A nivel nacional el sí se impone en la consulta popular sobre la explotación en el bloque 43 - ITT (Ishpingo, Tambococha, Tiputini). Sin embargo, según los resultados preliminares del Consejo Nacional Electoral (CNE), el no va ganando en dos de las 24 provincias, una es Sucumbíos y la otra es Orellana, justo donde se concentran las tres áreas: Ishpingo, Tambococha, Tiputini.

El bloque 43 está en una parte del Parque Nacional Yasuní, que se encuentra entre Pastaza y Orellana. Ishpingo y Tambococha están dentro del Yasuní, mientras que Tiputini está fuera del parque. Quienes votaron sí se pronunciaron a favor de mantener el crudo bajo tierra, y por el no quienes pedían que se siga con la extracción.

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A las 14:50 de este lunes 21 de agosto y con el 93,82 % de las actas escrutadas, el sí llevaba el 58,98 % de los votos y el no tenía 41,02 % de respaldo. En la provincia de Orellana –donde está ubicado el bloque 43– ocurría lo contrario: el no obtenía el 58,04 % de los votos y el sí el 41,96 % (con el 92,86 % de las actas escrutadas).

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El no también se imponía en Sucumbíos con el 51,43 % de los votos, mientras que el sí tenía el 48,57 % (con el 96,94 % de las actas escrutadas).

En las otras provincias limitantes con Orellana, el sí obtuvo mayor respaldo. En Pastaza con el 57,63 % y el no con el 42,37 % (actas escrutadas, 76,26 %) y en Napo el 55,11 % por el sí y el 44,89 % por el no (actas escrutadas, 94,84 %).

Orellana limita al norte con Sucumbíos; al sur con Pastaza; al este con Perú y al oeste con Napo.

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¿Por qué gana el no en Orellana?

Frente a la tendencia del no en Orellana, el editor de Análisis Semanal, Alberto Acosta Burneo, señala que “esa provincia sí ve el beneficio del petróleo”, como obras de infraestructura, empleo, actividad económica, etc. Sin embargo, –dice– que esa relación no la hacen quienes están más lejos, que ha conceptualizado que “solo sirve para la corrupción”.

“Mientras más lejos esté de las zonas productivas, de las ciudades, por ejemplo, la población no relaciona el nivel de vida que tiene con el petróleo, no entiende. Dicen: ‘el petróleo no me sirve para nada, no me ha dado nada´, cuando no es así, es absolutamente falso. Al estar más alejados de la zona petrolera no encuentran esa relación entre los deberes de actividad económica con la causa, el origen y la importancia que tiene el petróleo para el país”, sostiene Acosta Burneo, y agrega que el bloque petrolero ocupa “apenas 80 hectáreas del parque”.

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Por su parte, la fundadora de ResisteYAsuní y defensora de los derechos humanos y ambientales Nahiara Morán indica que en provincias como Orellana y Pastaza “han sido acostumbradas” a depender de las empresas petroleras.

“Es inaudito pensar que el desarrollo y el bienestar de una comunidad dependa de una petrolera y no del Estado, esto solo demuestra la gran ineficiencia de las autoridadesy sus instituciones. El modelo extractivista les ha hecho creer a estos sectores que no existen otras alternativas, y que el tan esperado “desarrollo” llega gracias a la explotación de la tierra a cargo de dichas empresas. Cómo es posible que el tener escuelas, centros de salud y carreteras dependa de las pretroleras? ¿Quién es el que debe velar por el bienestar y las necesidades de sus ciudadanos?”, se cuestiona.

Según Morán, existe vida después del extractivismo, pero es difícil verlo cuando eso es lo único que se conoce. “No es nada nuevo que los sistemas se alimenten de la ignorancia, del desconocimiento de la gente para perpetrarse y solidificar dinámicas y dependencias. Ecuador ha pedido algo nuevo, un cambio de matriz productiva y energética es nuestro deber como ecuatorianos acompañar esta transición y con ella a nuestros hermanos de Orellana, Pastaza, Sucumbíos, Morona Santiago y Zamora Chinchipe a caminar este terreno aún desconocido, pero con un potencial económico enorme, es deber del Estado acompañar la transición de estos sectores hacia ese nuevo modelo, velando por la seguridad y dignidad de nuestros conciudadanos”. (I)