Recientemente renové un contrato de enfermedad con uno de los prestadores más reconocidos de Guayaquil. La renovación fue un verdadero dolor de cabeza y me he quedado anonadada de la forma en que ahora los efectúan en comparación con años anteriores. Me pregunto qué tiene que decir a esto la Superintendencia de Compañías, más que seguro ni están enterados, como sucede en la mayoría de los casos.
El asunto es que el asegurado debe firmar el débito para el cobro del seguro, sin haber firmado el contrato, lo que no creo que sea legal. Me concedieron un descuento sobre el monto solicitado para la renovación, pero el contrato llegó con el valor original, al cual se le añadió una adenda en la que aparecía el descuento. ¿Por qué no enviar el contrato ya con el descuento?
El débito se efectuó antes de que firmara el contrato. ¿En dónde estamos? (O)
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Nelly Lozada, Guayaquil

















