La dieta flexitariana resulta de combinar las palabras “flexible” con “vegetariana” o lo que es lo mismo un régimen vegetariano flexible, porque no se restringen por completo los productos animales y los que se consumen son de crianza ecológica y de pesca sostenible.

Por eso la dieta flexitariana es una buena opción para aquellas personas que quieran disminuir el consumo de carne, pero que no se lo imponen como una prohibición.

También puede ser un preámbulo para aquellos que, con el tiempo, quieran terminar siendo vegetariano, tal como publica BBC.

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Si se hace bien, la dieta flexitariana aporta muchos beneficios para la salud. Foto: nito100

Beneficios de la dieta flexitariana

La nutricionista Sonia Ruiz afirma que es recomendable acudir a un nutricionista para que le haga una correcta planificación y no les falten nutrientes. Dicho esto, si se hace bien, la dieta flexitariana aporta muchos beneficios para la salud:

  • Tiene efecto cardioprotector porque es pobre en grasas saturadas y rica en ácidos grasos omega 3.
  • Su aporte en fibra, antioxidantes, hidratos de carbono complejos preferiblemente integrales, vitaminas y minerales, ayuda a prevenir diferentes patologías crónicas y reduce el riesgo de tumores como el de colon.
  • Tiene una gran ventaja frente a la dieta vegana: la ingesta esporádica de pescados y carnes aporta vitaminas que siendo vegano es muy posible tener una carencia.

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Su aporte en fibra, antioxidantes, hidratos de carbono complejos, vitaminas y minerales, ayuda a prevenir diferentes patologías crónicas. Foto: Edwin Tan

Dos días de menú flexitariano

Opción 1:

  • Desayuno: Tostada de pan de centeno con paté de garbanzos. Zumo de naranja. dos galletas de cereales integrales sin azúcares añadidos.
  • Media mañana: Dos ciruelas.
  • Comida: Búlgur con rúcula, uvas pasas y tomate seco. Hamburguesa vegetal. Kiwi.
  • Merienda: Yogur con cuatro nueces.
  • Cena: Lubina al horno con calabacín y patatas. Infusión.
Tiene una gran ventaja frente a la dieta vegana: la ingesta esporádica de pescados y carnes aporta vitaminas. Foto: nito100

Opción 2:

  • Desayuno: Copos de avena con leche vegetal. Una loncha de pavo. Dos mandarinas.
  • Media mañana: Manzana.
  • Comida: Ensalada de pasta integral con brócoli, un puñadito de avellanas y salsa de albahaca. Yogur natural.
  • Merienda: Dos tortitas de arroz integral. Té verde.
  • Cena: Wok de verduras con semillas de chía y huevo pochado. Un puñado de cerezasianos o veganos.

(I)

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