El presidente Guillermo Lasso recibe a EL UNIVERSO en el Salón Libertadores de la Gobernación del Guayas para dialogar sobre las metas que se ha planteado para su segundo año de mandato, una vez que ha logrado vacunar a casi todos los ecuatorianos y poner en orden las finanzas del Estado. Admite, no obstante, que tiene una deuda pendiente respecto al combate de los problemas de inseguridad ciudadana.

Usted expone como principales logros de este primer año de gobierno dos temas: el plan de vacunación y el ‘ordenamiento’ de las finanzas públicas. Eran necesarios para tomar impulso. ¿Pero no descuidó otros temas igual de urgentes como atacar el problema de la inseguridad y el combate a la corrupción?

Pongámonos en contexto, en primer lugar. El logro de la vacunación no es poca cosa, es algo muy importante dado que la vida es un valor esencial que tiene el ser humano. Haber salvado la vida de 18 millones de ecuatorianos es mucho, no hemos superado la pandemia, pero es muchísimo lo que se logró. En materia económica tuvo un costo de $ 1.000 millones; y en materia de transparencia no ha habido el más mínimo comentario de corrupción porque esta fue una negociación directa de Estado a Estado, especialmente con China que le compramos el lote más importante de vacunas. Ahora, en seguridad nosotros vivimos el primer amotinamiento en septiembre, que empezamos a preocuparnos con más profundidad. Mi primer acto de trabajo como presidente de la República fue el propio 24 de mayo fue reunirme con el Consejo de Seguridad del Estado que empezó a las 9 de la noche y terminó entrada la madrugada del 25, ahí supe que cierta parte del territorio ecuatoriano no estaba cubierto por radares y comenzó nuestro primer proyecto de seguridad que fue instalar uno en Montecristi, luego vino el problema pero se puso. Yo tomé el tema de seguridad desde el inicio, así que no ha estado descuidado. ¿Qué ha sucedido? Es que por demasiado tiempo hemos permitido el control en muchas partes del territorio ecuatoriano del narcotráfico, creo que Ecuador está en un despertar en que toma conciencia de que la inseguridad no es solo un problema de delincuencia común sino del crimen organizado y del narcotráfico, de tráfico de armas y personas. En un año de gobierno hemos capturado 300 toneladas de droga, eso es mucho más que los últimos cinco años, eso implica haberle dado un duro golpe a las mafias del narcotráfico, yo no soy especialista en temas de precios de droga en el mercado internacional, pero tomo como referencia lo que me dice la Policía, pero eso puede costar entre $ 5.000 y $ 7.000 millones, entonces tiene que reaccionar y lo han hecho con desesperación, y luego hay un fenómeno que ha existido, que Ecuador ya no solo es un país de tráfico sino de consumo de drogas y que esto está dañando a nuestros niños y jóvenes. Comparto con usted una íntima reflexión: ¿miro para otro lado y dejo que esto continúe y que se sigan perdiendo niños y jóvenes, o planteo la búsqueda de soluciones? No hemos descuidado esto, pero no es un problema que se va a resolver de la noche a la mañana.

¿Y respecto a la corrupción?

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Hay que valorar los problemas que uno no tiene; en el primer año, ¿ha habido algún acto de corrupción en el gobierno? Ninguno. Siempre dije que la lucha contra la corrupción es una disciplina diaria, es lo que ha sucedido. Hemos creado la Secretaría Anticorrupción y una política de lucha contra la corrupción en diferentes ámbitos. Por lo tanto, los temas de seguridad y la corrupción sí los hemos atendido. El segundo con buenos resultados. En seguridad, lo reconozco, es un tema pendiente de dar resultados.

Usted decía en campaña que podía resolver los problemas del país en “cien minutos”. Luego aclaró que fue una expresión para decir que usted y su equipo estaban preparados para gobernar. ¿Y estaban preparados para lo que hallaron ya en el poder?

