En septiembre de 2025 se proyectó como meta 500.000 barriles de petróleo por día (bpd) al cierre del año, pero no ha sido posible. En noviembre, el promedio de producción fue de 467.800 bpd, aunque el ponderado anual será de 438.000 bpd, un 8 % menor del promedio de 475.000 bpd del año pasado. La caída de la producción obedece a la paralización del transporte de crudo por los oleoductos durante julio, debido a los problemas de la erosión regresiva del río Coca. De tal modo, el cumplimiento de la meta de 500.000 bpd queda pendiente para 2026.