Las actividades extractivas amenazan cada vez más los ecosistemas de la comunidad de Maikiuants, en Morona Santiago. Esta localidad es la sede de la organización Pueblo Shuar Arutam, primera experiencia de autogobierno indígena en el Ecuador basada en su propio plan de vida.

Los comuneros de esta localidad en varias ocasiones han rechazado la presencia de mineras en su territorio. Ellos afirman que la extracción de minerales no es la vía para salir de la pobreza. De hecho, están dando ejemplos de bioemprendimientos con los que buscan generar recursos a largo plazo y promover el cuidado de la naturaleza.

Uno de esos proyectos es la elaboración de cerámica. La iniciativa también busca preservar los conocimientos y saberes ancestrales que actualmente se están perdiendo, dice Galo Chup, relacionador externo del Pueblo Shuar Arutam.

39 mujeres indígenas se encargan de la confección de vasijas, ollas y cestas con arcilla. Todos los implementos para la producción de estas cerámicas se encuentran en el territorio, indica Chup: “Todo está relacionado con la conservación, con la identidad territorial”.

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Las mujeres enseñan a los jóvenes el método ancestral de elaboración y las creencias que se tienen, como el no darle la espalda al fuego mientras se trabaja la cerámica. Además, la recolección de la arcilla debe estar correlacionada con la luna llena, añade Chup.

Una vez que se termina el diseño de la cerámica se deja reposar unos quince días “bajo calor”, es decir, cerca de un fuego que las familias shuar tienen encendido en sus casas. Luego sigue el proceso de cocinado a través de hornos de leña.

Después de un análisis del territorio se constató que la tierra no es apta para la agricultura o la ganadería, y por eso se apostó por la alfarería.

El proyecto recibe el acompañamiento de técnicos de la Fundación Codespa. La idea es que la iniciativa sea estructurada para que tenga éxito a largo plazo, dice Karina Bautista, coordinadora de la organización.

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Hemos apoyado el proyecto con varios enfoques: conservación, biocorredores, producción sostenible, asociatividad. La idea es que estas alternativas productivas ayuden a las economías locales en concordancia con la conservación de los recursos naturales, de la biodiversidad”, indica.

La cerámica de Maikiuants es uno de los dos proyectos ecuatorianos que lograron ser finalistas de la novena edición de Premios Verdes. Foto: Cortesía Pueblo Shuar Arutam

El Programa de Pequeñas Donaciones también ha participado en este proyecto y en otras iniciativas del Pueblo Shuar Arutam que buscan conservar la cordillera del Cóndor, dice Nadia Ochoa, comunicadora del programa.

Detrás de la cerámica hay una organización comunitaria que se fortalece y un ecosistema que se conserva. Esa es la esencia por la cual el programa le apuesta a estas iniciativas productivas. Además, el Pueblo Shuar Arutam también es parte del programa Socio Bosque y ha demostrado su compromiso con la conservación”, señala.

Para lograr la sustentabilidad del proyecto, Bautista asegura que tienen un espacio de actores llamado Biored en el cual se buscan aliados estratégicos, especialmente locales, para que apalanquen los recursos económicos.

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“Queremos dejarle con alianzas de ventas, de puntos-mercados para que ellos puedan vender estas cerámicas. Queremos firmar acuerdos con el Municipio de Limón Indanza y el Gobierno Provincial”, dice.

En varias ferias locales impulsadas por los Gobiernos autónomos descentralizados la venta de la cerámica ha sido un éxito, afirma Chup.

La cerámica de Maikiuants es uno de los dos proyectos ecuatorianos que lograron ser finalistas de la novena edición de Premios Verdes (antes se llamaban Premios Latinoamérica Verde).

En varias ferias locales impulsadas por los Gobiernos autónomos descentralizados la venta de la cerámica ha sido un éxito. Foto: Cortesía Pueblo Shuar Arutam

Después de analizar y evaluar 2.522 proyectos ambientales y sociales de 28 países y 655 ciudades, Premios Verdes cuenta con tres finalistas en cada una de las 21 categorías. Ellos acceden a una completa red de contactos, seguimiento y mentorías. Los ganadores se conocerán al cierre de la semana de sostenibilidad en una gala que se desarrollará del 20 al 24 de abril.

“Plataformas como Premios Verdes nos permiten dar a conocer el proyecto de las cerámicas. Además, las capacitaciones permiten desarrollar el modelo de gestión y presentar el producto a potenciales clientes en una rueda de negocios”, dice Ochoa. (I)