La administración del Isspol continúa armando el rompecabezas de sus millonarias inversiones, sobre las que no tiene respaldos. Uno de los últimos hallazgos, según documentación a la que este Diario tuvo acceso, es que el primer canje de bonos del Instituto de Seguridad Social de la Policía no se realizó con las empresas de Jorge Chérrez Miño, sino con Westwood Capital Markets y Valpacífico.

La operación data de finales de 2014: se canjearon bonos de deuda externa del Isspol que vencían en 2015 (Global 2015), por bonos de deuda externa con fecha de vencimiento de 2024 (ECU 2024). Supuestamente estos bonos estaban custodiados en el Depósito Centralizado de Compensación y Liquidación de Valores, pero el año pasado Decevale señaló que sus confirmaciones anteriores no tienen validez porque en realidad no los tenía en custodia.

De la documentación revisada, la historia se remonta a septiembre de 2014, cuando la casa de valores Valpacífico (de la Corporación Financiera Nacional) le propone al Isspol realizar el canje de $ 84,93 millones de bonos Global 2015, que pagaban un interés semestral de 9,375 %, es decir generaban $ 3,9 millones cada seis meses.

Como estos bonos iban a vencer en 14 meses, en diciembre de 2015, y se cotizaban a 101,5 %, la propuesta aconsejaba que sería bueno cambiarlos por los bonos 2024. Estos papeles de deuda externa de Ecuador, los ECU 2024, fueron emitidos en junio de 2014, tenían una tasa de interés de 7,950 % y se cotizaban a 102,2 %. Los bonos generarían $ 3,3 millones semestrales para el Isspol hasta junio de 2024.

En un oficio enviado por el entonces gerente general de Valpacífico, Enrique Ramos Castillo, al director del Isspol, le propuso que sería mejor canjear los bonos en ese momento y no esperar al vencimiento porque no había la seguridad de recuperar “la potencial utilidad total que hoy se podría lograr” y que los ECU 2024 eran “una buena opción de inversión”. La propuesta incluía incluso una rebaja en las comisiones de la casa de valores “dado el monto de las operaciones propuestas”.

A fines de octubre el entonces director del Isspol, el coronel Enrique Espinosa de los Monteros (ahora con prisión domiciliaria) y Ramos firmaron el contrato No. 030-A-J-ISSPOL. Una parte del canje, $ 70 millones, se realizó el 20 de noviembre por fuera de las bolsas de Valores y el monto restante el 15 de diciembre, de acuerdo con documentos del Isspol.

Es entonces cuando interviene Westwood Capital Markets S.A., casa de valores panameña que tiene como directores a Carlos Ortega Cadena y Héctor San Andrés Pesantes. Es Ortega Cadena quien negocia los bonos ECU 2024 y le envía al gerente de Decevale, Luis Álvarez Villamar, y a Gonzalo Navarro, Jefe de Pagos de Decevale (y yerno de Álvarez) una comunicación el 20 de noviembre. Les indica que “hemos realizado una instrucción de crédito para recibir activos con destino final la cuenta” del Depósito, cuyos principales accionistas son las bolsas de valores de Guayaquil y de Quito. Les pide, además, que envíen instrucciones “a su custodia el día de hoy con el fin de realizar una asignación eficaz en la fecha de compensación de estas operaciones”.

Con otra carta en esa misma fecha , el 20 de noviembre de 2014, Ortega les solicita a Álvarez y a Navarro que “se proceda con el ingreso de las siguientes instrucciones de envío para compensar activos” en una cuenta de Euroclear, custodio internacional de títulos, donde deberían depositarse los Global 2015.

De acuerdo con documentos del Isspol, en diciembre de 2014, al realizar el canje de los $ 15 millones restantes, la cotización de los bonos Global 2015 ya había subido a 103,4 %.