Cuando hice esa declaración me refería a los problemas de la economía de manera figurativa; obviamente uno en cien minutos no puede hacer lo que hemos hecho en doce meses. Se han estabilizado las finanzas públicas, se ha logado reducir un déficit que tenía una tendencia creciente en el 2020 de 7 puntos del PIB (Producto Interno Bruto), $ 7.000 millones, y estamos proyectando a diciembre de este año que los resultados serán de $ 2.000 millones de déficit.

Le consulté qué hallaron. ¿Fue peor de lo que se imaginaron?

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En esta relación con el Fondo Monetario Internacional, que hace una auditoría de las cifras fiscales, tuvimos que firmar una carta en la que hubo que reconocer errores en los reportes del Gobierno anterior; cifras que no son ciertas, en el IESS y en el Gobierno central.

El exministro de Economía Mauricio Pozo dijo que fueron ellos los que le dejaron “la casa en orden”.

¿Mauricio Pozo entenderá lo que es orden?

Muchos sectores sociales se quejan de que usted se ha alejado de la gente, que no ha cumplido sus promesas de campaña. Y advierten con nuevas movilizaciones y hasta de una revocatoria de mandato. ¿Qué opina de esto?

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A ver, en el tema social, ¿qué gobierno ha hecho en el primer año una inversión de $ 1.000 millones para salvar la vida de 18 millones de personas? Eso es un hito histórico. ¿Qué mejor programa social que ese? Y hemos seguido pagando el bono de desarrollo humano, incluimos 18.000 personas más; hemos creado el bono por desastres naturales; hemos creado otro para las madres embarazadas, que cubre los primeros mil días del bebé y se evite la desnutrición crónica.

Pero en el tema de salud, más allá de la vacunación, existe un gran malestar social por la escasez de medicina, falta de médicos, de infraestructura en el sistema público.

Vamos a inaugurar cuatro hospitales este año, vamos a repotenciar más de 30 hospitales y centros de salud, no lo podemos hacer todo en un día, es la realidad. En los próximos días vamos a anunciar el nuevo sistema de provisión de medicinas, la externalización, la receta electrónica.

¿Pero por qué se llegó a este punto de escasez terrible de medicina?

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Porque el sistema no funciona, tiene que ser cambiado, porque además es fuente de corrupción. ¿por qué cree que todos los políticos han querido dirigir los hospitales? Que raro. Porque en los hospitales cada uno compraba la medicina que quería al precio que quería. En el sistema actual una pastilla vale $ 0,95, con el nuevo, a través del Sercop, y las pujas de una subasta inversa, esa pastilla vale $ 0,02. Y ahora van a poder retirarla en cualquier farmacia del país, la que esté más cerca de su casa. El sistema comienza en estos días y se va ir concretando en los próximos meses, porque son cerca de 750 fármacos, los más frecuentemente adquiridos por los ecuatorianos.

Mientras tanto, las quejas persisten.

¿Usted quiere que funcione el sistema actual con corrupción? Seguro que no. Es lo que queremos cambiar. Con el sistema de externalización he tenido que romper el status quo, hablar con las distribuidoras y productoras de fármacos para que participen de este proceso que va a beneficiar a todos. $ 900 millones se invierten al año en medicinas, el ahorro será importante.

¿Hacia dónde apunta en este segundo año de mandato?

Hemos puesto la casa en orden, las bases están sólidas. Ahora nos planteamos ese Ecuador de oportunidades que significa un Ecuador de inversión, de generación de empleo, de emprendimientos...

¿Qué acciones se desarrollarán?

Hemos anunciado ya el plan vial que vamos a desarrollar en los próximos tres años y que implica una inversión de $ 5.200 millones y a través de alianzas público-privadas, la mayor cantidad, el 90 % y el 10 % inversión directa del Estado, y tiene que ver, primero, con la obra pública para restablecer la infraestructura afectada por el último invierno y desastres causados por la minería ilegal. En el mediano plazo, varios corredores viales; y no están incluidos tres grandes proyectos que en mi Gobierno no alcanzaremos a iniciar, peor a terminar, pero dejaremos los estudios listos: la autopista Quito-Guayaquil, la autopista Cuenca-Guayaquil y el tren mutipropósito.

