Salinas no se ha destacado por su gastronomía pese a ser un balneario privilegiado por muchas razones, como las geográficas, al estar muy cerca de la ciudad más grande del país y económicamente la más importante; la inversión que se ha desarrollado en bienes inmuebles desde hace más de medio siglo, teniendo un aeropuerto; y las lindas playas alrededor, entre otras ventajas.
Por eso, es meritorio el desarrollo que la cocina del Salinas Yacht Club ha logrado en los últimos dos o tres años, un crecimiento en calidad importante que supera dificultades mayores a las de la mayoría de los restaurantes y clubes del país al ser su demanda tan estacional. Es un reto para cualquier cocina, tanto en la calidad que debe entregar como en su servicio, cuando probablemente el 70 % de su demanda se concentra en tres o cuatro meses del año.
Este club tiene dos restaurantes formales, El Comodoro y El Capitán, y varias áreas diferentes de comedor, como el bar, el beach house, el deck y la piscina, con cartas distintas. Esta es la primera buena decisión, segmentar menús por área. Puede volver la oferta un tanto inflexible, pero la ganancia en calidad del producto final y del servicio bien vale la pena. Un sitio con áreas tan grandes y distantes no debe manejar una oferta abierta.
Siendo un club, su acceso es restringido a socios e invitados. Nuestra recomendación al lector que no ha probado su cocina estando en Salinas es que, si tiene la oportunidad a través de alguien con acceso a ella, lo haga. La trepada en calidad de los últimos años la coloca, a mi criterio, como lo mejor en el balneario. Recomiendo casi todos sus platos con pangora, incluyendo la ensalada, las crepes y el bisque.
Las ostras siempre son una buena opción: frescas, al natural o gratinadas, con vino blanco o champán. Es un sitio en el que puede darse el lujo de maridar bien sus platos sin quebrar, pues hay una muy buena carta de vinos con los mejores precios del país. Es agradable no sentirse asaltado con el costo de los licores a la hora de comer fuera de casa.
Un clásico es el pez espada en mantequilla quemada con alcaparras. Este pez es el bife de chorizo del mar, y con una cocción ¾, un manjar. Los mejillones con curri, recomendados, así como el salmón con ajo negro, con emulsión de ajo blanco y ajo negro, hierba buena, pickles de pepino, alga kombu y chistorras crocantes.
En cuanto a la carta de platos típicos, como cazuelas, chupe o caldillo de huevo, perfectos. Como en una buena hueca, pero en una atmósfera y con una vista insuperables. La variedad de cebiches también es interesante: en salsa roja, criolla, con leche de coco o jipijapa.
Quienes puedan, recomiendo su cocina. Como experiencia, lo mejor en Salinas y sus alrededores cercanos. (O)
- Calidad: 4/5
- Ambiente: 5/5
- Servicio: 3,5/5
- Relación precio-calidad: 4/5
- Precio: $$