La zanahoria es una hortaliza muy saludable y un alimento muy completo, ya que contiene hidratos de carbono, proteína vegetal y grasa. Es también una fuente saludable de vitaminas, fibra, minerales y antioxidantes.

Por las razones antes mencionadas es importante incluir esta hortaliza en nuestra dieta.

Visión

La zanahoria se distingue por su capacidad para proteger la vista de los daños causados por la deficiencia de vitamina A. Los betacarotenos que contiene, unos poderosos antioxidantes, se transforman en vitamina A en el cuerpo y protegen la salud ocular. Así se previenen las cataratas, la degeneración macular y otros posibles problemas visuales.

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Envejecimiento

La acción antioxidante de la vitamina A también inhibe el daño celular y los demás efectos negativos de los radicales libres. De esta manera, con la ingesta diaria de la zanahoria se disminuye el riesgo de flacidez, arrugas y otras señales del envejecimiento prematuro.

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Acción diurética

La zanahoria contiene una cantidad importante de agua que le confiere un buen efecto diurético para el organismo. Gracias a esto se disminuye la inflamación y el exceso de líquidos que se quedan retenidos en los tejidos.

Huesos

El calcio, magnesio y la vitamina C —tres nutrientes presentes en la zanahoria— son claves para mantener la buena densidad ósea. La ingesta de estos favorece la construcción y mantenimiento tanto de los huesos como de los dientes para evitar las fracturas y la pérdida de colágeno.

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Salud hepática

Las vitaminas y minerales que contiene esta hortaliza son excelentes para la limpieza de la sangre y del hígado. Sus componentes participan en el metabolismo de las grasas y la producción de la bilis. Así se estimula la eliminación de toxinas y se favorece el tratamiento de afecciones como la hepatitis y la cirrosis. (I)

Fuentes: EP | FAO