Todos los presidentes han hablado del tren. Parece que fuera un cuento.

Deme plazo de tres años y veamos si su cara sigue conteniendo una sonrisa de burla por lo que le digo.

No es burla, es escepticismo.

Bueno, entonces no planifiquemos, hagamos las cosas, y cuando usted las vea pondrá una cara seria reconociendo el trabajo del Gobierno.

¿Qué otros planes tiene en cuanto a inversiones?

Tenemos proyectos de inversión en el sector de hidrocarburos tendientes a duplicar la producción petrolera en el mediano plazo, entre cinco y siete años, rebasa mi gobierno, pero debemos dar los primeros pasos ahora; tres grandes proyectos de minería, que son privados, que esperamos que inicien operaciones en este año; proyectos de energía eólica, solar, geotérmicos. Tenemos un portafolio de proyectos de inversión por $ 39.000 millones.

¿Cómo se pueden atraer las inversiones en un entorno de tanta inseguridad?

¿Qué más violento que las ciudades mexicanas, colombianas? Sin embargo, estos países han recibido más inversión extranjera que Ecuador que supuestamente éramos una isla de paz; no podemos mantener una actitud pesimista de que no habrá inversión por los problemas de inseguridad.

Durante el estado de excepción decretado por el régimen, militares y policías realizan operativos en Guayaquil con el fin de contrarrestar hechos delictivos y de violencia. Foto: Mauricio Torres

La inseguridad es un tema complicado. Y necesita resolución desde varias aristas. Hasta ahora se han visto medidas parche: estados de excepción localizados, algo de recursos para la fuerza pública. ¿Pero hay en marcha quizás la elaboración de un plan integral que abarque todos los aspectos del problema?

¿Qué es lo que yo encontré? Instituciones desarticuladas. Por un lado el CIES (Centro de Inteligencia Estratégica), que no se comunicaba con la dirección de inteligencia de la Policía ni de Fuerzas Armadas. Ahora estamos integrando estas instituciones para que exista una verdadera coordinación entre ellas y que no se pierda información; no ha habido inteligencia en las cárceles, tenemos que crear eso con el fortalecimiento del SNAI (Servicio de Atención a Privados de Libertad). Por otro lado, integraremos al 911 que tiene cámaras y equipos que pueden ayudar a la lucha contra la inseguridad. Luego, necesitamos fortalecer a la Policía Nacional. De acuerdo con estándares internacionales deberíamos tener 85.000 policías; hay 52.000, necesitamos 30.000 más o menos; ayer y hoy se han graduado cerca de 800 policías, que es parte de los 30.000 que prometo que tendrá la institución en los próximos tres años. Necesitamos equipamientos, muchos están desgastados, no están blindados, no están acorde con la realidad del enemigo, que tienen recursos a manos llenas y armas más modernas que las de la Policía. En los últimos años se debilitó a las Fuerzas Armadas y a la Policía deliberadamente.

El exministro Francisco Huerta, que investigó el ataque de Angostura en el 2009, decía que Ecuador se ha convertido ya en una narcodemocracia por el nivel de penetración del narcotráfico en las instituciones. ¿Usted comparte ese criterio?

Comparto eso al ciento por ciento, y me apena que no se lo haya tomado en serio. Lo que veo es la confirmación de lo que dijo él en el 2009, la sociedad ecuatoriana no reaccionó.

¿Cómo depurar las instituciones tomadas?

Hay que depurar a la Policía, las Fuerzas Armadas, pero hay que defender a la institución, porque no todos están contaminados.

¿Cómo?

