En un mundo donde muchas veces predominan las malas noticias, también existen personas maravillosas que merecen ser reconocidas. Una de ellas es mi tía, Reyna Llerena. Ella es una mujer trabajadora, honrada, leal y responsable. Su bondad y nobleza la convierten en un ser humano excepcional. Siempre está dispuesta a ayudar y a tender la mano a quien más lo necesita, sin esperar nada a cambio.

Me siento profundamente orgullosa de tenerla en mi vida. Para mí, es una persona especial, llena de principios y valores. Su sonrisa transmite paz y alegría, y su presencia ilumina cualquier momento. Es una mujer sabia, inteligente y con un gran corazón, siempre dispuesta a brindar un abrazo sincero o una palabra de aliento.

Mi tía es un ejemplo de perseverancia, sacrificio y esfuerzo. Representa a esas personas que aún conservan una profunda humanidad, capaces incluso de dar lo poco que tienen con tal de ayudar a quien lo necesita. Hoy quiero reconocerla, públicamente, porque el mundo necesita más personas como ella. (O)

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Betzabeth Íngrid Llerena Ramos, Guayaquil