En mayo próximo, el Gobierno empezará a comprar directamente a los productores 20.000 toneladas de arroz. El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan Carlos Vega, explica el mecanismo para que los agricultores cuenten lo antes posible con su dinero. Además, da un vistazo a los factores climáticos que han impactado al agro, así como a los retos que se vienen para la agroproducción para incrementar la productividad y poder abastecer a nuevos mercados que se abren por los acuerdos comerciales.
¿En qué consiste esta compra directa de arroz a los productores?
El Gobierno, por mandato del presidente Daniel Noboa, ha dispuesto que se compren directamente a los productores 20.000 toneladas métricas de arroz en cáscara, lo cual es una diferenciación importante, porque cuando uno compra arroz pilado lo compra a las piladoras, la compra de arroz en cáscara es la forma en que esta gramínea sale del campo y de esta forma aseguramos que los pequeños productores, sobre todo, reciban el precio justo por su producto, donde hay un precio mínimo de sustentación, que está en $ 34 para el grano corto y $ 36 para el grano largo.
Desde este ministerio se ha hecho un trabajo exhaustivo de visita al campo para llegar directamente a los productores, para hacer primero una evaluación del área que estuvo sembrada, luego de la evolución del cultivo y luego ya proyecciones de cosecha, tomando en cuenta también el duro reto que significan los factores climáticos para la actividad agrícola y ganadera.
¿Cómo se presentaron e impactaron estos factores climáticos este año?
Este año tuvimos exceso de agua en algunos meses al principio del invierno, luego rápidamente se secó y tuvimos una sequía fuerte en este mes de abril. Todo eso afecta a los agricultores, a la productividad del cultivo; se pierden áreas. Hemos hecho un trabajo muy exhaustivo para entender el impacto de estas pérdidas, tanto de exceso de agua como de sequía, en el sector arrocero y en todos los sectores agrícolas del país.
¿Cuándo se va a empezar a comprar el arroz?
En estos días se está haciendo el registro y entregando un certificado que les da la seguridad a los productores de poder entregar su producto y que a partir del 15 de mayo se van a tener operativos ya los silos, dependiendo del proceso de quienes sean los beneficiados del proceso de contratación de silos, para que desde ese momento puedan hacer la entrega, hacer la verificación de la calidad. Los factores importantes de la calidad del arroz son el porcentaje de impurezas, la cantidad de humedad con la que viene el producto; de esa forma se ajusta el precio y, en un máximo de siete días, ese dinero debería estar en la cuenta de cada uno de los productores que entregó el arroz en cáscara, que entregó en los silos designados.
¿Estos silos son alquilados por el ministerio? ¿Cuántos son?
Es un proceso de contratación pública. La expectativa es que se contrate una batería de silos de 12.000 toneladas; por un lado, más cerca de la provincia de Los Ríos y, por otra parte, en la zona arrocera de la provincia del Guayas, que habría otro volumen, hasta completar las 20.000 toneladas, que es el objetivo en esta primera intervención.
¿Cuál es el presupuesto que se ha designado para esto, ministro?
Tenemos un presupuesto para estas intervenciones de $ 8 millones para este año, está abierta también la posibilidad de intervenir también el mercado del maíz de acuerdo al decreto, dos cultivos fundamentales para las áreas rurales de la Costa y, hablando de arroz, sobre todo en la provincia del Guayas y en la provincia de Los Ríos.
Hablando de los efectos del invierno, ¿cómo se ha intervenido en ayudas para los productores?
Una de las intervenciones que se hacen es a través de subsidios de la prima de seguros agrícolas para que, cuando haya estos temas catastróficos del clima, haya una reposición a los productores por lo menos en lo que han invertido para volver a sembrar y estar activos en sus cultivos. Tenemos también los kits, que están constituidos por fertilizantes, plaguicidas que mejoran las condiciones de productividad y les dan una protección a los cultivos. También hemos entregado una cantidad de tractores o SOMAS (soluciones mecanizadas agroproductivas), que ayudan luego de una catástrofe a volver a intervenir en el suelo, a arar y volver a sembrar los cultivos de una manera eficiente y rápida y, sobre todo, con menor consumo de combustible, que puede llegar hasta el 30 % de ahorro en una máquina nueva versus una máquina antigua.