Sacándolos, castigándolos, entregándolos a la justicia. Ahora, la lucha contra la delincuencia debe encontrar a una sociedad unida, porque no es cuestión de politizar el tema de la inseguridad, peor en una campaña de las elecciones seccionales del 2023. Tenemos que cooperar todos. Por ejemplo, los municipios tienen la competencia del tránsito y cuando usted ve una moto con dos personas, ¿quién tiene que actuar, ellos o nosotros? Los municipios. También la academia, la prensa, todos, porque es una amenaza común. Por eso yo le extiendo también la mano a los jefes de bancada de la Asamblea Nacional para apurar el trámite de todos los proyectos que tienen que ver con la seguridad.

A propósito de aquello, la exministra Alexandra Vela anunció que presentaría un proyecto de ley para eliminar la tabla de consumo de drogas. Pero nunca lo hizo.

Tomaré nota de esto.

Hace pocas semanas usted declaró que gobernaría sin la Asamblea. En su Informe a la Nación se lo escuchó más conciliador y llamó a acuerdos. ¿Qué está dispuesto a ceder?

La responsabilidad de un gobernante es superar los desacuerdos en el ámbito político porque el interés de los ciudadanos está por encima de ellos. Por eso les he extendido la mano y he dicho que cada grupo político representado en la Asamblea tiene un pedacito de ese gran sueño de los ecuatorianos. Deberíamos hacer el esfuerzo de sentarnos y juntar esos pedacitos. No es democracia la aspiración de cualquier grupo que quiera tener el control total del país, ya hemos visto en el pasado que eso no funciona y que nos llevaron a las crisis. Ambos lados debemos hacer renunciamientos que nos lleven a cruzar el puente hacia el país de las oportunidades.

¿Qué renunciamientos? ¿Cargos públicos, comisiones de la verdad? ¿Cuáles son las líneas rojas del Gobierno?

No a la corrupción y no a la impunidad.

¿La muerte cruzada ya está totalmente descartada?

Ecuador requiere ser gobernado, no vivir en procesos electorales permanentes que generan incertidumbres e inseguridad para las inversiones y las relaciones internacionales.

Hay un informe de una comisión ad hoc que recomienda la destitución de la señora Guadalupe Llori de la presidencia de la Asamblea, aunque su debate está en duda por una medida cautelar. ¿Si ella se va se afectará más su relación con la Asamblea?

Lo que afecta a Ecuador es la inestabilidad. La señora Llori, mal que bien, ha sido electa para ejercer el cargo por dos años, termina el 14 de mayo de 2023. Bien le haría al país mostrarle al mundo estabilidad política.

¿Cómo va a votar el oficialismo (Bancada del Acuerdo Nacional) en el pleno de llegarse a poner en el orden del día?

Respaldaremos a la señora Llori.

El 24 de mayo pasado, el mandatario Guillermo Lasso asistió a la  Asamblea Nacional,para informar al país sobre su gestión anual. A su lado, la presidenta de la Asamblea, Guadalupe Llori. Foto de Archivo. Foto: El Universo

¿No cree que ella ha abusado de recursos jurisdiccionales para mantenerse en el cargo?

Eso es responsabilidad de ella. No quiero opinar de eso. Lo que le puedo decir es que todos cometemos errores en la vida; creo que ella tiene la oportunidad de corregir los que ha cometido. Es una mujer valiosa, luchadora, una mujer indígena, amazónica, y creo que por respeto a esas condiciones debería continuar en el cargo.

¿Qué proyectos de ley enviará a la Asamblea este segundo año?

Bueno, el primer día de gobierno enviamos la Ley de Comunicación; a los dos meses la reforma a la Ley de Educación Superior; en octubre, la ley urgente en la que se tocaron temas tributarios y petroleros que entró en vigencia por el ministerio de la ley; luego, la ley de inversiones que fue negada; y otra del Uso Progresivo de la Fuerza, en enero. Cuatro no han sido tramitadas en la Asamblea. Yo creo que aquí cabe la pregunta...

¿Ya para qué?

Sí.

¿Y la reforma laboral no está en sus prioridades?

