El doctor Gabriel García Moreno en calidad de jefe supremo de la República del Ecuador expidió el 6 de octubre de 1860 el Decreto Supremo de creación de la provincia de Los Ríos, originalmente conformada por los cantones Babahoyo, Baba, Vinces, Puebloviejo, Chimbo y Guaranda, con las parroquias de Quevedo y Zapotal, nombrando como capital a la villa de Babahoyo.
Su reconocimiento como capital de la nueva provincia no fue un capricho del mandatario de ese momento, ni tampoco una casualidad. En efecto, ya cerca de 1590, la Tenencia de Babahoyo formó parte del Corregimiento de Guayaquil, dependiente de la Real Audiencia de Quito; después de que Guayaquil se pronunciara, el 9 de octubre de 1820, libre de la tutela monárquica española, Babahoyo fue el primero en adherirse al movimiento emancipador el 11 de octubre de 1820, convirtiéndose en el cuartel general de las tropas republicanas, su aguerrida población, según nuestros registros históricos, formó parte sustancial de un sinnúmero de heroicas proezas en defensa de la heredad territorial de nuestra patria.
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Sin embargo, durante el transcurso del tiempo, todo el sacrificio y el aporte patriótico ejecutado por los babahoyenses cuando su patria lo ha requerido, nunca se vio recompensado; somos productores importantes de arroz, banano, cacao, soya, maíz, frijol, sorgo; asimismo, a nivel nacional, ocupamos como provincia el primer lugar en la producción agrícola de banano, maíz, cacao y soya, aporte más que importante para el erario nacional.
Ahora bien, como es de conocimiento público, la ciudad de Babahoyo se encuentra sumergida bajo el agua en un 90 %, por los efectos de los desbordamientos de los ríos y esteros que la rodean, producidos por el atípico temporal que arrecia con fuerza a todo el país.
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Siendo justos, los recursos institucionales de los municipios pequeños jamás alcanzarían para la ejecución de planes maestros que solucionen la dimensión del problema descrito; sin embargo, a grandes males, grandes remedios.
Señor presidente de la República, por la severidad y crueldad de las consecuencias sufridas por el problema descrito, por los cientos de miles de personas que padecemos desamparados recurrentemente la inclemencia de las temporadas lluviosas, intervenga por amor a su patria con el Ministerio de Infraestructura y Transporte la ciudad de Babahoyo, con la finalidad de que se realicen los estudios hidrológicos, hidráulicos, levantamiento topográfico, diseño vial y todos los estudios pertinentes que lleven a cabo la ejecución de un anillo vial y obras de infraestructura en las riberas de los ríos, que contengan su desbordamiento, evitando el sufrimiento y desolación de este aguerrido y noble pueblo. (O)
Víctor Eligio Gavilánez Castro, economista, Guayaquil