Estados Unidos ha sido una nación hospitalaria. Desgraciadamente las corrientes migratorias que llegaron a este país produjeron daño a la cultura, y me refiero a esa migración caótica y desordenada, de las últimas décadas, con sus hábitos desadaptados que han ocasionado la ruptura de la identidad estadounidense.
Vimos vandalismo por la muerte del afroestadounidense George Floid (25 de mayo de 2020), de parte de policías, fue muy lamentable, desde ese tiempo para acá, la violencia se ha incrementado; son prácticas de ciertos países de donde han llegado migrantes. Estados Unidos está a la puerta de elegir un nuevo presidente. En manos de los estadounidenses está elegir a Biden, o al candidato Trump que ofrece ordenar esta clase de migración anárquica, intensificar el número de policías para un mayor control, velar por la familia en contra de grupos proabortos, y de un feminismo activista que está destruyendo a las familias con ideología de género; y fomentar el Evangelio en escuelas y colegios: la Biblia; y no la hoz y el martillo de comunistas utópicos y totalitarios. (O)
Rodolfo Emilio Muñoz, abogado, Guayaquil