Yo ofrecí enviar la reforma laboral a la sociedad civil y hemos creado una comisión técnica; por el gobierno participa Diego Ordóñez y por los trabajadores están el FUT (Frente Unitario de Trabajadores) y otras organizaciones debatiendo para que lo que vaya a la Asamblea sea el fruto de un consenso.

¿No hay fecha de envío?

No. Si le pongo fecha dirán que estoy atropellando opiniones distintas al Gobierno; y si espero usted me dirá cuándo va a salir. Esto es de poco.

Pero es que el tema de la generación de empleo ha sido ‘bandera’ de su gobierno.

Sí, sí, sí y creo que es indispensable esa visión que planteé de dos Códigos de Trabajo que funcionen al mismo tiempo: el actual y antiguo para los que hoy tienen un empleo formal, y el nuevo para quienes no lo tienen y que requieren una oportunidad con condiciones laborales, y lo dijo sin ambages, más flexibles para facilitar la generación de empleos y la inversión.

¿Y va a insistir en la ley de inversiones?

La ley de inversiones está ahí, estoy esperando que se abra una ventana, no digo una puerta, para poder entrar con esa ley a la Asamblea teniendo previamente la garantía de que al menos la traten.

¿Cómo mira usted la crisis de la Función Judicial?

Es lamentable. Pero creo que el anterior presidente de la Corte Nacional de Justicia no tiene ninguna justificación para no haber pedido, durante casi dos años, la extradición del prófugo de la justicia Rafael Correa.

¿A quién se refiere? ¿A Iván Saquicela? Pero que yo sepa no lo han botado.

Pero está suspendido.

Pero no lo han botado.…

Pero está suspendido. Claro, está la doctora Katherine Muñoz como encargada.

Encargada...

Claro.

¿La relación con Jaime Nebot tiene arreglo?

Eso no tiene ninguna importancia. Creo que para los ciudadanos los problemas están en la inseguridad y la falta de empleo. Las diferencias entre el presidente de la República y actores políticos como Jaime Nebot o Rafael Correa son de poco interés para los ecuatorianos.

Pero usted mismo les da relevancia. Hace poco en una entrevista se refirió a uno de ellos diciendo que le faltaron “huevos” para ser candidato.

Le he contestado lo que le he contestado. Su insistencia es responsabilidad suya.

Algo más

Avión presidencial

Está en venta. Fue vendido a Colombia. El presidente Iván Duque se echó para atrás. Tenemos la documentación: 1. Memorando de entendimiento firmado entre el Ministerio de Defensa de Colombia e Inmobiliar. 2. Carta firmada por el ministro de Defensa de Colombia indicándonos que entregaría el pago hasta finales de mayo del 2022. 3. La presencia de los pilotos colombianos para llevarse el avión. Era un tema inminente y me causó sorpresa que el presidente de Colombia dijera que no conocía el tema e hiciera las declaraciones que hizo. Pero la realidad es que esta era una negociación en marcha y en firme. El mismo día que Duque declaró esto, cuatro horas más tarde el Ministerio de Defensa de Colombia envía el contrato final que era lo último que faltaba. Luego cambiaron de opinión y mandaron una carta de desistimiento del mismo ministro de Defensa que dijo que hasta finales de mayo pagaba el avión”.

Su rehabilitación tras la operación de la médula

“Bien, ha avanzado mucho. Mi jornada de trabajo empieza más menos a las 07:00, la mayoría de días logro interrumpirla a las 20:00, hago terapia de hora y media, y luego continúo trabajando hasta las 23:00 o medianoche. He tenido que postergarlo (el chequeo médico en Estados Unidos). Me operé en junio del año pasado y debía ir a los tres meses, pero no ha habido tiempo. Espero poder pegarme una escapada un par de días para que el médico me chequee mi médula espinal”.

Cambios en el gabinete

“Seguramente los habrá. No le puedo decir cuándo porque recién empezamos el segundo año”.

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