con una recuperación de los volúmenes que se manejaban antes de la pandemia y que serían de hasta 550.000 barriles. Esto permitiría cumplir con los compromisos contraídos. Con la reactivación de la segunda ronda intracampos, ronda suroriente e impulsar el ITT, se podría llegar a 750.000 barriles diarios, lo cual ya sería un logro.

Entre tanto, Nelson Baldeón, analista de geopolítica energética, estimó que al momento la industria petrolera y minera están en ascuas porque no hay ministro que establezca con claridad cuál va a ser la política energética. Consideró viable la propuesta del gobierno de Guillermo Lasso de incrementar la producción petrolera a un millón de barriles, pero a largo plazo, no de manera inmediata. Sin embargo, advirtió que para ello se debe contar con una fuerte inversión de entre $ 10.000 y $ 12.000 millones, que no existen en las arcas fiscales.

Por su parte, Robalino aconsejó al Gobierno analizar de manera realista los escenarios y saber qué se puede hacer en estos momentos con la industria. Aseguró que desde el Ministerio se deben crear los escenarios legales o jurídicos para que vengan las grandes empresas, pero a la par dar solución a los temas ambientales y comunitarios. “Sin ello, no habrá punto de arranque para la industria”, dijo.

El tema social y los acuerdos legislativos son vitales al momento en el sector petrolero y minero. Para Robalino, es muy importante trabajar en las compensaciones a las comunidades, para que así se cambie de actitud frente a la industria.

El Gobierno tiene la meta de concesionar las refinerías y el campo Sacha. Sin embargo, la correlación de fuerzas no es muy favorable. Al menos eso se concluye luego de conocer la postura de Salvador Quishpe, asambleísta de Pachakutik, en entrevista televisiva sobre que no están de acuerdo con las concesiones, pues esto sería poner en manos privadas los activos del Estado. Además, ha dicho que está investigando los contratos petroleros en los cuales se habría perjudicado al Estado.

El ministro designado también deberá entrar a un franco diálogo sobre el tema de los precios de los combustibles. El propio Quishpe promueve mesas de encuentro con los diversos actores, a fin de evitar, dijo, un nuevo octubre negro, como el ocurrido en 2019.

Sobre el tema, Robalino expresó que el Gobierno actual debe implementar la política de compensación para la focalización de manera urgente. El gobierno de Moreno emitió la política de bandas, pero no cumplió la otra fase que era la focalización.

De acuerdo con Nelson Baldeón, es muy importante encontrar los caminos del diálogo, sobre todo exponiendo que la inversión puede generar empleo. Para Baldeón, otro problema clave a enfrentar y que deberá atender el actual Gobierno es el represamiento de las licencias ambientales tanto para minería como para petróleo, por varios años. (I)