El lunes 30 de mayo próximo, a las 12:30, se conocerá la decisión a la que arribe el juez de Azuay Carlos Jervez sobre si acepta o no la acción de protección presentada por el presidente de la Corte Nacional de Justicia (CNJ), Iván Saquicela, para revertir la suspensión de 90 días que se le definió con dos de tres votos del pleno del Consejo de la Judicatura (CJ), el 20 de mayo pasado.

La audiencia en la que se escucharon los argumentos de boca del propio Saquicela, del abogado del CJ y seis terceros interesados, a través de amicus curiae, duró cerca de tres horas en una de las salas del Complejo Judicial de Cuenca. El público llenó la sala física, mientras que más de 750 personas ingresaron a la sala virtual habilitada para dar paso al principio de que las diligencias son públicas.

El presidente de la CNJ arrancó su exposición criticando que no estén en la sala el presidente temporal y el vocal del CJ, Fausto Murillo y Juan José Morillo, respectivamente, para “hacerles entender la arbitrariedad que se ha cometido con el Poder Judicial del Ecuador”. Dijo que estaba ahí para impugnar el acto de suspensión preventiva que vulnera sus derechos constitucionales y que fue aprobado por una mayoría simple.

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Saquicela fundamentó que se le ha vulnerado el derecho al debido proceso, a la seguridad jurídica, a la motivación y que se ha violentado el principio de proporcionalidad al imponer tres meses de suspensión sin sueldo. El líder de la Corte Nacional insistió en que esta acción en su contra, en la que, aclaró, en ningún momento se le notificó de la denuncia, es parte de una metida de mano a la justicia ecuatoriana que tiene como finalidad el sacarlo del cargo.

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El titular de la CNJ solicitó al juez Jervez que acepte su acción de protección y con ello que se le otorguen las garantías de no repetición, para que nunca más se vuelvan a atropellar la independencia judicial y los derechos de los jueces; y de satisfacción, para que Morillo y Murillo expresen disculpas públicas en medios nacionales a la Función Judicial y a él como representante de la misma.

Aclaró que quiere que se lo haga así como los dos vocales del CJ ya se han expresado en redes al respecto de la suspensión en su contra, de la que, dijo, “sacan pecho”, “antelando criterio y opinión y de manera burda y grotesca haciendo notar que su intención sin lugar a dudas es destituirme”.

Pablo Chávez, abogado que representó a Santiago Peñaherrera, quien es el director general del CJ, aseguró que no ha existido ninguna violación de derechos constitucionales, sino solo se ha aplicado una facultad establecida en la Constitución y la Ley para el pleno de la Judicatura, facultad que, apuntó, fue ratificada por la Corte Constitucional.

La defensa del CJ anotó que se debe declarar improcedente la acción de Saquicela ya que no se ha cumplido ninguno de los requisitos del artículo 40 de la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales. Recordó como antecedente que la denuncia que provocó la suspensión temporal la colocó, el 19 de mayo último, Álex Guamán ante un supuesto retardo –más de ocho meses– en el trámite de la extradición del expresidente Rafael Correa, quien mantiene una sentencia en firme por el delito de cohecho.

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Insistió el abogado de la Judicatura en que lo que se ha establecido por el pleno no es una sanción, sino únicamente se suspendió preventivamente para evitar daños graves en la administración de justicia o se entorpezca un proceso disciplinario, pues es el pleno de la CNJ, del que Saquicela es presidente, el órgano que debe resolver la declaratoria previa del denunciado ante una posible negligencia manifiesta.

“Por qué a Iván Saquicela se le aplicó la medida de suspensión de sus funciones (...), porque la falta que fue denunciada por Álex Guamán es una falta gravísima, manifiesta negligencia sancionada con destitución. (...) El hecho del cual deviene esta falta es de un proceso penal instaurado en contra del expresidente de la República (Rafael Correa) (...). El caso es de conmoción social, porque no se está denunciando a cualquier servidor judicial, se está denunciando al presidente de la CNJ”, anotó Chávez.

De los seis amicus curiae presentados en audiencia cinco apoyaron la acción seguida por Saquicela argumentando que desde el CJ existía una injerencia en el trabajo jurisdiccional y que había violaciones al debido proceso, como la falta de argumentación o que Guamán no es parte procesal del caso que denuncia, y ese es un requisito necesario para que se admita la denuncia contra Saquicela.

Además, señalaron que Jervez debe tomar en cuenta el contexto político en el que se dio la denuncia y la complejidad que significa un proceso de extradición en el que Saquicela debe verificar que se cumplan los requisitos de forma y fondo que aseguren una decisión positiva del Estado al que se pida la extradición y no sea un trámite fallido, como habría ocurrido en otros casos en otras administraciones de la CNJ.

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Rafael Oyarte, como abogado de la Asociación Ecuatoriana de Magistrados, apuntó en su amicus curiae que Rafael Correa va a utilizar indudablemente todo lo que está sucediendo en este momento para impedir su extradición de Bélgica.

“Va a decir que se trata de una persecución política porque están apresurando y están suspendiendo al presidente de la CNJ, un juez supremo (...) por no mover un proceso de extradición. Nos van a negar la extradición solo con esto. Ya el daño está hecho, pero si no se concede la acción de protección el daño será irreparable para la nación”, explicó Oyarte.

Únicamente Juan Francisco Guerra apoyó la teoría del CJ de que en este caso no se ha violentado ningún derecho, ya que no se ha sancionado, sino que solo se ha procedido a una suspensión temporal mientras se toma una decisión respecto de la declaratoria jurisdiccional previa solicitada al pleno de la CNJ y al posible inicio de un expediente administrativo.

“Horas oscuras viven el país y la Función Judicial del Ecuador. Que usted sea la luz, que sea la luz su resolución para que vuelva el Estado de derecho en la Función Judicial y los jueces podamos actuar en libertad. Sin eso no existe Estado de derecho. Estoy seguro de que usted será la luz para salir de estos actos oscurantistas nunca antes vistos y que ni siquiera imaginábamos”, concluyó Saquicela. (I)