A los hospitales de tercer nivel del IESS –Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social– de las ciudades de Quito, Guayaquil y Cuenca,  el Consejo Directivo, mediante Resolución CD 468 del 30 de mayo del 2014, les modificó su estructura funcional  (estos hospitales son los de mayor complejidad).

Y uno de esos cambios que más me llama la atención, por su trascendencia  y  posibles repercusiones en la calidad de la atención a los pacientes,  es el encasillamiento  del servicio de anestesiología  como  una actividad auxiliar en el diagnóstico  y tratamiento, y se le  denomina como Unidad  de Anestesiología, y  que el jefe de esta unidad  debe  ostentar título profesional de tercer nivel, más capacitación relacionada con anestesiología. Pregunto: ¿podrán profesionales en Medicina General (tercer nivel) o con Licenciatura en Tecnología Médica (tercer nivel) tener la  capacidad para asumir con  solvencia  la responsabilidad  de intervenir en las funciones  vitales de un paciente, mediante el uso de  medicamentos y  procedimientos potencialmente peligrosos? ¿Estaría  dispuesto  el afiliado a  que  su  hijo, madre, esposa...,  sea atendido por un médico general carente de los conocimientos y las habilidades necesarios o, lo que es peor,  por un  no  médico  con una  capacitación relacionada con la anestesiología?

El paciente que es sometido a la anestesia es un  paciente crítico, que  necesita de  la vigilancia y  la intervención  oportuna y calificada  de un  médico especialista en un área de la medicina crítica: la anestesiología. Reconociendo esto  es  que en el Reglamento de Unidades Médicas  del IESS (Resolución 056), modificado por la Resolución CD 468  que comento, se incluía a la anestesiología  y  al Centro de Recuperación Post Anestésico  como  parte del Área de Medicina  Crítica de  los hospitales  del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.

La anestesiología es  una  especialidad médica  de alta complejidad que  permite,  tanto una  intervención  quirúrgica a un ser humano  dentro del útero materno,  como la intervención a un anciano, a  un paciente sano;  como a los  que padecen  de múltiples  enfermedades, con  la  seguridad y los beneficios que les pueden brindar  los últimos conocimientos  de los que dispone la medicina.

El anestesiólogo es un médico general que hace una especialización durante 3 años para poder obtener su título de cuarto nivel.

Por su parte, el médico general durante su formación de médico general, no adquiere los conocimientos y las destrezas suficientes para desempeñar la anestesiología.

Esa descabellada  decisión, definitivamente, considero que  podría poner en  peligro el destino de quienes  necesiten de  un anestesiólogo; es  por  esto  que los miembros del  Consejo Directivo deben  rectificarla inmediatamente.(O)

César  Eduardo Guerrero Yrigoyen,
Médico anestesiólogo jubilado del IESS, Guayaquil