Nació en Salitre, Guayas, un 14 de noviembre de 1938. De familia humilde, llegó a Guayaquil a temprana edad. Miguel Olvera, desde muy pequeño, apareció en el Guayaquil Tenis Club, como un observador anónimo, de cómo el Gordo Ycaza se divertía con sus rivales; de Pedro Pablo Gómez, de quien aprendió mucho sobre el respeto al rival. Olvera, quien siempre ha sido un buen analista, captó de Homero Cano y Olmedo Bastidas, quienes eran profesores en el GTC, la forma cómo enseñaban, el estilo y los más clásicos movimientos que exige el tenis de siempre.