Mientras la remoción de Jorge Yunda como alcalde de Quito se define en el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) o en la Corte Constitucional (CC), que no tienen plazo para pronunciarse, en el Concejo Metropolitano la correlación de fuerzas entre sus detractores y partidarios, que en su momento estuvo marcada por una frontera muy clara, hoy es cambiante, ambigua y condicionada a la agenda oficial

Desde el 30 de julio, cuando el fallo de la Corte Provincial dejó sin efecto su remoción y permitió su retorno al despacho del Palacio Municipal, Yunda se ha mantenido al frente de las sesiones del Concejo, con la presencia de la mayoría de ediles. Incluso, en temas como la regularización de barrios o el Plan de Uso y Gestión de Suelos, las aprobaciones se han concretado por unanimidad o mayoría.

En la bancada de la Revolución Ciudadana (RC), que ha asegurado no ser el soporte político de Yunda, pero que se ha mantenido junto a él durante toda la crisis institucional, se sostiene que hay temas que no pueden ser obviados y que, de todas formas, deben ser aprobados por el Concejo Metropolitano con los votos de los unos y los otros.

Es la misma versión que el alcalde ha difundido en sus cuentas de redes sociales y a través de su oficina de prensa.

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QUITO.- Santiago Guarderas junto con los concejales que aprobaron la remoción del alcalde Jorge Yunda. Foto: API

Oposición frágil

Del lado de la oposición, las respuestas tienen matices. Para la concejala Luz Elena Coloma, de CREO, es evidente que hay un grupo que defiende y sostiene a Jorge Yunda en el Concejo. “Se trata del correísmo más puro y duro, aunque hay otros que han dicho que no están con el uno ni con el otro (Jorge Yunda y Santiago Guarderas, quienes disputan la Alcaldía)”.

En ese grupo de concejales sin definición, dijo, se encuentran las representantes de la Izquierda Democrática (ID) Analía Ledesma y Andrea Hidalgo, quienes votaron por la remoción en junio pasado y que ahora han ratificado su intención de trabajar “sea quien sea la autoridad”, hasta que se pronuncien definitivamente la CC o el TCE.

Ledesma señala que al no saber quién va a terminar como alcalde, “la ciudad no se puede detener, no hay comisiones ni directorios y el Municipio de Quito necesita moverse”.

El concejal René Bedón (Unión Ecuatoriana) explica que varios ediles asisten a las convocatorias, porque si no lo hacen en tres sesiones consecutivas entran en un proceso de remoción, una advertencia lanzada por la procuradora del Municipio, Gabriela Obando, cuando en julio pasado la oposición intentó dejar sin quorum a los llamados hechos por Yunda.

Ahora no todos los concejales que votaron por la remoción tienen una percepción tan sólida de sí mismos como la que tuvieron en el momento de aprobarla.

Mientras Luz Elena Coloma le dijo a este medio que cree que todavía existe un grupo de mayoría en contra del alcalde, para Fernando Morales, de Concertación y uno de los mayores opositores, que incluso lanzó al alcalde agua y un recipiente plástico, “Jorge Yunda siempre tuvo una mayoría, con excepción de la noche en que se aprobó su salida del cargo”.

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Santiago Guarderas, que fue proclamado alcalde en un acto simbólico, el pasado 19 de julio, considera que sí existe una mayoría en contra de Jorge Yunda. “Mal haría en afirmar que son los mismos 14 (que votaron a favor de la remoción), pero estimo que la mayoría se mantiene”.

Sobre su asistencia a las sesiones de Concejo, explica que ha ido porque se han tratado temas de interés público y “no podemos trasladar la crisis política a los ciudadanos”.

El concejal Luis Reina, de la Revolución Ciudadana, reconoce que en su bloque también hay fragmentación, debido a que las concejalas Brith Vaca, que fue designada vicealcaldesa, y Mónica Sandoval tomaron decisiones ajenas a la línea del movimiento correísta.

Mónica Sandoval dice que está a la espera de que la RC le abra un expediente para expulsarla, como anunciaron. “No voy a permitir que me digan que me he vendido al mejor postor, que me demuestren lo que dicen”, aseveró.

Sobre las fuerzas del Concejo señala: “Estamos en el limbo. Si no vamos a las sesiones de Concejo, nos ponen la remoción (…), algunos somos personas de derecho y esperamos que la solución llegue por medios legales y no políticos, aunque eso nos va quitando el tiempo para responderle a la ciudad y sus necesidades”.

Ciudad sin gobierno

El exalcalde de Quito Roque Sevilla manifiesta que existe una corresponsabilidad entre Jorge Yunda y los concejales por dirigir a una ciudad sin rumbo.

“No hay quién gobierne, el tema presupuestario es vergonzoso. Debería faltar dinero para todo lo que tiene que hacer el Municipio de Quito, pero de lo que se dispone no ha gastado sino un poco más del 23 %. Eso denota la absoluta incapacidad de gestión en conjunto, porque el Concejo ya debe asumir la responsabilidad”.

También criticó a las instituciones judiciales y electorales por el tiempo que se han tomado sin resolver la situación de la Alcaldía. “Aquí no es la discusión de quién es el alcalde, si fue electo por votación popular o no, (la discusión) es qué hacemos con una ciudad que no tiene gobierno, que está en un estado de abandono total, que aparte de hacer unos adoquinados de cuadra y media o una cancha de fútbol para una ciudad de 2,7 millones de habitantes, no toca temas como la seguridad, manejo de desechos sólidos, líquidos, educación y oportunidades de empleo”, añadió.

Para el presidente de la Cámara de Comercio Quito (CCQ), Carlos Loaiza, existe un problema de gobernabilidad del Concejo Metropolitano que tiene paralizada a la ciudad. “En Quito no existe una sola ordenanza en favor de la reactivación económica, cuando, por ejemplo, los municipios de Guayaquil y Cuenca ya las tienen”.

Loaiza recalcó que el nivel de desempleo en la capital es el doble a nivel nacional y “no existe un mínimo intento por generar nuevas plazas de trabajo”. (I)