En dos días más, es decir el 29 de diciembre, finalizarán los trabajos en el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y el 30 de diciembre se reanudará el bombeo. Entre tanto, el arranque de las unidades de la Refinería de Esmeraldas será el 1 de enero de 2022 una vez que se verifique el stock de crudo y su disponibilidad. La estabilización del todo el centro refinador se dará a partir del 4 de enero. Así lo informó Pablo Luna, gerente de EP Petroecuador, luego que el 10 de diciembre de 2021 se tuviera que paralizar la actividad, debido a la erosión regresiva que se produce en el río Coca y sus afluentes (Quijos y Piedra Fina).

Adicionalmente, EP Petroecuador informó que la construcción de la séptima variante del SOTE al momento se encuentra en un 97,6 %; mientras que la del poliducto Lago Agrio-Quito está en un 98 % de avance.

Entre tanto, al 26 de diciembre, la producción del país es muy baja, pues Petroecuador producía 36.573 barriles diarios mientras que las privadas estaban en 37.395, es decir, un total de 73.968 barriles. En octubre la producción diaria estaba en 480.000 barriles aproximadamente. Al no poder transportarse, en este momento el crudo hasta Esmeraldas, la modesta producción se queda una parte en la Refinería de Shushufindi y la otra viaja a la estación de OCP en Baeza.

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Mientras dura la paralización, Petroecuador realiza trabajos de mantenimiento en pozos y en la refinería. La empresa informó además que tras la vigencia de la Declaratoria de Fuerza Mayor en el sector hidrocarburífero, ha desarrollado trabajos de mantenimiento correctivo y preventivo en las áreas de exploración, producción y refinación, con el objetivo de precautelar la integridad mecánica de los equipos y contar con instalaciones en mejores condiciones para cuando se reanude el bombeo de crudo.

Los trabajadores de Petroecuador realizan mantenimiento en pozos y refinerías antes del retorno del bombeo del SOTE y la reactivación de la Refinería de Esmeraldas. Cortesía Petroecuador Foto: El Universo

El ministro de Energía y Recursos Naturales no Renovables, Juan Carlos Bermeo, destacó que los trabajos se cumplen según los cronogramas y bajo estrictas medidas de seguridad. “Desde el Gobierno nacional estamos absolutamente comprometidos y haciendo todos los esfuerzos para reiniciar el normal transporte de petróleo. Luego retomaremos las campañas de perforación en los campos y otras acciones enfocadas en incrementar la producción petrolera”, indicó.

En las áreas operativas de trece bloques petroleros de la Amazonía: 7, 12, 15, 18, 21, 31, 43, 44, 56, 57, 58, 60 y 61, se realizan actividades de cambio de tramos de tubería en varias líneas de flujo, reemplazo de válvulas de diferentes diámetros en líneas de proceso y de inyección de agua, mantenimiento y limpieza de separadores, trabajos en diferentes equipos y sistemas eléctricos de los campos, entre otras.

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Asimismo, en la Refinería Esmeraldas se ejecutan reparaciones y limpieza de equipos en las unidades de azufre, no catalíticas y HDS. En la Refinería La Libertad entraron en mantenimiento, hasta los primeros días de enero de 2022, las unidades Parsons, Universal y Cautivo, así como los sistemas auxiliares. En la Refinería Shushufindi no se realizarán trabajos. En este caso se extenderá su operación el mayor tiempo posible para no afectar la oferta de derivados en la zona de influencia de este centro refinador. Actualmente, la refinería opera al 60 % de capacidad en sus dos unidades Amazonas 1 y 2.

Entre tanto, en el Oleoducto de Crudos Pesados, que es manejado por la empresa privada del mismo nombre, también se están realizando trabajos para una nueva variante, pues también se ha visto afectado por la erosión. Al momento esta variante tiene un 89% de avance y se mantiene la fecha de entrega para la primera semana de enero. El OCP indicó que al momento están recibiendo crudo de Bloque 10 y 21 en Estación Sardinas hacia Esmeraldas. Esto ha sucedido desde el principio de la operación en aproximadamente 15.000 barriles por día.

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Actualmente la erosión regresiva ha causado la paralización de los oleoductos SOTE y OCP (en manos privadas), así como la destrucción del tramo El Reventador en la carretera Quito-Lago Agrio. También están bajo amenaza de evacuación el pueblo de San Luis y las obras de captación de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.