Por segunda ocasión, un habeas corpus se convirtió en el vehículo que permitirá que el exvicepresidente de la República, Jorge Glas Espinel, abandone la prisión y recupere su libertad. En las dos ocasiones, los recursos legales fueron concedidos por jueces de jurisdicciones lejanas al lugar donde Glas se encuentra recluido, en la Cárcel 4, ubicada al norte de Quito.

El caso más reciente, y por el cual el exvicepresidente está apunto de volver a salir del encierro, es el fallo del magistrado Rubén Molina, juez de Garantías Penitenciarias del cantón de Portoviejo (Manabí), que aceptó una acción de protección que también benefició a Daniel Salcedo Bonilla y a otro ciudadano, Christian Araujo Salgado.

Juez ordena liberar a Jorge Glas y Daniel Salcedo tras otorgar habeas corpus

La resolución se emitió cerca de las 17:00 del viernes 5 de agosto, pero se conoció públicamente la noche del lunes 8 de agosto. El juez Molina determinó que se vulneraron los derechos de salud e integridad física de Glas y Salcedo, “al haberse justificado sus padecimientos de salud y que los mismos no han sido atendidos de forma especializada e integral”, por lo que dispuso su liberación inmediata.

De hecho, según información del sistema de la Función Judicial, la mañana del 8 de agosto, a las 08:26, se emitieron las boletas de excarcelación de Jorge Glas, de Daniel Salcedo y de Araujo. No obstante, hasta el momento no se ha confirmado el día y hora que el exvicepresidente será liberado.

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La primera vez que un habeas corpus sacó a Glas de prisión fue a inicios de abril de este año, cuando el juez Javier Moscoso, de la Unidad Judicial Multicompetente con sede en la parroquia Manglaralto del cantón Santa Elena, aceptó la acción de protección porque supuestamente la integridad física y psicológica del ex segundo mandatario corría riesgo. El recurso fue presentado por Nicole Malavé, militante de la Revolución Ciudadana.

Con esa medida, el domingo 10 de abril el exvicepresidente del gobierno de Rafael Correa abandonó el Centro de Rehabilitación de Cotopaxi, luego de permanecer recluido en ese lugar por cuatro años y seis meses. Continuó cumpliendo su sentencia en casa de su madre, en el Puerto Principal.

Su salida se dio a las 11:20. En los exteriores de la prisión lo esperaba una multitud de simpatizantes de la Revolución Ciudadana. Ese mismo día se trasladó a Guayaquil y realizó un recorrido por varias calles de la urbe.

Jorge Glas, exvicepresidente de la República, recupera su libertad con un ‘habeas corpus’

Sin embargo, su tiempo fuera de reclusión duró menos de un mes. El 20 de mayo el Tribunal de Apelación de la Corte Provincial de Justicia de Santa Elena anuló el habeas corpus concedido por el juez Moscoso y se dispuso “la inmediata localización, captura y traslado” de Jorge David Glas Espinel al Centro de Rehabilitación Social Regional Sierra Centro Norte Cotopaxi.

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Los tres jueces que integran el Tribunal de Santa Elena resolvieron por unanimidad declarar la nulidad de todo lo actuado por el juez de Maglaralto, debido a que no tenía competencia para tratar la causa de habeas corpus y por no haber citado a la audiencia “a quien debió haber sido legitimado pasivo dentro de la presente causa, esto es, al procurador general del Estado”, dice el expediente.

Tras conocerse la decisión del Tribunal, el mismo 20 de mayo Jorge Glas se entregó voluntariamente a la Policía, para regresar a la cárcel de Latacunga, cuando varios uniformados llegaron a la caso de su madre, en una urbanización de la vía a la costa.

Aquel momento, en un video publicado en redes sociales, el ex segundo mandatario dijo que regresaba a la cárcel y que volvería a salir.

“Saben que lo que están haciendo en mi contra es una verdadera infamia que no tiene antecedentes en la historia; han excedido con creses el grado de vileza en contra de una persona, por el solo hecho de que tenga un ideal: el que los ecuatorianos que la pasen mal, la pasen menos mal, que tengamos un buen vivir para todos los ecuatorianos. Regreso a la cárcel, con mucho dolor para mi familia, pero como parte de mi lucha personal y de un proyecto político (...)”, expresó a través de la grabación.

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Si bien la justicia determinó que el exvicepresidente retorne a la prisión de Latacunga, cerca de la medianoche del 20 de mayo los planes cambiaron inesperadamente. Jorge Glas pasó por el Centro de Privación de la Libertad de Cotopaxi, para cumplir disposiciones legales, pero finalmente fue trasladado a la Cárcel 4, en Quito.

El Ministerio del Interior y el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y Adolescentes Infractores (SNAI) justificaron que la decisión de llevar a Glas a la capital se tomó “por medidas de seguridad”.

El SNAI informó que cuando estaba en curso el proceso de traslado a Latacunga varios internos “propiciaron altercados y resistencia, dañando infraestructura del centro”. Desde entonces, Jorge Glas pasó recluido en la prisión de Quito.

La suerte del juez multicompetente de Maglaralto, Javier Mocoso, que otorgó el primer habeas corpus a Glas, terminó en su destitución por un caso diferente al del exvicepresidente. El 21 de julio Consejo de la Judicatura resolvió que el magistrado incurrió en una infracción gravísima de manifiesta negligencia.

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Por manifiesta negligencia, pleno de la Judicatura destituye del cargo de juez multicompetente de Manglaralto a Diego Javier Moscoso

A mitad del año, Glas intentó obtener la libertad nuevamente por el habeas corpus que Nicole Malavé interpuso en abril y que fue aceptado por el destituido juez Javier Moscoso.

Sin embargo, el 20 de junio la jueza constitucional de Pichincha Soledad Manosalvas negó el pedido, en razón de que no se encontraron violaciones a los derechos constitucionales del exfuncionario del correísmo sentenciado por casos de corrupción; además, la magistrada concluyó que al detenido se le ha garantizado la atención médica que necesita para su cuadro clínico.

Ante el rechazo, la defensa de Jorge Glas apeló la decisión de la jueza Manosalvas. Esta causa está en proceso en la Corte Provincial de Justicia de Pichincha, a cargo del tribunal integrado por los jueces Eduardo Andrade, Santiago Galarza y Raúl Mariño.

La audiencia de apelación ha sido suspendida en varias ocasiones. Una de ella fue el 13 de julio, por pedido de la defensa, luego de que Glas, desde la Cárcel 4, aseguró tener una afectación a su salud que le impedía continuar en la sesión. El exfuncionario del correísmo dijo que “veía manchas de sangre por todos lados”, que son las alucinaciones que sufre.

Se suspende audiencia de apelación dentro de ‘habeas corpus’ solicitado para Jorge Glas; uno de los jueces dio positivo para Covid-19

Por este motivo, la diligencia se pospuso y se retomó el 25 de julio, pero nuevamente fue suspendida. La razón fue que el Santiago Galarza dio positivo para Covid-19. Está previsto que la audiencia de apelación vuelva a instalarse el 17 de agosto.

Jorge Glas tiene dos sentencias condenatorias por corrupción: una es de seis años por el delito de asociación ilícita, dentro del caso Odebrecht; la otra es de ocho años por el delito de cohecho pasivo en el caso Sobornos 2012-2016. (I)