Esta semana empezó agitando las relaciones entre la Unión Europea y China, debido a las sanciones que impuso el primero y las que dio en respuesta el gigante asiático.

La Unión Europea (UE) decidió este lunes imponer medidas restrictivas contra cuatro altos funcionarios chinos por graves violaciones y abusos de los derechos humanos por el trato a los uigures en la región autónoma de Xiajiang.

Se trata de las primeras sanciones europeas contra China desde la masacre en Tiananmen, el 4 de julio de 1989, y están motivadas, entre otras cosas, por las “detenciones arbitrarias a gran escala” de uigures en Xinjiang, según publica EFE.

Estas sanciones se engloban dentro de un paquete de medidas restrictivas, adoptado hoy, contra once personas y cuatro entidades responsables de graves violaciones y abusos de los derechos humanos en China, Rusia, Corea del Norte, Libia, Sudan del Sur y Eritrea.

Publicidad

De esta forma, los Veintisiete amplían su régimen de sanciones por violaciones contra los derechos humanos, similar a la Ley Magnitsky de Estados Unidos, que la UE aplicó por primera vez contra cuatro funcionarios rusos implicados en la condena al opositor Alexééi Navalni.

Esta decisión adoptada por los ministros de Exteriores de la UE, reunidos este lunes en Bruselas, muestra “la firme determinación de la UE de defender los derechos humanos y emprender acciones tangibles contra los responsables de violaciones y abusos”, destacó la nota.

La decisión también está basada en los informes sobre la región autónoma elaborados por el antropólogo alemán Adrian Zenz.

Los grupos de derechos humanos creen que al menos un millón de uigures y otras minorías, en su mayoría musulmanes, han sido encarcelados en campos de esa región, donde China también fue acusada de esterilizar por la fuerza a mujeres e imponer trabajos forzados, según AFP.

Las violaciones sancionadas hoy incluyen, además de las “detenciones arbitrarias a gran escala” de uigures en Xinjiang en China, la “represión” en la República Popular Democrática de Corea, “ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas” en Libia, “tortura y represión contra personas LGBTI y opositores políticos” en Chechenia, en Rusia, y “torturas, ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias y asesinatos” en Sudán del Sur y Eritrea, precisó el Consejo.

Las medidas restrictivas consisten en la prohibición a estas personas de entrar en el territorio comunitario y en la congelación de los bienes y activos que tengan en la UE.

Publicidad

Respuesta de China

En respuesta a lo decidido por la Unión Europea, China sancionó a diez personas, entre ellos cinco miembros del Parlamento Europeo.

Según un comunicado del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, “China se opone firmemente y condena las sanciones de la Unión Europea”, a la que acusa de “difundir mentiras” y de “dañar gravemente” su soberanía, y avisa de que “si la UE no corrige su error, habrá más medidas”.

China ha reiterado en múltiples ocasiones que los informes sobre Xinjiang elaborados por Zenz son “absolutas falacias”, y la semana pasada ya advirtió a la UE de que imponer sanciones al país asiático en base a sus afirmaciones tendría consecuencias.

Los informes del controvertido antropólogo -que asegura que en esa región noroccidental de China se somete a trabajos y esterilizaciones forzadas en centros e incluso se comete un genocidio- han sido publicados por varios medios occidentales y han servido como base para otros estudios recientes, como el publicado recientemente por el instituto Newlines, con sede en EEUU.

Según los dirigentes regionales, entre la población de Xinjiang “es una opinión extendida que los centros han servido para la desradicalización y contra el terrorismo”.

Por su parte, el propio Zenz criticó hoy en su cuenta de la red social Twitter la decisión de China y destacó que el país asiático sanciona a 10 personas y a 4 instituciones mientras que la UE sólo había sancionado a 4 funcionarios y una institución.

En cuanto a las instituciones, China sancionó hoy al Comité Político y de Seguridad (COPS), al Subcomité de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, al Instituto Mercator para Estudios Chinos de Alemania y la Fundación Alianza para las Democracias de Dinamarca.

“China urge hoy a la Unión Europea a que reflexione, afronte la gravedad de su error y lo corrija. Tiene que dejar de dar lecciones a otros en asuntos de derechos humanos y de interferir en sus asuntos internos”, indica el comunicado, y avisa que, de lo contrario, tomará más medidas. (I)