Fue el domingo 29 de abril de 1984. Los entonces candidatos presidenciales finalistas en los comicios de ese año, Rodrigo Borja, de la Izquierda Democrática (ID), y León Febres-Cordero, del Frente de Reconstrucción Nacional (que aglutinaba a varias organizaciones de derecha, entre ellas el Partido Social Cristiano), se encontraron frente a frente en un acalorado debate que, según analistas de ese entonces, definió el rumbo de los comicios de la segunda vuelta.