¿Cuánto se ha invertido en estas ayudas?
El Pidara (Proyecto Integral de Diversificación Agroproductiva y Reconversión Agrícola) tiene un presupuesto anual de $ 54 millones, que están enfocados en todas estas intervenciones, que incluyen también camionetas que ayudan a sacar el producto de las zonas rurales a los mercados, asistencias técnicas, tractores, kits productivos; esa es la inversión promedio que se hace con esas intervenciones.
Nuevos mercados se abren para Ecuador en Corea del Sur, Emiratos Árabes y hay oportunidades para sus productos tradicionales y no tradicionales. ¿Cómo lo proyecta el ministerio?
Es una gran oportunidad para el país esta apertura de otros mercados internacionales. Estamos próximos a que se cierre (entre en vigencia) ya el acuerdo comercial con Corea del Sur; tenemos un acuerdo comercial en proceso con Estados Unidos; tenemos un gran acuerdo comercial con Europa, que ha sido exitoso. Obtener en el Ecuador esta combinación de horas luz, de suelos, de agua y de pisos climáticos, que nos permiten tener unos productos diferenciados, exóticos, con mayor duración en percha, como es el caso de nuestro banano; con sabores y aromas únicos, como nuestro cacao; ahora se está viendo también un arándano más grande y dulce, con condiciones de nicho, donde se apunta a mercados superexigentes, creo que es una gran oportunidad, y el país tiene que tener una proyección hacia abastecer esos mercados y en el largo plazo duplicar o triplicar los valores de las exportaciones agroalimentarias con las que estamos llegando al mundo.
¿Qué se está haciendo ahora para aumentar la productividad con miras a abastecer esos mercados?
En este rato una de las herramientas más importantes que tenemos en el incremento de la productividad es, primero, unos resultados muy alentadores que tenemos en el uso de bioinsumos, de microorganismos, como, por ejemplo, en la misma zona cero donde está presente el Fusarium se inoculó Trichoderma en todo el resto de la plantación, y la plantación que estaba produciendo 80 cajas por semana comenzó a producir 400 cajas por semana, como una alternativa de combate a las plagas y enfermedades y también para mejorar la nutrición de los cultivos.
A finales de este año se empieza a aplicar el reglamento sobre productos libres de deforestación de la Unión Europea. ¿Cómo llega Ecuador a esta fecha?
Estamos muy preparados, por ejemplo, para la cadena del cacao, en la que todo el cacao que entra a Europa sale de zonas libres de deforestación, para eso se está haciendo un gran esfuerzo tecnológico desde el punto de vista de la trazabilidad para todas las plantaciones que están exportando cacao y, de esa forma, de manera ágil y rápida, de cualquier parte del mundo se puede, con los polígonos de las plantaciones de Ecuador, se puede ver con mucha certeza que el producto que está llegando a través de la trazabilidad viene de zonas libres de deforestación. También aplica el café, la palma e inclusive aplica también a la ganadería, que ahora hay un gran desarrollo ganadero en las zonas orientales del Ecuador, que está concentrado alrededor de Santo Domingo, de las ciudades costeras se están trasladando a las zonas del nororiente del Ecuador.
¿Qué productos no tradicionales están teniendo más acogida en los mercados internacionales?
Se está viendo un gran potencial en el aguacate, se están sembrando muchas áreas y eso... Sobre todo, la gran competitividad que tiene Ecuador por el aguacate, por la cantidad de agua que tiene. Se ven también importantes desarrollos en cannabis, hay una plantación de casi 9 hectáreas ya en la provincia de Loja que está produciendo derivados del cáñamo, del cannabis no psicotrópico. Y así hay importantísimos desarrollos en todos los frutos rojos, no solo el arándano, sino también la frambuesa, otras variedades de moras, variedades mejoradas de mortiños, que tienen un gran mercado, un gran apetito en el exterior, que tienen gran potencial para irlos desarrollando en diferentes pisos climáticos, en diferentes zonas del Ecuador. (I)