Visiblemente afectado, el exeditor de Opinión de Diario EL UNIVERSO Emilio Palacio Urrutia ha contado este lunes, 14 de junio de 2021, a los jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) los duros momentos que ha vivido en un “exilio obligado” en Miami, Estados Unidos, adonde llegó en agosto de 2011, en medio de un rápido proceso penal que favoreció a Rafael Correa, entonces presidente de Ecuador, quien instauró una demanda en contra suyo, por un artículo de opinión, y también contra los directivos del medio y de la compañía que elabora el periódico.

Al cabo de diez años fuera de su país y sin poder trabajar como periodista, Palacio dijo en el primero de dos días de audiencias en la Corte IDH que de ella espera conseguir algo que no logró en Ecuador: justicia.

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Su caso, dijo Palacio, se transformó en una persecución y una lucha desigual. “Correa tenía un problema personal conmigo, pero también un problema político. Debía demostrar que supuestamente era necesaria una Ley de Comunicación que había sometido a consulta popular”.

“Al periodista Fausto Valdiviezo lo habían asesinado, al general de la Fuerza Aérea Jorge Gabela lo habían matado tres meses antes de mi juicio por denunciar corrupción en la compra de helicópteros, el fiscal Galo Chiriboga abrió una investigación porque decía que yo era autor intelectual del 30S... Un clima de miedo se instauró en el Ecuador, hubo diez asesinatos de críticos del Gobierno. Entonces yo me di cuenta de lo que me estaba jugando: que me vaya del Ecuador o que me maten. Por eso me fui”, dijo Palacio.

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El periodista contó que en EE.UU. no ha trabajado en su profesión, que se ha mantenido gracias al trabajo de su hijo mayor y el de su esposa, además de contar con la ayuda del Gobierno norteamericano a los asilados para comida y seguro médico. Él intentó seguir haciendo periodismo de opinión desde el extranjero, pero nunca logró financiamiento en Ecuador porque, afirmó, “había temor” de los anunciantes en el país. En Estados Unidos se gastó la compensación que le dio el medio al renunciar y los recursos que había ahorrado durante toda su vida.

Al llegar el caso a la Corte IDH se considera que es la última etapa de este procedimiento que empezó en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Precisamente la audiencia empezó con un resumen del caso presentado por Pedro Vaca Villarreal, relator especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, quien señaló que dicha instancia concluyó que se vulneraron derechos debido a la ambigüedad y amplitud de los artículos del Código Penal aplicados en este caso, a la severa sanción penal y la exorbitante sanción civil ($ 40 millones) dictadas en contra de las víctimas, las cuales constituyeron sanciones innecesarias y manifiestamente desproporcionadas, por excesivas.

A su tiempo, Amparo Esparza, en nombre de la Procuraduría ecuatoriana, dijo que el Estado ha reconocido que se violaron sus derechos. Pero Palacio replicó que nada ha cambiado en Ecuador y que en los documentos que constan en el proceso internacional no se habla de reparación, que no se trata de una compensación económica únicamente. “Correa dijo que él no estaba obligado a acatar las órdenes de la Comisión y junto con Venezuela pidió cambios al sistema de DD. HH. El perdón de Correa, después de la sentencia, no me sirvió de mucho. En Ecuador sigo siendo culpable de un delito”.

La Corte IDH conoció este proceso tras una sentencia ejecutada en Ecuador contra los directivos de este Diario, Carlos, César y Nicolás Pérez, y Emilio Palacio, exeditor de Opinión, quienes fueron demandados por el entonces presidente Rafael Correa.

El exmandatario enjuició por injurias a Palacio por su artículo ‘No a las mentiras’ (publicado el 6 de febrero de 2011) y a los directivos de EL UNIVERSO como autores coadyuvantes. En su artículo, Palacio alude a la revuelta policial del 30S. El sistema judicial ecuatoriano falló en primera y segunda instancia a favor de Correa. (I)