La jueza Melissa Muñoz, de la Unidad de Garantías Penitenciarias, negó este jueves 28 de diciembre del 2023 el pedido de prelibertad realizado por el exvicepresidente Jorge Glas, quien siguió la audiencia de manera virtual desde la Embajada de México, en Quito.

Esto es porque no cumplió uno de los ocho requisitos previstos por la legislación para acceder a ese beneficio.

En la evaluación de las actividades que debía cumplir dentro de los centros penitenciarios en los que estuvo se necesitaba una nota mínima de cinco puntos de un total de diez, que no logró.

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De acuerdo con los reportes del Centro de Privación de Libertad (CPL) de Cotopaxi, de la Cárcel 4 de Quito y del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI), en algunas áreas Glas registró calificaciones de 0 puntos porque no realizó ninguna actividad. Por ejemplo, se indicó que aunque se matriculó en una universidad a distancia para seguir una maestría, en un momento no cursaba ningún estudio, entre otros aspectos como no haber realizado actividades físicas.

Por lo cual, la calificación global que obtuvo el exvicepresidente fue de 2,83 puntos sobre 10. No llegó a la nota mínima de 5 puntos.

La jueza recordó que en la sentencia del juez de Santo Domingo de los Tsáchilas, Émerson Curipallo, en la que se le otorgó a Glas la “libertad provisional”, en noviembre del año pasado, se indicó que aquella estaría vigente hasta que se resuelva el pedido de prelibertad.

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Como este último recurso fue negado, Muñoz dispuso la localización y captura de Jorge Glas, para que cumpla lo que le resta de la pena unificada de ocho años -ya que la condena de ocho años del caso Sobornos 2012-2016 absorbió la sentencia de 6 años del caso Odebrecht-. El exmandatario registra el 63,02 % de la condena cumplida, es decir, cinco años y quince días.

El abogado defensor, Édison Loaiza, apeló la decisión en la misma audiencia. Argumentó que su cliente cumplió el 40 % de la pena el 14 de diciembre de 2020.

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Además, cuestionó que los reportes de las actividades de Glas en prisión ahora tengan un informe desfavorable, cuando su cliente ha cumplido en la medida de lo posible con los programas, por ejemplo, haber estudiado y obtenido dos maestrías.

También criticó a Muñoz porque en enero de este año la jueza fue quien en enero de este año le concedió la unificación de penas, considerando que cumplió con lo necesario para aquello.

En cuanto a la situación de Jorge Glas, el abogado Loaiza afirmó que no se entregará a la justicia. Y espera que la Corte Provincial de Pichincha acoja la apelación presentada al fallo de Muñoz.

Los siete requisitos que sí cumplió quien formó binomio con Rafael Correa, y que fueron comprobados por la jueza, tienen que ver con que se encontraba en régimen de mínima seguridad; que cumplió con el 40 % de la pena (estuvo en prisión en total cinco años y quince días); que cumple con el informe jurídico de no tener procesos legales en curso; que durante su tiempo en la cárcel no fue sancionado por faltas graves; que el informe psicológico arrojó un diagnóstico favorable; que certificó tener un domicilio para estar durante su tiempo fuera de prisión (en la casa de su mamá, Norma Espinel, en Guayaquil).

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Por último, se verificó que Glas cumplió con el requisito de certificar una actividad laboral, como asesor y consultor, en Guayaquil, por la cual tiene un contrato indefinido con un sueldo mensual de $ 665.

El exvicepresidente de la República se encuentra en la Embajada de México, en calidad de “huésped”, desde el 17 de diciembre. A ese país ha solicitado el asilo diplomático. (I)