El subsidio del diésel se ha incrementado en Ecuador en 2,5 veces para el diésel 2, y en 2,3 veces para el diésel prémium en lo que va del año.

La guerra de Rusia contra Ucrania ha hecho que los precios del crudo y de todos los derivados (gasolinas, diésel y gas) se incrementen en cifras nunca antes registradas. En Ecuador, el subsidio a los combustibles en general, que estaba presupuestado en $ 1.900 millones, podría terminar este año en el doble.

El lunes pasado, el precio del galón de diésel en gasolinerías de EE. UU. se comercializaba en $ 6,79, muy por encima del $ 1,90 que es el precio congelado en Ecuador.

De hecho, el precio del diésel en otros países según el ranking de Global Petrol Prices, Ecuador está entre los que más tienen menores precios. Por ejemplo, Colombia comercializa el diésel a $ 2,23; mientras Panamá a $ 4,72 y Reino Unido a $ 8,38.

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Según los datos de Petroecuador, el subsidio (costo que asume el Estado) al diésel 2 y del diésel prémium subió en enero de $ 0,66 y $ 0,78 por galón, respectivamente, a $ 1,66 y $ 1,78 en abril, por galón, respectivamente. El subsidio por galón de diésel es el más alto de combustibles líquidos si se lo compara con los subsidios por galón a las gasolinas eco ($ 1,17) y a la extra ($ 1). Sin embargo, la proporción de crecimiento del subsidio ha sido mayor en la ecopaís (ha subido siete veces) y el de la extra (cinco veces).

Fernando Santos, exministro de Energía, expresó que el efecto de la guerra de Rusia contra Ucrania ha sido poner pánico en los mercados y esto ha llevado a que se realicen a nivel del mundo compras masivas de crudo, lo que ha llevado el precio al alza. Al subir el precio de la materia prima, también suben los precios de los derivados. El problema de la guerra ha afectado de manera general, tanto al crudo como a todos sus derivados. Esto a pesar de que hasta el momento no ha habido ningún tipo de desabastecimiento.

Explicó que a pesar de las restricciones impuestas por EE. UU. y Europa, hasta el momento no ha habido desabastecimiento alguno. Más bien lo que se ha dado es un desplazamiento del destino del suministro. Es decir, Rusia le vendía antes a EE. UU. y Europa un 25 % y a China e India el otro 75 %. Tras las restricciones, las ventas a estos han crecido en 15 puntos más, hasta llegar a 90 %.

A su vez, China e India han dejado de comprar a los países árabes, entonces se ha dado un rebalanceo del mercado. En cuanto a Ecuador, Santos expresó que nuestro país no ha sido comprador de crudo ruso ni de combustibles rusos, debido principalmente a la distancia y que el precio del flete lo hace inviable. Ecuador casi siempre compra derivados de las refinerías del golfo, provenientes de EE. UU.

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Oswaldo Erazo, director ejecutivo de la Cámara de Distribuidores de Derivados de Petróleo (Camddepe), indicó que el Ecuador está afectado por el encarecimiento de los combustibles, ya que si bien produce los derivados es deficitario de diésel en 66 %, gasolinas 63 % y GLP en un 86 %. Entre tanto, Rusia es un gran proveedor a nivel mundial de crudo y derivados, gas y carbón. En este sentido, dijo que si se llegaran a radicalizar las sanciones a Rusia, se podría esperar que los precios sigan incrementándose.

Por otro lado, de parte de los países productores no se ve una intención de generar mayor producción. La OPEP en este momento está produciendo 28,5 millones de barriles cuando meses antes estaba en 30,5 millones. Actualmente, quienes más se benefician de los precios altos son los grandes productores y refinadores a nivel mundial, comentó.

Santos coincidió en que a los grandes productores “les cayó la navidad anticipada, les está lloviendo dinero”, y esta sería la razón por la cual no quieren incrementar la producción. La situación actual les beneficia a Arabia, Kuwait, Qatar, Emiratos, entre otros. Incluso Ecuador, que es un exportador neto (por cada dos barriles exportados importa un barril de derivados), ha tenido importantes ingresos extraordinarios.

En cuanto al futuro, los analistas opinaron que para septiembre EE. UU. va a presionar a los países árabes que son sus amigos para que produzcan más crudo. El Gobierno de Biden se va a ver, a su vez, presionado por las elecciones legislativas de noviembre.

Y si no logra una caída de los precios de los derivados, se verá afectado por un revés en las elecciones. “No puede llegar a noviembre con combustibles de a $ 5 por galón”, añadió Santos. (I)