El gerente de Petroecuador, Ítalo Cedeño, aclara cómo funcionaría el nuevo esquema de venta de gasolinas, según la aceptación del mercado. El plan piloto arranca en julio con varias comercializadoras, incluida, por supuesto, Petroecuador. Ya se han hecho las pruebas físicas para crear el nuevo combustible. La gasolina súper será remplazada por la de 95 octanos, según revela el ejecutivo de la empresa estatal de hidrocarburos.

La comercialización de una gasolina mejorada genera expectativa, ¿cómo funcionará, cuál gasolina desaparecerá?

El que tiene que aceptar o no aceptar la nueva gasolina es el mercado, el usuario. Podemos ofrecerle una gasolina de 89 octanos a la gente que consume eco en la Costa o extra en la Sierra, eso le puede significar un beneficio, pues será una gasolina con más octanaje y con menos azufre. Así también, el que consume súper y ya no tiene para pagar ese precio liberado y excesivo también tiene una alternativa. Si esto es aceptado por el mercado, tendríamos dos tipos de gasolina: una de 85 y otra de 89.

¿Qué pasará con la súper?

Publicidad

También pueden seguir vendiendo la gasolina de 92 octanos, pero ahora llega a un segmento pequeño de la población. El 4 % de las personas que tienen vehículo usa súper. A ese segmento se le puede dar la opción de una gasolina de 95 octanos. Parecería por las declaraciones de usuarios que sería bien vista la de 89 octanos. En la Costa es cuestión de meterle un poco más de etanol. Ya hemos hecho pruebas físicas y solo con 8 % de etanol se logra la gasolina de 89 octanos. A la extra hay que mezclarla con nafta de mayor octanaje. Sacaríamos un piloto en julio con esta nueva gasolina.

¿Esto sería para julio o para septiembre como se había anunciado?

Lo que yo he anunciado es que en julio será la de 89 octanos y en agosto y septiembre iríamos a la gasolina de 95 octanos.

¿Quiénes estarían en el piloto?

Publicidad

Yo conversé con Terpel y ellos están interesados en participar. Habría que ver si Primax o Petróleos y Servicios también ingresan en la iniciativa. Nosotros vamos a poner en las gasolineras que nosotros tenemos, en las de Petroecuador.

¿Pero esta gasolina de 89 octanos va a tener un precio liberalizado o no?

La única que está congelada en su precio es la de 85 octanos. La de 89 costaría un poco más, pero no tanto como la súper. Yo pienso que esta nos va a costar $ 3 y dejándole al distribuidor una ganancia de entre 30 y 40 centavos quedaría en $ 3,30 o $ 3,40 al consumidor. Hay que esperar que el mercado se regule.

Mientras el mercado se regula, los gasolineros dicen que no hay la infraestructura para tres o cuatro gasolinas. ¿Cómo resolver el problema?

Publicidad

Pero sí tienen para dos surtidores. Unas gasolineras ofrecerán el estatus actual (gasolinas 85 y 92 octanos). Otras pueden decir no me conviene tener la súper y ofrezco la de 89 octanos. Cuando saquemos la de 95 octanos, la de 92 desaparecería. La eco y la extra no la podemos desaparecer porque está congelada. Sin embargo, pienso que a futuro, la gente puede presionar al Gobierno porque ese congelamiento no puede ser para siempre.

Otro tema de preocupación es que los usuarios dicen “y quién nos garantiza que la gasolina sea del octanaje ofrecido”. ¿Cómo contestar a esta duda?

Nosotros tenemos laboratorios certificados. Nosotros garantizamos el octanaje en la salida de nuestros terminales. Son los mismos laboratorios que analizan la gasolina importada que compramos. Al consumidor final le certifica la Agencia de Regulación y Control de Energía (ARC). No se descarta que pueda haber gasolineras inescrupulosas que hagan alguna alteración, pero es inusual.

Pero si el laboratorio es del mismo Petroecuador, la duda surge porque serían juez y parte…

Publicidad

Y está bien que se dude. Pero imagínese que el laboratorio no esté trabajando bien, nos haríamos un daño nosotros mismos; en cambio, al analizar la importada los que calibran el octanómetro son organismos internacionales. Estos verifican que esté midiendo correctamente.

