Bad Bunny encendió Buenos Aires en sus conciertos con un mensaje de unidad latinoamericana y una invitación a divertirse, perrear y vivir el presente, con guiños a los astros del fútbol argentino y a grandes temas de la música de este país: Alfonsina y el mar y De música ligera. Pero también por dejarle el escenario del Estadio Monumental a la cantante Cazzu.