Varios funcionarios del Instituto de Seguridad Social de la Policía han señalado que desde 2014, cuando se realizó el canje, hasta ahora, el Isspol nunca ha recibido el pago de esos intereses en efectivo, sino que ha comprado nuevos bonos ECU 2024. Entre 2015 y 2020, el Isspol pudo haber recibido $ 40 millones solo en pago de intereses. El año pasado, el gobierno ecuatoriano renegoció parte de su deuda externa.

El problema de este canje es que el Isspol, al igual que con el swap de $ 327,3 millones realizado con Ecuador High Yield Bond Fund (Ehybf), tampoco tiene ninguna constancia de que es el beneficiario de los títulos que se mantienen en el extranjero. Tanto así que consideraba que habían sido operaciones realizadas con el estructurador Jorge Chérrez Miño, investigado por la justicia de Estados Unidos por supuestamente haber pagado sobornos a funcionarios del Isspol.

La confusión nace también porque IBCorp Investments, de Chérrez, firmó un contrato de asesoría con Luis Álvarez, de Decevale. Eduardo Carmigniani, abogado de Decevale, considera que esto “dio a Isspol la impresión de que Decevale era el verdadero custodio de sus valores, cuando en realidad los mismos eran administrados por el propio Chérrez e instituciones por él representadas”. Lo dijo en un pedido presentado en EE. UU. para obtener información.

Incluso los documentos del Isspol y las certificaciones del Decevale no coinciden.

En el Isspol tampoco tienen claro el rol que jugó Westwood Capital Markets luego del canje. El último director del Isspol, Juan Carlos Rueda, renunció la semana pasada y aún no se conoce su reemplazo.

Este Diario pidió una entrevista con Cadena y San Andrés, pero no se concretó hasta la publicación de este artículo. A finales del año pasado, el procurador de Westwood, el abogado Duncan Franco, aseguró a este Diario que “hasta donde yo revisé la documentación no he visto ninguna inversión de bonos 2024 con Isspol”.

En Ecuador, San Andrés es accionista y gerente general de Capital Ventura Caventur S.A. y administró Ventura Casa de Valores Vencasa S.A.

Según los balances presentados por Westwood en Panamá, esta casa de valores administraba un portafolio en títulos de terceros que estaban custodiados principalmente en Vencasa, Decevale y Deutsche Bank, que a mediados de 2018 ascendía a $ 39,6 millones.

En diciembre de 2018, por ejemplo, mantenía $ 22 millones custodiados en Decevale, $ 8,5 millones en Vencasa y $ 8,3 en Deutsche; en total $ 38,8 millones. En septiembre de 2019 los montos bajaron a $ 33,6 millones y en diciembre de ese mismo año a $ 7,9 millones. El principal cambio se dio en la custodia en Decevale, que se redujo a cero, en tanto que en Vencasa estuvo por los $ 425 mil y en Deutsche por los $ 7,5 millones.

En sus informes, Westwood alertó a las autoridades panameñas sobre la demanda que puso en 2018 contra “Madison Advisors y su custodio Deutsche Bank AG, sucursal de New York”. Esta demanda se originó por otro canje de bonos, esta vez realizado por Seguros Sucre y en el que intervino Valpacífico y Westwood, tal cual como con el Isspol.

En este caso, los bonos terminaron en custodia de Madison Asset LLC en Islas Caimán, declarada en quiebra. Su representante, Gustavo Trujillo Franco, se declaró culpable en Estados Unidos de lavado de dinero y de estafa, que según los fiscales estadounidenses sería una piramidación que supera los $ 200 millones. Madison Asset también apareció en el caso de los sobornos de Petroecuador porque por ahí transitó dinero de la corrupción, según las investigaciones que se han realizado en EE. UU. y Panamá.

Según la Superintendencia de Compañías, Seguros Sucre ya provisionó $ 6,37 millones como pérdida por estos bonos.  En el caso del Isspol se siguen rastreando las operaciones y existen cuatro exfuncionarios del Instituto privados de su libertad en Ecuador por supuesto peculado y un quinto en Florida acusado de supuesto lavado de activos. (I)