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Pétain sucumbió al poder y traicionó a Francia. La historia lo recuerda y condena por eso. Ese es el destino de quienes desconocen la democracia.
Para defender a la libertad y a la democracia hay que cuestionar lo que la falsificación de la democracia ha creado
En estos últimos años el péndulo empezó desplazarse desde el lado izquierdo del arco ideológico, impulsado por el fracaso estrepitoso del socialismo.
Presentar al progresismo como un elemento foráneo revela una comprensión profundamente superficial de la historia.
El problema aparece cuando el lenguaje se convierte en una herramienta de reingeniería cultural.
Cuba fue por años el gran decorado sentimental de buena parte de la izquierda latinoamericana.
La presidenta de la mesa, Diana Jácome, indicó que el objetivo será escuchar a distintos sectores y revisar los efectos de la decisión judicial.
En esa absurda disyuntiva, de un mundo que ya no entendemos, se debate una mujer admirable, cuyas creaciones oiremos por siempre.
Las elecciones presidenciales de tiempos recientes reflejan también nuevos aires ideológicos...
Cambios políticos e ideológicos se han dado en varios países de la región.
América Latina viró en los últimos años hacia el conservadurismo, como Bolivia y Argentina. Ahora Chile da el mayor giro a la derecha...
Mi opinión es que la inseguridad y la violencia criminal están cambiando el sentir político de los electores en proporciones impensables hace pocos años.
El desafío para América Latina es más profundo que el terreno electoral. Está en el plano cultural, institucional y moral.
El equilibrio de fuerzas de las grandes potencias es conveniente para los demás países.
En la relación humana debe existir coherencia, paciencia, comprensión y solidaridad para generar los cimientos de una coexistencia.
El empresario y político habla de los acuerdos políticos para conseguir gobernabilidad y la extinción de las ideologías en Ecuador.
En esencia, la democracia está hecha no solamente para votar, sino también para aceptar derrotas, para discrepar con altura...
Es notorio que el llamado socialismo del siglo XXI ahora impulsado en la región por el chavista Nicolás Maduro es un completo fracaso como proyecto de vida.
Pude ver recientemente El brutalista para comprobar que, en efecto, sigue una línea argumental similar a su antepasada.
Mientras el viejo orden agoniza, la cuestión central que preocupa hoy a las relaciones internacionales es la naturaleza del tipo de orden por venir.