Vivimos tiempo de fanatismo. Es decir, casi desde siempre. Bastaría ver lo que escribió Juvenal hace dos mil años en el quinto libro de sus famosas (e imperdibles) Sátiras, para constatar qué poco se ha cambiado. Si se cree que el mundo ya no puede ir a peor, hay que ver lo que ya decía aquel autor romano...
La última novela de Adolfo Macías se titula El mitómano (Seix Barral, 2018). Puesta así en el encabezamiento de este artículo, sin una coma entre el título y el nombre del autor, habrá llevado a más de un lector a suponer que Adolfo Macías es un mitómano. No lo es. Lo fue. Lo ha...
Se realizó con éxito la cuarta Feria del libro de Guayaquil. Un muestrario muy variado de mesas, presentaciones y coloquios permitió acercar a los lectores tanto a los libros como a sus autores. Han pasado varios días y me parece pertinente no pasar por alto el logro de esta feria en un país donde lo habitual es...
Me fui de Ecuador en 1993. He vuelto hace pocas semanas. El lenguaje permite que de una oración a otra, con apenas un punto seguido, haya veinticinco años de distancia y se diga fácil. Desenvolverlos a la manera de un largo rollo chino daría la medida del tiempo, pero no es este el lugar para hacerlo. Sí lo es...
Aunque muchos esperan de una novela un retrato de época, o de un lugar, incluso una investigación minuciosa sobre determinado tema, la verdad es que la novela es un género escurridizo que parece dar lo que se buscaba pero que, a su vez, introduce subrepticiamente mucho más de lo previsto. Pese a esto, cuando se...
El filosófo coreano Byung-Chul señala en su libro Shanzai, el arte de la falsificación y la deconstrucción en China, que el pensamiento chino sobre el arte “no se caracteriza por concebir la creación a partir de un principio absoluto, sino por el proceso continuo sin comienzo ni final, sin nacimiento ni...
Entre los personajes del Quijote, uno de los que más me llama la atención es el Caballero del Verde Gabán, don Diego de Miranda. Mucho han discutido los estudiosos de Cervantes sobre el color verde que viste el personaje –del que, además, se apunta su erasmismo o su condición criptojudía–, y...
Su nombre es escurridizo pero todos la conocen como Gala. A veces firmaba como Gala Dalí. O en los cuadros del pintor catalán incluso aparece su nombre en la firma: Gala Salvador Dalí. Y si a esto se suma el delirio amoroso de su marido, los nombres se siguen multiplicando: “Llamo a mi esposa: Gala, Galuchka, Gradiva (...

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