Otra crítica es por qué apostarle a una gasolina eco (con etanol) mejorada si actualmente esta representa un mayor subsidio que la extra…

Yo no tengo la respuesta de cuál es el subsidio en la una y en la otra. Lo que sí le puedo decir es que ahora ya tenemos la infraestructura construida para la mezcla del etanol. Con la eco no se gasta más y con la extra debo comprar una nafta de mejor calidad para llegar a los 89. Ya tenemos el acuerdo con los etanoleros, nos estamos poniendo al día en los contratos previos. En el mes de julio saldríamos con esta gasolina.

¿Cuándo van a cambiar las normas INEN? Usted mismo les pidió bajar a 250 ppm, pero aún no sucede, ¿qué falta?

La norma INEN nos permite producir ahora con 450 ppm. Pero yo mismo me pongo más restrictivo. Se les ha puesto una comunicación para que bajen esa norma, y ya nos van a aprobar menor ppm. Esta es la norma que debemos cumplir los ecuatorianos.

Sí, pero los autos nuevos requieren un mejor combustible, incluso euro 5, es decir, más bajo que eso...

No es que yo produzco combustibles de 250 ppm, sino de menos. Ahora estamos entregando con 50 partes por millón, pero queremos bajar a 10 partes por millón. Pero incluso yo aspiro a bajar ese indicador mucho más. El problema es que la carga del crudo viene ya con bastante azufre y metales. Al ponerle 10 % de alcohol se mejora la cantidad de azufre, al importar naftas de mejor calidad también se contribuye. Además, se debe modernizar la refinería.

¿Para cuándo nos ofrece una gasolina tipo euro 5?

Estamos en ese camino. El señor de refinación está en eso. Lo primero es mejorar la carga que va a la refinería de Esmeraldas. Si ingresa un petróleo con mucho azufre, entonces va a salir un combustible de mala calidad. Queremos mejorar la carga de Esmeraldas a través de baches. Pero además hay que modificar la refinería, pues la repotenciación que se hizo en el gobierno de Correa no sirvió para nada. Ahora con el proceso de concesión para las unidades de alta conversión puede salir un combustible euro 5. Se requiere una inversión de $ 2.500 millones.

¿Cómo mejoramos el crudo si el que tenemos ya es alto en azufre?

Hay campos que tienen un peor petróleo y otros mejor petróleo. Lo que trataremos es de darle un mejor petróleo a la refinería con el método de baches y tratar de exportar el más pesado. Ahora el Gobierno quiere hacer un proceso competitivo para ello. En el anterior hubo una sola empresa interesada. Ahora se espera que haya al menos dos más para hacer el concurso. Si lo hace Petroecuador, el proceso puede durar un año.

¿Cuáles son los factores que hacen que ahora el crudo vaya a manos directas y no a intermediarios?

En las bases del concurso hemos puesto condiciones favorables para que el consumidor final realice una oferta directa y por ello le ganan a un intermediario. Pueden escoger un transporte más conveniente desde Punta Gorda que permite el ingreso de buques de mayor calado. A través de los diferenciales spot se puede dar mejores señales al mercado del valor del crudo. Queremos colocar en el mercado al menos 10 millones de barriles en ventas spot. Hasta ahora tenemos unos siete millones de barriles que ya es una cantidad representativa. Ahora ya aparecemos en Argus y las empresas ven esos diferenciales y pueden hacer ofertas directas competitivas. Por eso ahora tenemos cotizando directamente a empresas como Marathon, Petroperú, Equinor, Shell. Antes solo teníamos a Petrochina, Petrotailandia y Unipec. Ahora el diferencial que tenemos es de -$ 2,50 cuando antes era de -$ 7.

Pero estos mejores diferenciales son solo para los nuevos contratos, no para los anteriores, ¿no es verdad?

Los anteriores contratos son heredados, pero ahora que tenemos diferenciales de mercado podemos negociar con elementos de juicio. La renegociación puede ser extendiendo el plazo de entrega del crudo o que el crudo vaya directo a la China, que lo vamos a hacer pronto. La venta directa conviene porque el intermediario le gana al vendedor, pero también al comprador.

¿Cómo avanzan esas negociaciones, cuál ha sido la recepción a la propuesta de Ecuador?

Estamos renegociando, y estos últimos contratos con compradores finales, refinadores, nos ayudan a que las empresas estatales asiáticas acepten que tenían una fórmula que no representa al mercado. Ha habido una buena recepción. Estuvimos con el presidente de Petrochina directamente.