El Gobierno ecuatoriano, a través de la Corporación Nacional de Electricidad (Celec EP), acusó a la empresa estadounidense Progen y a sus socios comerciales de actuar con un “patrón de actividades de crimen organizado” para cometer fraude, enriquecimiento injusto, prácticas comerciales engañosas y desleales y conspiración para causar un daño sustancial.















