La segunda intervención en el primer día de audiencia del caso Emilio Palacio y otros vs. Ecuador en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) correspondió al subdirector de Diario EL UNIVERSO, César Pérez Barriga, quien comentó ante los jueces con sede en Costa Rica las afectaciones personales y del medio de comunicación por el proceso que en 2011 inició Rafael Correa, entonces presidente de Ecuador, por un artículo de opinión que según él afectaba a su honra y que tuvo que ver con una protesta policial que se conoció como el 30S.

Pérez habló sobre las violaciones de los operadores de justicia en el caso seguido por el mandatario contra Palacio, los directivos y la compañía que edita el periódico en Guayaquil y expresó lo que ahora se busca con el caso que ha llegado hasta la Corte IDH: una reparación y una sentencia que en el futuro disuada a cualquier mandatario que quiera volver a atentar contra la libertad de expresión.

El directivo contó que Correa había “metido la mano a la justicia”, citando las propias palabras del mandatario, que reformó la Corte Nacional que se estrenó con el caso del presidente contra EL UNIVERSO en una instancia superior, luego de que en la primera el juez temporal Juan Paredes ordenó el pago de $ 40 millones como indemnización por la honra afectada del mandatario por el artículo de opinión de Palacio ‘No a las mentiras’.

Y afirmó que la rápida sentencia que logró Correa tuvo una grave consecuencia para el periodismo ecuatoriano, que fue intimidatorio y de autocensura. “Correa se aseguraba de que así sea, nos decía en las sabatinas que no habíamos aprendido nada (del juicio) y que nos iba a volver a demandar”.

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Pérez señaló que Correa fue un censurador que quedó sin castigo y que para ello se valió de los operadores de justicia.

“No tuvimos jueces imparciales, tuvimos jueces sometidos que después fueron ascendidos”, contó Pérez, citando que el temporal juez Paredes después de la sentencia de primera instancia tuvo nombramiento permanente, o que el entonces fiscal del Guayas, Antonio Gagliardo, que archivó la denuncia contra el juez Paredes, a quien la defensa del medio señala de haber recibido la sentencia prefabricada en un pendrive, luego fue designado juez de la Corte Constitucional.

“Correa se estaba llevando el patrimonio familiar con una sentencia corrupta y por la opinión de un tercero”.

El juez Paredes, en menos de 33 horas, salió del banco de suplentes, se titularizó en el despacho, sentenció por $ 40 millones y volvió al banco de suplentes. “Imaginábamos que tenía que haber leído los argumentos de las partes, luego supimos que solo colocó un pendrive en su computadora”, dijo Pérez.


La Ley de Comunicación como instrumento de persecución

El subdirector de EL UNIVERSO también contó a los jueces de la Corte IDH que Correa vulneró derechos con otras acciones, como la creación de la Ley de Comunicación en la que se planteó, mediante consulta popular, limitar la participación de los dueños de medios en otros sectores de la economía. “Fue dirigido a medios nacionales, sin definir nunca qué es un medio nacional”.

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Los jueces internacionales indagaron más sobre este tema, preocupados por el direccionamiento de la norma. “Si usted tenía otro negocio, la sanción no era quitarte el otro negocio, sino el medio”, explicó Pérez.

Pérez contó que tenían un crucero en Galápagos y recordó que Correa decía en sus sabatinas “olvídense del crucero”. “Nos tenía en su cabeza”.

Pero la Ley de Comunicación, dijo Pérez, también se prestó a reemplazar la persecución a los medios “después de la vergonzosa sentencia a su favor”.

“La Ley de Comunicación legalizó la persecución, suplantó los tribunales penales por la Superintendencia de Comunicación, ahí nos multaban, ahí buscaban quebrarnos. Desde allí venía el hostigamiento, desde allí nos abrían procesos hasta por caricaturas o nos mandaban diagramados espacios que imponían colocar como rectificaciones”, contó Pérez.

QUITO. Rafael Correa rompiendo un periódico, al no aceptar la información publicada.

Pérez también recordó que Correa intentó posicionar a la prensa como su oposición: “Él escogió a los medios y especialmente a Diario EL UNIVERSO como su contrincante al casi desaparecer la oposición política” durante su mandato “y no sabíamos cómo defendernos”.

El presidente rompía periódicos en sus sabatinas, le pedía a la gente que no comprara el periódico, daba instrucciones a sus ministros de que no pautaran en EL UNIVERSO, y obligó a sus directivos a vender el crucero en Galápagos, afectando su precio frente a compradores que sabían que tenían la desesperación de vender porque había un plazo fijado para ello, resumió Pérez entre las acciones de Correa que afectaron su condición económica, además de la demanda y sus gastos legales, que son motivo de la audiencia en la Corte IDH.

Después de un receso, los jueces han escuchado al perito Juan Pablo Albán, quien ha dado detalles sobre el marco legal usado en la fecha del juicio, la falta de independencia judicial y la figura de la calumnia, que no ha variado en la práctica y ha seguido siendo usada por autoridades contra periodistas, incluso después del caso de Correa contra EL UNIVERSO.

Este martes, 15 de junio, se retomará la audiencia en la que se prevé que se presenten los alegatos finales y se concrete el petitorio. (I)