El video viral de una iguana impactándose en el asfalto tras caer de un árbol que fue talado el 12 de julio pasado en una protesta de agricultores generó reacciones. Lorena comentó en Twitter que “una cosa es que protesten y otra es que atenten contra el ambiente”. Santiago replicó: “Planta un árbol y adopta un perrito o una iguana y listo, ahí quedará contenta”.

Expertos indican que el samán, nombre común de la especie del árbol talado (Samanea saman), que se encuentra en Centroamérica y Sudamérica, demora unos 20 años para alcanzar una altura superior a los quince metros, y que no solo se trata de un árbol, sino de un ecosistema que alberga varias especies animales y vegetales, como si se tratara de una ciudad donde se refugian insectos, reptiles, aves, ciertos anfibios, mamíferos, etc.

“Las hormigas dan protección al árbol de otras especies. Ellas se alimentan de hojas”, explica Freddy Nugra, biólogo y docente de la Universidad de Azuay, quien enfatiza que hay una diversidad funcional de especies en raíces, tronco, ramas y copa del árbol.

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En el video, la afectación aparentemente la sufre solo el árbol y una iguana, pero el ingeniero ambiental Eduardo Zavala precisa que en esos espacios suelen vivir varios individuos de la misma especie y que es el hábitat de otros animales poco conocidos: “Hay una especie de rana que solo habita en estos árboles. Las ranas necesitan humedad, pero esta rana es de un género llamado Trachycephalus jordani, que se adapta a este tipo de árbol de bosque seco, que tiene corteza rugosa. Se meten ahí hasta la época de lluvia”.

Rana de casco de Jordán (Trachycephalus jordani). Cortesía de Eduardo Zavala.
Iguana verde. Cortesía de Eduardo Zavala.

Cuando se tala uno o más árboles, se pierden otros servicios que estos brindan, como la producción de oxígeno, sombra y humedad y la reducción de la erosión. “No necesita usar pesticidas porque las especies se encargan de controlar las plagas. Pero si usted bota todo y deja solo la plantación, entonces insectos y aves al no tener de donde comer tendrían que afectar los cultivos”, advierte Nugra.

Ardilla de Guayaquil (Simosciurus stramineus). Cortesía de Eduardo Zavala.

‘Si hubiese mayor conciencia ambiental, ciudadanía no permitiera que se tale o pode erróneamente un árbol’: Paúl Cun, técnico de fundación Probosque

¿Qué pasa con los árboles en zonas urbanas?

Los árboles de las zonas urbanas también son hospederos de fauna que se ha adaptado a la presencia de las personas tras perder su hábitat original. Por ello, activistas realizan veedurías a las podas que ejecutan instituciones como la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) y el Municipio de Guayaquil. “Hemos visto podas antitécnicas, con herramientas no adecuadas. Hubo un caso en el Malecón 2000 donde podaron unos árboles y garzas se quedaron sin hogar”, cuenta Nathalia Roca, de Árboles Sin Fronteras.

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El 12 de julio, el usuario de Twitter Adrián Calderón se quejó porque personal de una institución cortó el follaje de árboles, en el centro. El cabildo aclaró que ese trabajo lo hizo un contratista de CNEL. La directora de Áreas Verdes del Municipio, Alexandra Rivadeneira, asegura que se abrió un expediente y se presentó una denuncia en la Fiscalía: “Por un posible delito ambiental por la poda tan drástica”.

Dentro de la ley ecuatoriana consta el artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) que tipifica los delitos contra la flora y fauna silvestres.

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La persona que cace, pesque, tale, capture, recolecte, extraiga, tenga, transporte, introduzca, almacene, trafique, provea, maltrate, se beneficie, permute o comercialice, especímenes o sus partes, sus elementos constitutivos, productos y derivados, de flora o fauna silvestre terrestre, marina o acuática, de especies listadas como protegidas por la Autoridad Ambiental Nacional o por instrumentos o tratados internacionales ratificados por el Estado, será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años

CNEL informó a este Diario que se le impondrá una multa de $ 4.408 al contratista Consorcio Desbroce Guayaquil CVP.

“La contratista Consorcio Desbroce Guayaquil CVP mediante oficio enviado al GAD Municipal de Guayaquil el 14 de julio de 2021 pidió las disculpas del caso y solicita llegar a un acuerdo de remediación ambiental ante la sociedad y la ciudad pudiendo ser el transporte y reemplazo de los árboles afectados y siembra de nuevas plantas según la cantidad e indicación que se disponga. Además, se comprometen a realizar futuros trabajos en coordinación y en conjunto para que no se repita este perjuicio ambiental a la ciudad”, añadió CNEL, ante un pedido de información.

Por el caso de la tala del samán, el ministro del Ambiente, Gustavo Manrique, anunció sanciones.

Expertos en conservación refieren la importancia de que un especialista supervise las podas para evitar daños, como el hecho denunciado por el usuario de Twitter Andrés Gavilánez, quien alertó sobre la destrucción de nidos de garzas en Guayacanes, el 30 de abril.

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“Trabajamos con la Dirección de Ambiente, que ellos tienen biólogos. En nuestras podas, nuestro personal ya recibió charlas para el manejo de la fauna”, afirma Rivadeneira.

Este Diario consultó a la directora de Áreas Verdes sobre las acciones que tomaron en contra de la empresa a en ese último caso, pero no hubo respuesta.

Luis Ávila, funcionario de Justicia y Vigilancia, sostuvo en su momento que “tomarán las respectivas acciones legales con un expediente administrativo sancionador a la empresa que ha hecho un mal trabajo y se ha catalogado como destrucción de espacios públicos”.

Plan de arborización

Como parte de un plan de arborización, la funcionaria municipal dice que está por finalizar un estudio en el que se identifican los sectores donde es necesario plantar árboles. A la par, añade, se siembran entre 40 y 120 árboles por semana. Hace unos días, en cambio, se inauguró el área de conservación municipal Bosque Seco Tropical Samanes 1.

Ese tipo de área, según expertos, ayuda a reducir posibles eventos adversos para la fauna silvestre que, al buscar un hogar, queda expuesta en zonas residenciales, como ha sucedido con tigrillos y enjambres de abejas. (I)