Brasil, uno de los tres países en el mundo más afectados por la pandemia en números absolutos junto a Estados Unidos y la India, registró en las últimas 24 horas 115.228 casos confirmados, un nuevo récord de contagios, y 2.392 muertes por coronavirus, según las cifras oficiales de este miércoles.

Desde el primer contagio, el 26 de febrero del año pasado, y de la primera muerte, el 12 de marzo, ambos en Sao Paulo, el país suma ahora 18.169.881 casos confirmados y totaliza 507.109 decesos asociados a la covid-19.

A más de estas alarmantes cifras, un brote importante de contagios de covid-19 entre niños y adolescentes está llamando la atención y generando preocupación entre médicos y autoridades brasileñas.

De acuerdo con el Sistema de Información de Vigilancia Epidemiológica de la Gripe, entre marzo y abril de este año, Brasil registró 23.411 nuevas hospitalizaciones. Junto con este dato, difundido a comienzos de junio, han comenzado a aparecer con frecuencia en los medios casos de muertes y de recuperación de menores que pasaron por tratamientos largos y graves.

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Ahora, los niños de Brasil se están enfermando de gravedad de COVID-19 a niveles que no se han visto en ninguna otra parte del mundo, de acuerdo a una publicación de The New York Times. Las investigaciones de Fatima Marinho de Vital Strategies, una organización no gubernamental, han revelado que más de 2.200 niños menores de 10 años han fallecido de covid-19. Si bien esta cifra representa menos del 0,5 por ciento de los 467.000 decesos por COVID-19 de Brasil, más de 900 de los fallecimientos ocurrieron en niños menores de 5 años. Comparativamente, Estados Unidos ha registrado casi 600.000 muertes por COVID-19, pero solo 113 de ellas han sido de niños menores de 5 años.

Niños con morbilidades

En el portal UOL de Brasil, destacaron el caso de María Clara, una niña con Síndrome de Down, de 11 años, que en noviembre pasado fue infectada por el nuevo coronavirus, al igual que toda su familia. Estuvo intubada por un mes, pasó cuatro meses en el hospital y aún está en recuperación.

María Clara perdió el 50% del cabello y el movimiento de las piernas, pues el virus le afectó el sistema nervioso central. Para recuperarse realiza sesiones diarias de fisioterapia pulmonar y motriz, y duerme con una máscara que le ayuda a expandir el pulmón.

Según una plataforma de datos, creada por investigadores de las universidades de São Paulo y del Estado de São Paulo, en marzo, Brasil tuvo 13.011 hospitalizaciones de niños de entre 0 y 14 años, mientras en abril, fueron 10.400 casos.

“Se habló poco del tema de los casos y las hospitalizaciones de los niños porque en la primera ola se pensaba que eran resistentes al covid-19 y a los casos más graves”, explicó a Folha de São Paulo el coordinador de la plataforma, Wallace Casaca.

El estudio compara los meses de diciembre de 2019, cuando aún no se había detectado el Covid-19 en Brasil, con el de 2020, y el resultado de hospitalizaciones de niños y adolescentes por coronavirus aumentó un 618%, subiendo de 1.062 a 7.626 ingresos. Comparando con los fallecimientos, el aumento fue del 218,18%.

‘Pequeña gripe’

El infectólogo Francisco Ivanildo de Oliveira Junior, gerente de calidad del Hospital Infantil de Sabará, en São Paulo, cree que el aumento del porcentaje de niños hospitalizados refleja la explosión de casos de covid-19 en Brasil. “Durante algún tiempo se minimizó la gravedad en los niños. Covid-19 en los niños no es una pequeña gripe. Sabemos, y las cifras están ahí para demostrarlo, que puede tener formas graves”, afirma.

Desde el comienzo de la pandemia, en marzo del 2020, al menos 49 adolescentes han muerto de Covid-19, el estado de Minas Gerais, el tercer estado más importante de Brasil, además de 31 bebés y 29 niños de 1 a 9 años, confirmando un total de 109 vidas en esa franja de edad.

Para el infectólogo, el problema no está en las escuelas, sino en los cuidados que deben ser redoblados en casa. Oliveira Junior cree que hay gran posibilidad de que estos casos aumenten ahora que es invierno en el hemisferio sur. “Ya hemos notado en los hospitales que las UCI están más llenas”, advierte, sobre una temida tercera ola que se avecina en Brasil. (I)